Dr Enrique Neira
 
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¡Bienvenido(a)! No es este un sitio cualquiera ni improvisado. Es el resultado de años de acopio en ciencias humanas, sociales, religiosas y políticas. Ofrezco unos materiales decantados, con enfoque muy personal y un sesgo pedagógico útil, que dejen en el paladar buen gusto, satisfacción, ganas de más vituallas de esta clase. Degústalos y aprovéchalos. No te harán daño sino mucho bien. Bon appétit!

Maná de los dioses, divino sustento. ¿Qué hacéis aquí afuera? Vamos pa dentro!

Dr. Enrique Neira Fernandez

PhD en Ciencas Sociales, politólogo colombo-venezolano, actualmente profesor titular jubilado de la Universidad de los Andes tras 25 años de productiva docencia, investigación y extensión universitaria.
Columnista del diario "Frontera" de Mérida, colaborador de revistas nacionales y internacionales. Tiene publicados más de veinte libros y manueles universitarios.

 

Análisis & Opinión
Más 400 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 50 Editoriales sobre la actualidad política del Mundo, publicados actualmente en el periódico impreso “Frontera” de la ciudad de Mérida – Venezuela

 
 

El profesor de la Universidad de Túnez Moncef Uannès, autor del libro “Militares, élites y modernización en la Libia contemporánea”, plantea tres puntos para una especie de hoja de ruta en la era post Gadafi: "Apaciguar la sed de revancha, crear las mínimas estructuras participativas para fomentar el diálogo y alcanzar una plataforma común y unas nuevas reglas del juego entre el mayor número posible de libios de dentro y fuera del país". Para el filósofo Bernard Henry-Levy, que acompañó en las últimas semanas a los rebeldes hasta la caída de Gadafi, "las alternativas son claras. O la demencia terrorista o la humilde, paciente, difícil e interminable invención de la democracia". De todas maneras es un futuro de lucha por el poder cuyo desenlace no es fácil de predecir.
Leer la continuación : Libia ¿Cómo salir del túnel? (Editorial 87)

     
 

Es muy aplicable a Putin la sabia observación consignada por Francisco Herrera Luque en su libro "Los cuatro reyes de la baraja": "Los individuos egregios, llámense líderes, profetas o gobernantes pueden al igual que enzimas acelerar, congelar o degradar los procesos sociales[..] Los gobernantes, como parecen señalarlo los hechos no son, pues, puros efectores inertes del medio social que los contiene. Así como pueden frenarlo, desvirtuarlo y retrogradarlo; pueden señalarle otros derroteros e iluminarlo con su acción y con su prestancia, poniendo en marcha fórmulas nuevas en el quehacer social".
Leer la continuación : Rusia Putin regresa de presidente (Editorial 86)

     
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“Tara” –según el Diccionario Esencial de la Real Academia Española- es un defecto físico o psíquico, por lo común importante y de carácter hereditario, que disminuye el valor de algo o de alguien. El Informe de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe (PNUD 2010) emanado de la ONU, califica a la DESIGUALDAD como una tara propia y grave de nuestra región latinoamericana, antigua y persistente, compleja en sus factores, distinta de la pobreza y que sigue resistiendo el impacto de políticas públicas que varios de nuestros países vienen –en buena hora- implementando con relativo éxito.
Leer la continuación : América Latina Una tara difícil de erradicar (Editorial 85)

     
 

En un gran país que trata de recuperar su dinamismo económico y la confianza en sí, se entiende por qué los norte-americanos han vuelto a mirar esperanzados a la era de Bill Clinton en la que Estados Unidos se sintió respetado, victorioso, próspero y seguro. El nuevo libro de Clinton, más que una crítica es una voz de aliento para los miembros de su Partido Demócrata, para los ciudadanos de todo color y para el mismo gobierno de Obama, a todos los cuales invita a poner más empeño e inteligencia en salir adelante con una economía fuerte y bien restablecida.
Leer la continuación : Estados Unidos : El reciente libro de Clinton: “A trabajar...” (Editorial 84)

     
 

Dada la grave crisis económica que ya tocaba también a España – tras afectar otros países de la Unión Europea- y la indignación que expresaban las generaciones jóvenes frente a la aparente fosilización del gobierno socialista de Zapatero para enfrentarla con acierto y energía, hace seis meses comentaba en mi “Observatorio de política internacional” (26-06-11) que los resultados de las elecciones autonómicas y locales del 22 de mayo eran un campanazo de alerta para lo que vendría en los comicios generales de este 20 de noviembre. Y así ha ocurrido con el claro relevo del gobierno socialista (PSOE) de Zapatero por uno nuevo conservador del PP (Partido Popular) que presidirá Rajoy. Utilizo en el subtítulo la palabra “cuadrilla”, sin ningún matiz peyorativo, sino en el mejor sentido positivo de la palabra como se la aplica en tauromaquia –según el Diccionario Esencial de la Real Academia Española- al “conjunto formado por un matador con sus banderilleros y picadores” con miras a lograr una exitosa faena, que en este caso concreto es el de darle un buen manejo económico, social y político a las embestidas feroces de una peligrosa crisis que debería concluir en quedar, con maestría, finalmente superada.
Leer la continuación : España - Relevo político de cuadrilla (Editorial 83)

     
 

Ya en el siglo IV antes de Cristo, esos dos genios griegos (Platón y Aristóteles) que iniciaron lo que es hoy la Ciencia Política –evaluando con sus pros y contras los varios regímenes y formas de poder que existían entonces- se preguntaban cuál sería la mejor forma de gobierno que atendiera al bien colectivo y condujera acertadamente la comunidad ciudadana bajo su mandato (polis). Ambos se inclinaban personalmente a favor del gobierno de “los mejores” (aristoi), pero no precisaban si los mejores a su entender eran los filósofos (intelectuales) o los guerreros (militares), y dejaron la cuestión abierta, que sigue discutiéndose. Max Weber, el gran estudioso alemán de los fenómenos modernos del poder y del Estado (su obra cumbre “Economía y Sociedad”) tiene un opúsculo de su juventud (“El político y el científico”) donde replantea el asunto en términos más actuales: ¿Quiénes deben gobernar? ¿los políticos o los científicos especializados en sus áreas (hoy los llamamos tecnócratas)? A su juicio, el buen político que - por vocación y con los poderes del Estado bajo su autoridad- debe atender en forma más general al servicio del bien común y a favorecer el bienestar de todos, es el que debe conducir. Pero debe acompañarse y rodearse de los especialistas mejores en las varias áreas, cuyo deber profesional es colaborar lo mejor posible al éxito de la política. Observa Weber las diferencias entre la vocación del político y el deber del científico (tecnócrata). Y propone un ideal de político de vocación, con tres virtudes principales –que siguen siendo valederas hoy-: debe tener pasión para desempeñar su cargo, responsabilidad para con sus seguidores y ser mesurado en sus actos para con todos.
Leer la continuación : Mundo global - ¿Gobierno de políticos o de tecnócratas? (Editorial 82)

     
 

Argentina es un país de sorpresas, que nunca se rinde. Viene superando con imaginación y liderazgo firme los efectos perversos de épocas anteriores. Atrás quedaron los años de un peronismo populista que caló fuerte en las masas y dejó en ellas malos hábitos; pasaron los abominables gobiernos de los ‘gorilas’; se logró corregir la aplicación equivocada de un neoliberalismo salvaje de la era Menem que dejó hipotecado el país. Son éstos, años de superación para lograr ‘un nuevo país’, en los que viene desempeñando papel destacado una mujer atractiva, inteligente, moderna, capacitada, dueña de una acertada ideología política y de intuición femenina para el buen gobierno. A ella he dedicado cinco comentarios anteriores en mi serie “Observatorio de Política Internacional”, manifestándole aprecio y admiración.
Leer la continuación : Argentina: El justicialismo de Cristina Fernández (Editorial 81)

     
 

Las siglas ETA de la organización terrorista corresponde a “Euskadi Ta Askatasuna”, expresión en euskera traducible al español como “País Vasco y Libertad”. ETA anunció, a través de la web del diario Gara (18 octubre), el "cese de su actividad armada" y en texto leído por tres encapuchados de negro, expresó su "compromiso claro, firme y definitivo" de "superar la confrontación armada". El anuncio de la banda terrorista, que asoló por 43 años a España desde dentro y desde afuera de su territorio, se produce tan sólo tres días después de que se celebrara en San Sebastián la autodenominada Conferencia de Paz que concluyó con una declaración de cinco puntos en la que representantes internacionales instaban a ETA a un cese definitivo de la violencia. Ha sido una noticia reconfortante y bien comentada para España y el mundo. Los titulares de diarios son elocuentes. “La pesadilla ha terminado” (El País en editorial), “ETA anuncia el cese definitivo de la violencia”, “Un nuevo tiempo para Euskal Herria”, “ETA deja las armas”, “El fin del terror”. La noticia ha tenido especial incidencia en Colombia donde el gobierno democrático de Santos –en una nueva operación impecable- acababa de dar de baja a alias Antonio Cano, máximo jefe de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), guerrilla con muchas similitudes y nexos con la ETA (como su largo recorrido de 50 años, su estrategia militar y política de toma de poder frente al gobierno de turno, su recurso sin miramientos a la violencia armada y todas las formas de terrorismo, hasta su actual agotamiento final)
Leer la continuación : Mundo global - ETA abandona la violencia armada (Editorial 80)

     
 

Nicaragua es el país más extenso de Centroamérica. Tiene una singular fisonomía geográfica y política. Es la tierra de los lagos y los volcanes, del agua y del fuego. Junta la placidez democrática y la violencia revolucionaria. Es la patria del legendario César Augusto Sandino, asesinado en 1934, quien encarna al indoamericano que insurge del seno de los oprimidos y simboliza la lucha contra el imperialismo yanqui. Daniel Ortega ha estado muy vinculado a la historia política de los últimos 33 años de Nicaragua e inicia como Presidente otro período de cinco años, tras una muy cuestionada reelección del pasado domingo 6 de noviembre, señalada por sus irregularidades.
Leer la continuación : Nicaragua: otra vez Ortega... (Editorial 79)

     
 

Colombia definitivamente está respaldando sus instituciones democráticas y enfrentando exitosamente las balas con votos. Tiene hoy una democracia más madura que hace dos décadas. Las pasadas elecciones del 30 de Octubre anularon las repetitivas amenazas guerrilleras, desmintieron presagios agoreros sobre violencia y eventuales desórdenes, rompieron esquemas partidistas y abrieron nuevas pistas para una mejor democracia liderada por generaciones de relevo.
Leer la continuación : Colombia : elecciones de octubre 30 (Editorial 78)

     
 

La corrupción es un fenómeno opuesto al interés público y al bienestar común. La corrupción deslegitima las instituciones públicas y alimenta la lucha violenta de los grupos que buscan su derrocamiento. Acentúa las desigualdades sociales y debilita los esfuerzos gubernamentales dirigidos a corregirlas. Cuando la corrupción alcanza altos niveles de penetración social, trae inestabilidad y pérdida de confianza, de credibilidad y de respeto por el sistema político. A su sombra se esconde el abuso de la función pública, la arbitrariedad y el desconocimiento de los derechos y garantías sociales, dando paso al aprovechamiento ilegítimo por parte de algunos individuos o grupos específicos. La corrupción se traduce en desperdicio de capitales que no se invierten en actividades productivas que incidan en el desarrollo. Como resultado de ella, los recursos estatales no se asignan para responder a las necesidades reales de la comunidad, sino para atender intereses particulares. La corrupción reduce la eficiencia de la Administración, que se ve afectada por un notable desestímulo al trabajo honesto, y obstaculiza la prestación de los servicios públicos, a la vez que eleva sus costos. Los actos corruptos aumentan el gasto público y reducen los ingresos del Estado nacional y de los estados regionales o municipales, con efectos colaterales como la inflación y otras distorsiones económicas.
Leer la continuación : Corrupción . Caso Venezuela (Editorial 77)