|
Pablo
Escobar: ni la droga ni el crimen
pagan
Descenso
del narcotráfico
Los
momentos de la paz
Siempre
es tarde para la paz
Votos
vs balas
La
paz una excelente aventura
Una
paz esquiva
La
locura del cura Pérez
Una
paz secuestrada
Una
paz costosa
El
proceso de paz en sala de emergencias
El
fracaso de la subversión
armada
¿Qué
paz quieren las guerrillas?
Viraje
en el proceso de paz
¿Autodefensas
o paramilitares ?
¿Paramilitares
o terroristas?
La
Copa América tras el machucón
de las FARC
Mujeres
en el conflicto armado
Viraje
antiterrorista
Crónica
de un proceso de paz fracasado
¿Y
las Autodefensas de Castaño?
Perfil,
razones y sin-razones de Castaño
Colombia
está perdiendo el miedo
Un
Uribe fuerte
Una
guerrilla debilitada
Guerrilla
y narcotrafico
Autodefensas
y paramilitares
Parapolíticos
Salto
de garrocha de Uribe
Conflicto
armado y desarrollo humano
Cerca
el fin de las Farc
Cerca
el fin del paramilitarismo
Cerca el fin de los para-políticos
El
ELN se desmorona
|
INTRODUCCIÓN
Terrorismo
viene de terror. Porque su finalidad
es crear un terror incontrolable,
amedrentar, intimidar a individuos
y a toda una colectividad pretendiendo
obtener determinados resultados
reales o imaginarios, por lo general
políticos. El terrorismo envuelve
la idea, por una parte, de golpear
por sorpresa y sin miramiento, lo
que estima un objetivo político-militar,
y por otra parte, la idea de aterrorizar,
de provocar miedo e inseguridad,
de paralizar, entendiendo por adversario
no sólo al gobierno legítimo sino
incluso a la sociedad misma. André
Malraux, en uno de sus trabajos
políticos, ubica el terrorismo dentro
de una patología entre la esperanza
y la desesperación. El grupo terrorista
abriga la esperanza de un éxito
frente a su enemigo, que lo considera
demasiado poderoso como para luchar
contra él con armas convencionales.
Y es el accionar de unos desesperados
que se encuentran acorralados y
buscan, aterrorizando, el desahogo
de la venganza con la destrucción
de sectores vitales de una sociedad.
Colombia
comienza a salir del terrífico túnel.
Comienza a romper las ataduras del
temor y el miedo que la habían aherrojado
por la acción de unas pocas bandas,
pero bien organizadas y financiadas,
violentas, corruptas y criminales.
Bandas que pasarán a la historia,
pero por su estela rastrera, viscosa,
negra y de sangre, que han dejado
como caracoles terroristas arrastrándose
por los campos, poblados y ciudades
de un bello país. |