1.
Marco politológico
Base antropológica. Cuando en el
siglo IV antes de Cristo, Aristóteles
enseñaba que la vida humana era
impensable fuera de la polis, afirmaba
que el ser político no es algo
que se le añade al ser humano desde
fuera y posteriormente, sino que es algo
constitutivo de su mismo ser. El hombre
es, por definición, un zoón
politikón , es decir <animal
cívico> o <animal político>.
En cierto sentido, el animal es también
social; pero sólo el hombre es
político. Y aventaja con mucho
a las abejas, las hormigas y a todos los
seres vivos instintivos, gregarios. Los
hombres no podemos con-vivir si la convivencia
no se organiza. El hombre no vive en manadas
ni en rebaños. Su carácter
específico es vivir organizadamente,
insertado en el organismo social que constituye
la polis, la ciudad, la comunidad política,
bajo una autoridad común que dirime
pleitos, coordina acciones para el bien
común, que organiza la convi-vencia.
Ella es para el hombre tanto una necesidad
natural como un ideal. El hombre fabrica
sus sistemas de relaciones sociales y
las ideas que los presiden. Construye
así esa complicada y fina "tela
de araña" de sus instituciones
sociales y políticas. Instituciones
que él mismo hace evolucionar a
lo largo de la historia. Son las manos
y la inteligencia del hombre las que construyen
el mundo social y político, podemos
decir parodiando a Spengler.
La reflexión sobre la historia
de los pueblos ha ido mostrando cómo
la actividad política del grupo
zoológico humano ha sido siempre
la misma. Lo único que va cambiando
es el marco histórico y cultural,
dentro del cual se desarrolla la actividad
política de las comunidades humanas
y de sus conductores.
Antier fueron los grandes imperios del
Oriente, de Caldea, Siria, Mesopotamia,
Egipto. Ayer la polis griega en varias
formas, luego el Imperio Romano. Más
tarde, fueron pueblos bárbaros
que se ocidentalizaron e hicieron sus
constituciones, el Sacro Imperio. Vino
la organización feudal. Vinieron
las monarquías absolutas y luégo
las monarquías constitucionales.
Finalmente el Estado nacional moderno
como hoy lo conocemos y que irá
acomodándose al acelerado proceso
de globalización o mundialización.
La Política. No llegaron los griegos
al concepto de unidad nacional que hoy
conocemos. Ellos tenían los elementos
objetivos de unión tales como el
mismo origen étnico, la misma lengua,
la religión, la cultura común.
Pero la unión de todos los griegos
no fue posible sino en raras y desesperadas
ocasiones, para defenderse contra los
peligros comunes suscitados por los guerreros
bárbaros. Por lo tanto, la organización
y estructuración de la comunidad
sólo tenía un ámbito
local, que hoy llamaríamos municipal.
Pero ya se llamaba “política”
(politeia) a toda actividad referida a
la polis, es decir, la actividad de organización
y manejo de esa comunidad local autónoma
que era la polis, aunque tuviera por entonces
no mucha población y poco territorio
propio.
La finalidad de la polis. A juicio de
Aristóteles, la polis o ciudad
resultó ser el medio general e
indispensable que los ciudadanos o personas
individuales tenían en su acuerdo
natural de vivir organizadamente bajo
alguna forma de autoridad común
(ya fuera la tradicional, la eventualmente
carismática o mucho después
la legal y constitucional de los Estados
modernos). La polis se construye, así,
sobre el sentido compartido de lo que
es conveniente y justo para lograr los
fines del colectivo en su vivir en comunidad.
"La Justicia es el vínculo
de los seres humanos en Polis". En
diferente lenguaje y con sus matices propios,
notables filósofos políticos
posteriores expresan lo mismo que Aristóteles.
Para Rousseau, la polis existe para promover
y garantizar el bienestar y felicidad
de los ciudadanos. Para Locke, la seguridad
del pueblo (salus populi). Para Kant,
la salud de la República (salus
rei publicae). Todo lo cual lo recogerá
Simón Bolívar en apretada
frase: "El sistema de gobierno más
perfecto es aquel que produce mayor suma
de felicidad posible, mayor suma de seguridad
social y mayor suma de estabilidad política"(Discurso
ante el Congreso de Angostura, 15 febrero
1818).
La variable ética de la polis.
El bien, la felicidad, la virtud son -
a juicio de Aristóteles- los componentes
éticos de lo que debe buscar la
polis en conjunto y el político
individualmente dentro de ella. La polis
mejor gobernada es aquella bajo la cual
hay mejor oportunidd para obtener la felicidad.
Los principios metafísicos. Se
reducen a cuatro: -la tendencia hacia
el fin (la naturaleza no hace nada en
vano). - la relación medio a fin
que hay que respetar (siempre lo inferior
se da por causa de lo superior, los objetos
se definen por su función y capacidad).
-la parte con relación al todo
( el cuidado de cada parte debe orientarse
al cuidado del todo). - unidad y pluralidad
(la polis no es unitaria por naturaleza,
es por naturaleza pluralidad). Porque
la gente es diferente, busca la felicidad
por diferentes caminos y por diferentes
medios, la polis debe atender a ello con
una forma de conducción o gobernanza
adaptada.
Los factores indispensables a los que
una polis debe atender en sus funciones.
Aristóteles enumera seis que analiza
y comenta en detalle tras compilar información
sobre 158 polis griegas de su época
(Aristóteles Politeia, Libro VII,
capítulos 8-16, Edición
del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá,
Colombia 1989, traduccción de los
originales en griego con asesoría
especializada en ciencia política,
páginas 612-640). "Son los
elementos que componen la polis que ha
de ser dichosa y bien gobernada, y qué
cualidades debe tener. En dos cosas radica
el bienestar para todos: una de ellas
es determinar frectamente la meta y el
fin de las acciones; la otra, hallar los
medios que lleven al fin".
1) Primero, debe haber alimentos.
2) Luego artes y oficios manuales (porque
la vida necesita muchos de ellos).
3) Después armas (porque los miembros
de una sociedad deben tener forzosamente
armas para mantener la autoridad, tanto
en previsión de los que se insubordinen
como de los posibles agresores de fuera).
4) Cierta cantidad de dinero, para hacer
frente a las necesidades domésticas
y a las militares.
5) (o mejor primero) El servicio divino,
que llaman sacerdocio.
6) En sexto lugar, y el más necesario
de todos, el discernimiento de los intereses
y derechos recíprocos
Es indispensable organizar una polis según
estas funciones, pues una polis no es
un conglomerado al azar, sino una unidad
encaminada a una vida llamada autárquica".
Medellín,
algo de historia
Es la segunda ciudad después de
Bogotá, capital del Departamento
de Antioquia al nor-occidente del país,
ubicada en las montañas de la cordillera
central andina, fundada hace 375 años,
es hoy con su temperatura templada de
25 grados un conglomerado humano de 3
millones 600.000 habitantes distribuidos
en 127 municipios del área metropolitana.
Es una urbe moderna en su concepción,
con excelentes servicios públicos
y facilidades para un buen nivel de vida.
Fruto de una especial amalgama étnica,
cultural y religiosa (que coloquialmente
se la llama <paisa>), que se caracteriza
por su tradicional sentido de hogar, de
cordial acogida, de franqueza, de ir sin
rodeos al grano y cumplir la palabra,
de religiosidad acendrada, de laboriosidad
y ahorro, de emprendimiento y competición
en todos los campos.
El despegue de la ciudad hacia la modernidad
coincidió con un acelerado crecimiento
de su población, que era de 20.000
habitantes en 1870 y de 140.000 en 1938.
La ciudad se consolidó como un
importante centro de comercio en oro,
café, finanzas, finca raíz,
mecánica, fundición, especulación
e importación de mercancías.
Vocación comercial (producción
y venta) que se complementó a comienzos
del siglo XX con la vocación industrial
(textil, gaseosas, cigarrillos, calzado
y otros), aprovechando la presencia de
abundantes fuentes hídricas, avances
en movilidad y mercados cercanos. El crecimiento
demográfico fue tan acelerado que
ya en 1973 la ciudad contaba con 1 millón
de habitantes y va en este año
para los 4 millones.
Cuando
entraron los primeros automóviles
importados de Estados
Unidos y de Francia,
se crearon fabricas importantes, en particular
empresas textileras, como la Compañía
Colombiana de Tejidos Coltejer (1907),
o la fábrica de Hilados y Tejidos
del Hato (Fabricato), la cual empezó
a funcionar en los años veinte
y en menos de dos décadas se consolidaría
como la segunda textilera más importante,
después de Coltejer. Otras empresas
importantes fueron creadas en estos años
como la Compañía Colombiana
de Tabacos (1919), la fábrica de
Gaseosas Lux (1925) y en lo referente
a la industria cafetera se destaca la
fundación de Café La Bastilla
en 1922. Posteriormente producción
de varias formas de energía, la
industria automotriz (Renault,Toyota)
servicios exportables en salud y otras
áreas.
Estas industrias se convirtieron en el
motor principal del crecimiento urbano,
y crearon una primera generación
de empresarios industriales y de obreros
asalariados. La ciudad atrajo inmigrantes
del campo y también llegaron inmigrantes
más prósperos, como empresarios
de la minería, comerciantes, ganaderos
y jóvenes de familias pudientes,
con la idea de educarse y progresar.
La clase política de Medellín
ha contribuido en los últimos 100
años con tres presidentes notables
de Colombia como fueron Mariano Ospina
Pérez, Belisario Betancur Cuartas
y Alvaro Uribe Vélez y con una
brillante serie de efectivos ministros
en los gabinetes de todos los gobiernos.
Pero ocurrió una grave inflexión
de su desarrollo e imagen entre los años
1970 y 1993. Por primera vez, después
de tener Antioquia una economía
en ascenso durante 150 años, se
presentaron en la década de los
70 los síntomas iniciales de lo
que sería una grave crisis económica
y social en su historia. Aparecen indicadores
de aumento del desempleo, y con él
de la criminalidad y la inseguridad general.
Se juntó la recesión económica
y la imposición desde el gobierno
central de un nuevo modelo de desarrollo
fundamentado en las actividades financieras
y de la construcción. Fue entonces
cuando el contrabando, primero, y luego
el narcotráfico, aparecieron como
alternativa para miles de personas que
no tenían en el mercado legal ninguna,
o muy poca, posibilidad de encontrar empleo
o de ejercer una actividad económica
rentable. Fue así como surgió
el Cartel de Medellín de Pablo
escobar, creado en 1976, que disfrutó
-hasta mediados de los años ochenta-
de una relativa libertad y tolerancia
como resultado de su directa penetración
en todos los sectores de la sociedad.
Para impedir la aplicación de las
medidas que permitían la extradición
de colombianos a los Estados Unidos, tomadas
por el presidente Belisario Betancur luego
del asesinato de su ministro de Justicia,
el poderoso cartel de la droga inició
un gran movimiento para desestabilizar
al Estado. La ciudad sufrió todo
el peso de la lucha entre el narcotráfico
y el gobierno central en los últimos
años de la década de los
ochenta y a principios de los noventa.
Aparecieron el narcoterrorismo, el sicariato,
las bandas delincuenciales en los barrios
populares, los secuestros, y los asesinatos
de jueces y políticos, con los
que el Cartel intentó poner de
rodillas al gobierno colombiano y a la
misma sociedad colombiana.
La dada de baja de Pablo Escobar y su
clan, en Medellín el 3 de diciembre
de 1993 (gobierno de Gaviria), supuso
el fin del llamado Cartel de Medellín
(Sobre la bien lograda serie televisada
<El patrón del mal, Pablo Escobar>
recomiendo a mis lectores el artículo
"Escobar, ni la droga ni el crimen
pagan" en www.enrique-neira.com/editorial
115 del 02-11-12).
Pero quedó un tejido social y moral
muy afectado con secuelas de bandas emergentes
juveniles y una subcultura de violencia
como medio fácil de enriquecimiento
que viene superando exitosamente Medellín
en estos 25 años de inteligente
tarea de recuperación y que la
hacen doblemente meritoria del singular
Premio que la acredita como la "ciudad
más innovadora del mundo".
Recuperación y grandes infraestructuras
La construcción del Metro de Medellín
ha sido un paso importante para su desarrollo
urbano. El Edificio central de EPM (Empresas
Públicas de Medellín) es
actualmente la mayor organización
de infraestructuras en Colombia y Latinoamérica.
Medellín cuenta con obras de alta
inversión, más de seis canales
locales de televisión, numerosas
propuestas en medios de comunicación
de alta tecnología, parques, museos,
bibliotecas, edificios ultra-modernos,
nuevos sistemas de transporte, nuevos
centros de estudios profesionales y tecnológicos.
Y cada día más viene siendo
sede de grandes eventos nacionales e internacionales.
Algunos de ellos: estrellato de Carlos
Gardel quien murió allí
el 24 de junio de 1935 en un accidente
aéreo (Aeropuerto Enrique Olaya
Herrera). Fue capital provisional de Colombia
durante El Bogotazo, con la transferencia
del Presidente Mariano Ospina Pérez
a la ciudad por cuestiones de seguridad
(9 de abril de 1948). Sede de la II Conferencia
General del Episcopado Latinoamericano
(CELAM), con presencia de Pablo VI (1968).
XIII Juegos Centroamericanos y del Caribe
(7 de julio al 28 de julio de 1978). Visita
del Papa Juan Pablo II ( 5 de julio de
1986). Sede de operaciones del principal
cabecilla de la mafia Pablo Escobar quien
muere a manos de un escjuadrón
especializado de la policía (1993).
Inauguración del Metro (30 noviembre
de 1995). XIII Congreso de la Asociación
de Academias de la Lengua Española
de todo el mundo con asistencia de los
Reyes de España (marzo de 2007).
Los IX Juegos Suramericanos, con un espectáculo
inaugural diseñado y dirigido por
innovadores directores del Circo del Sol
(Cirque Du Soleil). Bienal de arquitectura
(2010). Exitoso show internacional de
la afamada Madona(2012).Fantástica
iluminación nocturna con millones
de bombillas y motivos ecológicos
en la pasada época navideña
(2012).
Requerimientos de una polis democrática
Legitimidad
En una Polis democrática, el poder
y la autoridad deben estár regulados
y controlados por la Ley. Debe ser una
Polis de Derecho, es decir que esté
bajo el imperio de la Ley. Se contrapone,
así, a cualquier forma de Polis
absoluta y autoritaria, como pudiera ser
una Ciudad conducida por un poder ilimitado
(ya fuere el ejecutivo o el legislativo),
en el sentido de no controlado jurídicamente
o, al menos, insuficientemente regulado
por los otros poderes constitucionales
o no ben sometido al Derecho.
La legitimidad está en la base
del poder político. Es esencial
al ejercicio del poder. "No manda
quien quiere, sino el que puede",
el que cuenta con el apoyo legítimo
del pueblo. La legitimidad del poder va
unida estrechamente a su organización
jurídica, de tal modo que el Derecho
organiza al Poder, pero al mismo tiempo
lo hace legítimo, al someterlo
en su organización y funcionamiento
a criterios de justicia.
Se tiene el poder legítimamente,
cuando se llega a él y se ejerce
de acuerdo a las normas del Derecho Constitucional,
es decir, de acuerdo con el estatuto jurídico
previamente establecido y aceptado por
la sociedad organizada dentro de la cual
se está. La legitimidad es esencial
al ejercicio del poder.
Participación
En la actualidad se concede gran importancia
a la participación de los ciudadanos
en todas las áreas de la vida (culturales,
sociales, económicas, políticas).
El que los ciudadanos tomen parte o no
en la estructuración, organización
y manejo de una sociedad, es lo que define
hoy a una sociedad como avanzada y desarrollada;
o por el contrario, como retrasada y subdesarrollada.
Las mejores instituciones no significan
nada si no se activan por una efectiva
participación ciudadana. La democracia
no funciona si el pueblo mismo no es algo
vivo y organizado, de modo que participe
en el manejo de la cosa pública
y se exprese realmente acerca de la conducción
de que es víctima o beneficiario.
La vitalidad organizada del cuerpo social
es una condición de la democracia
real.
Hay quienes piensan que se debe gobernar
para el pueblo, pero sin el pueblo. En
cambio, la tendencia de las actuales sociedades
más avanzadas del mundo (llamadas
también <post-industriales>
por haber pasado ya la etapa de desarrollo
industrial) es la de aumentar, en un alto
grado, la participación ciudadana
en la toma de decisiones y manejo de la
cosa pública, la que afecta a todos.
Buscan para ello, mejores cauces de participación.
Es la sociedad participativa. Es la nueva
Ciudad participatoria.
Son partes vivas -y podríamos decir
casi imprescindibles de esta vitalidad
organizada del cuerpo social- los llamados
cuerpos intermedios o parciales, los grupos
de presión y los partidos políticos.
Y hoy es notable el incremento de cierto
tipo de participación a través
de las ONg, twiters, internet y celulares.
La llamada participación política
está conformada por las acciones
voluntarias que las personas ejercen para
influir en los destinos públicos
y en la selección de sus jefes
políticos. Y se la puede dar en
muy diversas formas.
Liderazgo
Mención especial en este contexto
(porque nos afecta mucho en sus acciones
y reacciones) merece el papel de ciertos
personajes, llámeselos caudillos
o líderes que surgen en una especie
de intercambio entre el pueblo y ciertas
personas bien dotadas.
Con frecuencia el líder inicia
ideas para el grupo. Y estas ideas aparecen
aceptables a los asociados. Otras veces
el grupo encuentra que la realización
de los planes que alimenta se facilita
con lo que el líder dice y hace.
Y entonces el grupo tiende a ser muy deferente
con el líder. La explicación
del liderazgo hay que buscarla entonces
en una especie de transacción social
que se establece entre el grupo humano
y aquella persona a la que el grupo concede
un papel de dirigencia. Pero hay quien
observa -con razón- que "pocos
parecen percatarse de que, en realidad,
a diferencia de las obras de teatro, cuyo
director o productor selecciona a los
actores que han de representar a los personajes,
en la vida real los procesos sociales
en marcha hacen inseparables a actores
y personajes. Al igual que en el teatro,
en la vida real, los personajes no podrán
hacer lo que quieran, aunque el guión
no esté escrito" (Ramón
Piñango, El Nacional de Caracas,
20-09-98).
Dentro de este enfoque, puede definirse
el líder como "aquel que influye
sobre las actividades de un grupo organizado,
con miras al fijamiento de metas y a la
realización de éstas"
(Stogdill). El líder, por efectivo
y decisivo que sea, aparece acompañado
de un equipo y rodeado de otros líderes
que también influyen en las acciones
y decisiones. Es la impresión que
queda del libro de B-D. Wolfe: "Tres
que hicieron una revolución".
Varios influyeron en la revolución
bolchevique, tales como Lenin, Trotsky,
Stalin, Kerensky y Krasin. A este respecto,
es interesante el parangón que
hace Isaiah Berlin, premio Nobel de literatura,
entre dos grandes estadistas, Roosevelt
y Churchill. Ambos son tipos imaginativos,
optimistas, intrépidos, impulsores
de progreso social. Pero hay una gran
diferencia en su relación con el
pueblo. Mientras Roosevelt llevaba su
política sin consultar a nadie,
convertido en una figura pública
casi como un semidios, Churchill era un
ser político por naturaleza, con
antenas sobre su entorno real y virtió
sus recursos internos sobre la nación
y creó conjuntamente con ella un
estado de ánimo heróico
(Isaiah Berlin, Impresiones personales,
México, FEC 1984).
Complementando los varios enfoques, podemos
decir con Francisco Herrera Luque que
el líder, por un lado, tiene un
papel individual innegable ("es la
enzima que acelera, congela o degrada
los procesos sociales"); pero, a
la vez, surge del pueblo y no puede actuar
sin él ("solamente es el comadrón
que vigila el parto de un pueblo en camino"):
"Los individuos egregios, llámense
líderes, profetas o gobernantes
pueden al igual que enzimas acelerar,
congelar o degradar los procesos sociales.
Los caudillos no surgen por su libre decisión,
sino por el asentimiento de todos para
dejarse conducir. Si Boves resultó
el caudillo de las masas desvalidas de
Venezuela, fue porque esas masas le otorgaron
sus favores. Tenía maná
–como decía Jung– o
prestigio, aura personal o carisma...Todo
conductor de almas da a los hombres que
conduce, lo que ya tienen contenido. El
conductor, el líder, el caudillo,
no es más que el comadrón
que vigila el parto de un pueblo en camino"
(Francisco Herrera Luque,Bolívar
de carne y hueso, Caracas Ateneo 1983,
pp. 57-58, 69-70).
Una polis que se transforma
A la luz de todo lo anterior, me atrevería
a afirmar en exceso de fórmula
exacta que el éxito de Medellín
como Ciudad se debe a haber recuperado:
seguridad, eficacia organizada y dar en
los puntos neurálgicos de la sociedad.
Patricia Schnitter (Coordinadora de investigación
del Laboratorio de Arquitectura y Urbanismo
LAUR, Facultad de Arquitectura de la Universidad
Bolivariana de Medellín) tiene
un valioso análisis del hecho,
que asumo textualmente a continuación.
Se titula "Medellín: una ciudad
que se transforma", Razón
Pública, Bogotá, 17 marzo
2013. Artículo que el Director
de la prestigiosa revista presenta laudatoriamente
como "mirada experta a la profunda
transformación urbana y social
que se ha operado en Medellín:
una buena combinación de política,
arquitectura y urbanismo está construyendo
una ciudad más incluyente".
Progreso, potencial y orgullo paisa
En días pasados, Medellín
fue reconocida como la ciudad más
innovadora del mundo: se trata del resultado
de un concurso por etapas, llevado a cabo
por el diario The Wall Street Journal
con el patrocinio del Citigroup y el apoyo
del Urban Land Institute (ULI).
Medellín fue incluida inicialmente
en una lista de 200 ciudades, elaborada
por el ULI. En una segunda fase, esta
institución depuró la lista
y - mediante el voto del público-
escogió primero 25 semifinalistas
y luego 3 finalistas. En la última
etapa, Medellín quedó compitiendo
con Nueva York y Tel Aviv. Como se desprende
de la información publicada, la
votación por Medellín fue
abrumadora: de un total aproximado de
un millón de votos, Medellín
recibió el 70 por ciento
La votación permitió expresar
el orgullo que sienten los paisas y los
colombianos por la ciudad, en general,
y por el proceso de transformación
urbana que se ha ejecutado durante los
últimos años, en particular.
En la primera fase del concurso, el ULI
destacó el “progreso y potencial”
de Medellín, en parangón
con el “alto nivel cultural y su
experiencia de vida” de Nueva York
y “el liderazgo en tecnología
e investigación” de Tel Aviv.
Algunos de los logros que llevaron a Medellín
a recibir este reconocimiento fueron los
siguientes: el sistema de transporte masivo
integrado (Metro, Metrocable, Metroplus),
los parques–biblioteca, el Centro
Cultural de Moravia, las escaleras eléctricas
de la comuna 13, las bicicletas públicas,
la reducción de los índices
de criminalidad, las Empresas Públicas
de Medellín y su aporte a proyectos
de ciudad y de educación.
Lista a la que puede sumarse otra serie
de proyectos en construcción o
que se iniciarán en corto plazo,
los cuales también son reflejo
del “progreso y potencial”
de la ciudad y que seguirán siendo
parte de su transformación continua.
Transformación y continuidad
Este reconocimiento responde a una evidencia:
en menos de una década se ha afianzado
una transformación social y urbana
cuyo vector ha sido la arquitectura, basada
primordialmente en la reconstrucción
urbana y en estrategias físicas,
sociales y políticas. El cambio
es resultado de una combinación
particular: experiencia urbanística
y política contemporánea,
que han moldeado en poco tiempo una nueva
forma de hacer ciudad. No obstante, hablar
de este cambio implica hacer referencia
a la condición original de violencia
y de narcotráfico que sufrió
la ciudad 25 años atrás.
El Urban Land Institute declaró
que son muy pocas las ciudades capaces
de transformarse como lo ha hecho Medellín
durante los últimos 20 años:
un proceso exitoso de regeneración
urbana, de transformaciones en el espacio
físico con alto énfasis
en la condición social, buscando
mejorar la calidad de vida de sus habitantes
con un buen programa de gobierno y alta
participación del colectivo.
La apuesta de las tres últimas
administraciones municipales -un período
que va de 2004 a 2015- ha sido definitiva
en dar continuidad a programas, permitiendo
avanzar y sumar en diferentes acciones
bien coordinadas y ejecutadas.
Arquitectura social y urbanismo
Otro reconocimiento internacional a Medellín
fue la distinción City to City
(Barcelona FAD 2009), que premia los procesos
que conllevan un alto beneficio para la
ciudadanía, una mejora de su calidad
de vida y una contribución a “hacer
ciudad”. Esta distinción
se obtuvo gracias al proyecto “Medellín,
la más educada”, que impulsó
el alcalde Sergio Fajardo (2004–2007).
En la misma línea, se seleccionó
a Medellín como sede de la VII
Bienal Iberoamericana de Arquitectura
y Urbanismo (BIAU) en 2010, bajo el lema
“Arquitectura para la Integración
Ciudadana”. La ciudad fue elegida
por ser ejemplo de arquitectura social,
que ha logrado grandes transformaciones
en escenarios marginales a partir de una
arquitectura concebida para servir a la
construcción de ciudadanía.
Esta transformación es resultado
del vínculo indisoluble entre lo
físico y lo social, que se construye
mediante la combinación acertada
de arquitectura y urbanismo.
Proyectos Urbanos Integrales.
En el mismo sentido cabe destacar el papel
decisivo de los Proyectos Urbanos Integrales
(PUI) como herramienta del cambio social.
Establecidos en 2004 por iniciativa de
la Alcaldía de Medellín
y de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU),
fueron un método de intervención
urbana sobre un territorio donde era evidente
la desigualdad social y donde se registraba
una ausencia generalizada del Estado.
Esta herramienta se aplicó a la
renovación y la recuperación
de zonas con un alto nivel de degradación
urbana: inicialmente, se puso en práctica
en las Comunas 1 y 2 de la zona nororiental
de Medellín. Posteriormente se
extendió hacia otras partes de
la ciudad que compartían las mismas
características, como las Comunas
8, 9 y 13.
En 2009, se estableció como objetivo
del PUI transformar - mediante acciones
sociales, físicas e interinstitucionales
- un territorio determinado, incorporando
todos los elementos de forma simultánea
y planeada, mediante obras de infraestructura
con los más altos estándares
de calidad y con el ingrediente de la
participación comunitaria que garantizaran
su sostenibilidad.
Cambiar la ciudad para cambiar la sociedad
El nuevo premio, City of the Year a la
ciudad más innovadora refuerza
la imagen que Medellín se ha ganado
como referente de transformación
urbana a partir de una forma diferente
de participación social, mediante
alianzas público–privadas,
haciendo política para lograr una
ciudad más incluyente, donde la
arquitectura y el urbanismo tienen un
papel prioritario.
A raíz de esta distinción,
el ex alcalde Fajardo comentó:
“nos atrevimos a cambiar la sociedad
y la ciudad con base en la educación,
la renovación urbana, el emprenderismo
y la cultura”. El premio City of
the Year ratifica, como anota Fajardo,
que “se logró cambiar una
marca asociada con el narcotráfico
por la marca de la innovación,
que significa que sabemos resolver problemas
y somos capaces de unirnos como sociedad”.
Aún falta mucho camino para lograr
una ciudad verdaderamente incluyente,
pero el motor de esta transformación
ha sido el entusiasmo por seguir innovando,
la confianza en lo público y en
un mejor futuro para la ciudad.
Conclusión:
Una empresa común de largo alcance
"Al igual que los hijos que se hicieron
mayores, al igual que unos obreros convertidos
en <conscientes>, estamos en condiciones
de descubrir que un algo se desarrolla
en el mundo, por medio de nosotros mismos
, quizás a nuestra propia cuenta.
Y lo que es más grave aún,
nos damos cuenta de que en esta grande
partida emprendida, nosotros somos a la
vez los jugadores, los naipes y la apuesta
. Nada ya podría continuar si abandonamos
nuestra mesa de juego. Aunque nada tampoco
nos puede obligar a quedarnos sentados
a ella" (Teilhard de Chardin, El
fenómeno humano, Madrid Taurus
1963, pp. 276-277).
26-03-13