Biema
confiesa no haberse interesado en años
anteriores por algo religioso. Pero se
declara ahora sorprendido de que en un
mundo como el actual, tan ávido
de celebridades de todo tipo -que pasan
como aerolitos fugaces que pronto se extinguen-
se mantenga vivo el recuerdo de una persona
como la Madre Teresa de Calcuta. Menciona
a actores y artistas que han podido sobrevivir
un cierto tiempo a través de filmes
o novelas; pasa revista a campeones olímpicos
que se vuelven a ver en video tape; admite
que hay un mayor respeto en Estados Unidos
por la memoria de presidentes americanos,
de algunos héroes morales y políticos
(Martín Luther-King Jr.) y de predicadores
de impacto como Billy Graham. Algunos
personajes mundiales (ejemplo el Dalai
Lama) logran ser escogidos entre los 10
más admirados del año. Pero
asegura que "cuanto más polarizada
y fragmentada es la sociedad en la que
nos vamos convirtiendo, es menor el acuerdo
sobre quién deba ser recordado".
19-05-12
Por
ello, destaca como muy singular el hecho
de que persista con fuerza por todo el
mundo la admiración y devoción
por la Madre Teresa de Calcuta. Y su explicación
la condensa en la frase: "Ella
trabajó por los más pobres
de los pobres", no solo en las barriadas
de Calcuta sino en todas partes.
"Ella intensificó el concepto
de <trabajo al servicio de los pobres>
lanzando a sus religiosas a una coexistencia
íntima, sostenida y a veces brutal
con los más pobres de los pobres.
Y gracias a su genio organizacional, relaciones
públicas, incansable actividad
y viajes (a pesar de sufrir por 40 años
una devastadora depresión espiritual),
ella transformó el humilde servicio
en instituciones: miles de escuelas, orfanatos
y hospitales en muchísimos países
del mundo".
08-09-12