Cuando
en Colombia se ha aceptado que es necesario
conocer la verdad -y ojalá toda la
verdad- en relación con el conflicto
armado que se ha vivido por cuarenta años
(y que ningún otro país hubiera
resistido), es conveniente precisar algunos
hilos, tramas y nudos de esa enredada madeja
histórica del país vecino.
La situación actual de la llamada
'parapolítica' cada día escandaliza
-como un novelón- con las versiones
libres de paramilitares encarcelados, acciones
de la Fiscalía y situación
de personajes políticos que han quedado
salpicados por el ventilador de los medios.
Todo ello es producto final de una secuencia
de factores concatenados durante 40 años.
A saber: 1) guerrillas marxisto-leninistas,
2) carteles del narcotráfico, 3)
grupos de autodefensas inicialmente, devenidas
después en mercenarios para-militares,
4) organizaciones paramilitares con fuerte
penetración en sectores políticos
regionales, y 5) todo ello subtendido por
una debilidad crónica del Estado
colombiano que apenas ahora se está
superando. La opinión pública
nacional e internacional está constatando
que tres grandes flagelos venían
carcomiendo el país de años
atrás: la Guerrilla, el Narcotráfico,
el Paramilitarismo
Guerrilla
Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia) nacen en Marquetalia (lugar
estratégico al oriente del Tolima)
en 1966, con un programa agrario bandera
y una Constitución que le da la IIª
Conferencia Nacional de Guerrilleros. En
la VIIª Conferencia (1982), las Farc
adoptan una clara y estratégica concepción
de ejército popular revolucionario
(EP). En la VIIIª Conferencia (1993),
las Farc asumen un Plan Estratégico
en Bloque, crean los 7 frentes actualmente
existentes, y amplía de 5 a 7 miembros
el Secretariado que coordina y supervisa
el desempeño del Bloque.
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| En
la IX Conferencia (trece años después,
marzo 2007) -que se acaba de realizar en
forma 'virtual' a través de internet,
por la imposibilidad de reunirse dada la
presión de la Fuerza Publica- los
120 miembros de las Farc consultados ( 9
del Secretariado, 31 del Estado Mayor, 80
voceros de los frentes) reconocieron: 1º
que las estructuras armadas del Bloque así
como su financiamiento están dando
señales de agotamiento; 2º)
que hay un fenómeno preocupante de
deserciones (6.431 desde agosto 2002 hasta
febrero 2007); 3º que ha disminuido
la capacidad de control del Secretariado
sobre lo que sucede al interior de los frentes.
Es decir, ni la ideología ni la organización
es ya monolítica.
La curva estadística es elocuente.
Desde 1980 hasta 2002, todos los gobiernos
-a pesar de sus esfuerzos y de sus buenas
intenciones- presenciaron el crecimiento
permanente en combatientes (1200 en 1980,
10500 en 1990, 21000 el año 2000).
Asimismo la expansión territorial
de la guerrilla (presencia en 170 municipios
el año 1985, en 600 municipios el
año 1995 y en 870 municipios el año
2002). En el 2006, tras el primer cuatrienio
de Uribe, los combatientes han bajado a
14000 y su presencia de impactación
territorial no llega a más de 400
municipios.
Pero la guerrilla le sigue apostando a una
escalada militar. Aunque no sabe con qué
estrategia de acumulación de recursos
humanos, financieros y militares, enfrentada
como está a la ofensiva integral
y sin pausa que viene ejerciendo el gobierno
de Uribe Vélez. Un famoso Manifiesto
de intelectuales colombianos, de diferente
color político, concluye diciendo
que las FARC y el ELN "han demostrado
en 40 años de accionar bélico
su inutilidad para el país. No han
sido protagonistas del cambio: no han tomado
el poder y no han hecho la revolución.
Ni siquiera han servido de catalizadores
de la reforma del sistema".
Narcotráfico
Hacia 1980 surgió en Colombia una
"clase emergente" con actividades
ilícitas de contrabando, robo de
autos, exportación de marihuana,
que inicia el fabuloso negocio internacional
de la droga, en el que sobresalen los carteles
de Medellín (Pablo Escobar) y de
Cali (hermanos Rodríguez Orejuela).
Los jefes del narcotráfico intentan
incursionar en política y tener un
influjo en la sociedad colombiana que ni
el dinero ni su extracción social
les garantiza. Así en 1983 sale a
luz pública el Movimiento Latino
Nacional (MLN) de Carlos Lehder en Pereira
y Escobar crea en Antioquia el Movimiento
Civismo en Marcha y adhiere a un famoso
político liberal. A partir de 1985,
dado el rechazo de instituciones fuertes
como los Partidos Políticos, la Iglesia,
la Prensa escrita, el cartel de Medellín
intensifica las acciones violentas para
intimidar y crear zozobra en el país.
Crea el frente de los Extraditables. Y los
narcos entran en alianzas con las guerrillas,
dando lugar al fenómeno que se llamó
Narco-Guerrilla y Narco-Terrorismo. Fenómeno
que viene a replicarse desde 1990 con los
Paramilitares cuando éstos van sustituyendo
en regiones, localidades, organizaciones
y puestos políticos a los 'farcos'
y 'elenos'. El narcotráfico corrompió,
así, definitivamente a las guerrillas
que eran en su origen revolucionarias y
a las organizaciones paramilitares que eran
en su origen (por ausencia y debilidad del
Estado) autodefensas de grandes sectores
de la sociedad -víctimas fáciles
de chantaje, secuestro, extorsión,
asesinatos por parte de las guerrillas.
Próximas entregas:
II.
Autodefensas y paras.
III.
Paramilitarismo y políticos.
IV.
El salto de garrocha de Uribe.
04-06-07 |