Colombia : MEDELLÍN un emblema moderno de polis (Editorial 125)

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El notable primer Premio otorgado por organismos internacionales a Medellín, capital de Antioquia, como la ciudad 'más innovativa de todo el mundo' hace de ella un emblema moderno de Polis, susceptible de ser imitado en otros países emergentes. Lo presentaré a la luz de los elementos de filosofía política que el estagirita Aristóteles legó al Occidente en su genial obra POLITEIA (La Política) que sigue teniendo hoy plena vigencia.

 

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1. Marco politológico

Base antropológica. Cuando en el siglo IV antes de Cristo, Aristóteles enseñaba que la vida humana era impensable fuera de la polis, afirmaba que el ser político no es algo que se le añade al ser humano desde fuera y posteriormente, sino que es algo constitutivo de su mismo ser. El hombre es, por definición, un zoón politikón , es decir <animal cívico> o <animal político>. En cierto sentido, el animal es también social; pero sólo el hombre es político. Y aventaja con mucho a las abejas, las hormigas y a todos los seres vivos instintivos, gregarios. Los hombres no podemos con-vivir si la convivencia no se organiza. El hombre no vive en manadas ni en rebaños. Su carácter específico es vivir organizadamente, insertado en el organismo social que constituye la polis, la ciudad, la comunidad política, bajo una autoridad común que dirime pleitos, coordina acciones para el bien común, que organiza la convi-vencia. Ella es para el hombre tanto una necesidad natural como un ideal. El hombre fabrica sus sistemas de relaciones sociales y las ideas que los presiden. Construye así esa complicada y fina "tela de araña" de sus instituciones sociales y políticas. Instituciones que él mismo hace evolucionar a lo largo de la historia. Son las manos y la inteligencia del hombre las que construyen el mundo social y político, podemos decir parodiando a Spengler.

La reflexión sobre la historia de los pueblos ha ido mostrando cómo la actividad política del grupo zoológico humano ha sido siempre la misma. Lo único que va cambiando es el marco histórico y cultural, dentro del cual se desarrolla la actividad política de las comunidades humanas y de sus conductores.

Antier fueron los grandes imperios del Oriente, de Caldea, Siria, Mesopotamia, Egipto. Ayer la polis griega en varias formas, luego el Imperio Romano. Más tarde, fueron pueblos bárbaros que se ocidentalizaron e hicieron sus constituciones, el Sacro Imperio. Vino la organización feudal. Vinieron las monarquías absolutas y luégo las monarquías constitucionales. Finalmente el Estado nacional moderno como hoy lo conocemos y que irá acomodándose al acelerado proceso de globalización o mundialización.

La Política. No llegaron los griegos al concepto de unidad nacional que hoy conocemos. Ellos tenían los elementos objetivos de unión tales como el mismo origen étnico, la misma lengua, la religión, la cultura común. Pero la unión de todos los griegos no fue posible sino en raras y desesperadas ocasiones, para defenderse contra los peligros comunes suscitados por los guerreros bárbaros. Por lo tanto, la organización y estructuración de la comunidad sólo tenía un ámbito local, que hoy llamaríamos municipal. Pero ya se llamaba “política” (politeia) a toda actividad referida a la polis, es decir, la actividad de organización y manejo de esa comunidad local autónoma que era la polis, aunque tuviera por entonces no mucha población y poco territorio propio.

La finalidad de la polis. A juicio de Aristóteles, la polis o ciudad resultó ser el medio general e indispensable que los ciudadanos o personas individuales tenían en su acuerdo natural de vivir organizadamente bajo alguna forma de autoridad común (ya fuera la tradicional, la eventualmente carismática o mucho después la legal y constitucional de los Estados modernos). La polis se construye, así, sobre el sentido compartido de lo que es conveniente y justo para lograr los fines del colectivo en su vivir en comunidad. "La Justicia es el vínculo de los seres humanos en Polis". En diferente lenguaje y con sus matices propios, notables filósofos políticos posteriores expresan lo mismo que Aristóteles. Para Rousseau, la polis existe para promover y garantizar el bienestar y felicidad de los ciudadanos. Para Locke, la seguridad del pueblo (salus populi). Para Kant, la salud de la República (salus rei publicae). Todo lo cual lo recogerá Simón Bolívar en apretada frase: "El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política"(Discurso ante el Congreso de Angostura, 15 febrero 1818).

La variable ética de la polis. El bien, la felicidad, la virtud son - a juicio de Aristóteles- los componentes éticos de lo que debe buscar la polis en conjunto y el político individualmente dentro de ella. La polis mejor gobernada es aquella bajo la cual hay mejor oportunidd para obtener la felicidad.

Los principios metafísicos. Se reducen a cuatro: -la tendencia hacia el fin (la naturaleza no hace nada en vano). - la relación medio a fin que hay que respetar (siempre lo inferior se da por causa de lo superior, los objetos se definen por su función y capacidad). -la parte con relación al todo ( el cuidado de cada parte debe orientarse al cuidado del todo). - unidad y pluralidad (la polis no es unitaria por naturaleza, es por naturaleza pluralidad). Porque la gente es diferente, busca la felicidad por diferentes caminos y por diferentes medios, la polis debe atender a ello con una forma de conducción o gobernanza adaptada.

Los factores indispensables a los que una polis debe atender en sus funciones. Aristóteles enumera seis que analiza y comenta en detalle tras compilar información sobre 158 polis griegas de su época (Aristóteles Politeia, Libro VII, capítulos 8-16, Edición del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, Colombia 1989, traduccción de los originales en griego con asesoría especializada en ciencia política, páginas 612-640). "Son los elementos que componen la polis que ha de ser dichosa y bien gobernada, y qué cualidades debe tener. En dos cosas radica el bienestar para todos: una de ellas es determinar frectamente la meta y el fin de las acciones; la otra, hallar los medios que lleven al fin".
1) Primero, debe haber alimentos.
2) Luego artes y oficios manuales (porque la vida necesita muchos de ellos).
3) Después armas (porque los miembros de una sociedad deben tener forzosamente armas para mantener la autoridad, tanto en previsión de los que se insubordinen como de los posibles agresores de fuera).
4) Cierta cantidad de dinero, para hacer frente a las necesidades domésticas y a las militares.
5) (o mejor primero) El servicio divino, que llaman sacerdocio.
6) En sexto lugar, y el más necesario de todos, el discernimiento de los intereses y derechos recíprocos
Es indispensable organizar una polis según estas funciones, pues una polis no es un conglomerado al azar, sino una unidad encaminada a una vida llamada autárquica".

Medellín, algo de historia

Es la segunda ciudad después de Bogotá, capital del Departamento de Antioquia al nor-occidente del país, ubicada en las montañas de la cordillera central andina, fundada hace 375 años, es hoy con su temperatura templada de 25 grados un conglomerado humano de 3 millones 600.000 habitantes distribuidos en 127 municipios del área metropolitana. Es una urbe moderna en su concepción, con excelentes servicios públicos y facilidades para un buen nivel de vida. Fruto de una especial amalgama étnica, cultural y religiosa (que coloquialmente se la llama <paisa>), que se caracteriza por su tradicional sentido de hogar, de cordial acogida, de franqueza, de ir sin rodeos al grano y cumplir la palabra, de religiosidad acendrada, de laboriosidad y ahorro, de emprendimiento y competición en todos los campos.

El despegue de la ciudad hacia la modernidad coincidió con un acelerado crecimiento de su población, que era de 20.000 habitantes en 1870 y de 140.000 en 1938. La ciudad se consolidó como un importante centro de comercio en oro, café, finanzas, finca raíz, mecánica, fundición, especulación e importación de mercancías. Vocación comercial (producción y venta) que se complementó a comienzos del siglo XX con la vocación industrial (textil, gaseosas, cigarrillos, calzado y otros), aprovechando la presencia de abundantes fuentes hídricas, avances en movilidad y mercados cercanos. El crecimiento demográfico fue tan acelerado que ya en 1973 la ciudad contaba con 1 millón de habitantes y va en este año para los 4 millones.

Cuando entraron los primeros automóviles importados de Estados Unidos y de Francia, se crearon fabricas importantes, en particular empresas textileras, como la Compañía Colombiana de Tejidos Coltejer (1907), o la fábrica de Hilados y Tejidos del Hato (Fabricato), la cual empezó a funcionar en los años veinte y en menos de dos décadas se consolidaría como la segunda textilera más importante, después de Coltejer. Otras empresas importantes fueron creadas en estos años como la Compañía Colombiana de Tabacos (1919), la fábrica de Gaseosas Lux (1925) y en lo referente a la industria cafetera se destaca la fundación de Café La Bastilla en 1922. Posteriormente producción de varias formas de energía, la industria automotriz (Renault,Toyota) servicios exportables en salud y otras áreas.

Estas industrias se convirtieron en el motor principal del crecimiento urbano, y crearon una primera generación de empresarios industriales y de obreros asalariados. La ciudad atrajo inmigrantes del campo y también llegaron inmigrantes más prósperos, como empresarios de la minería, comerciantes, ganaderos y jóvenes de familias pudientes, con la idea de educarse y progresar.

La clase política de Medellín ha contribuido en los últimos 100 años con tres presidentes notables de Colombia como fueron Mariano Ospina Pérez, Belisario Betancur Cuartas y Alvaro Uribe Vélez y con una brillante serie de efectivos ministros en los gabinetes de todos los gobiernos.

Pero ocurrió una grave inflexión de su desarrollo e imagen entre los años 1970 y 1993. Por primera vez, después de tener Antioquia una economía en ascenso durante 150 años, se presentaron en la década de los 70 los síntomas iniciales de lo que sería una grave crisis económica y social en su historia. Aparecen indicadores de aumento del desempleo, y con él de la criminalidad y la inseguridad general. Se juntó la recesión económica y la imposición desde el gobierno central de un nuevo modelo de desarrollo fundamentado en las actividades financieras y de la construcción. Fue entonces cuando el contrabando, primero, y luego el narcotráfico, aparecieron como alternativa para miles de personas que no tenían en el mercado legal ninguna, o muy poca, posibilidad de encontrar empleo o de ejercer una actividad económica rentable. Fue así como surgió el Cartel de Medellín de Pablo escobar, creado en 1976, que disfrutó -hasta mediados de los años ochenta- de una relativa libertad y tolerancia como resultado de su directa penetración en todos los sectores de la sociedad. Para impedir la aplicación de las medidas que permitían la extradición de colombianos a los Estados Unidos, tomadas por el presidente Belisario Betancur luego del asesinato de su ministro de Justicia, el poderoso cartel de la droga inició un gran movimiento para desestabilizar al Estado. La ciudad sufrió todo el peso de la lucha entre el narcotráfico y el gobierno central en los últimos años de la década de los ochenta y a principios de los noventa. Aparecieron el narcoterrorismo, el sicariato, las bandas delincuenciales en los barrios populares, los secuestros, y los asesinatos de jueces y políticos, con los que el Cartel intentó poner de rodillas al gobierno colombiano y a la misma sociedad colombiana.

La dada de baja de Pablo Escobar y su clan, en Medellín el 3 de diciembre de 1993 (gobierno de Gaviria), supuso el fin del llamado Cartel de Medellín (Sobre la bien lograda serie televisada <El patrón del mal, Pablo Escobar> recomiendo a mis lectores el artículo "Escobar, ni la droga ni el crimen pagan" en www.enrique-neira.com/editorial 115 del 02-11-12).
Pero quedó un tejido social y moral muy afectado con secuelas de bandas emergentes juveniles y una subcultura de violencia como medio fácil de enriquecimiento que viene superando exitosamente Medellín en estos 25 años de inteligente tarea de recuperación y que la hacen doblemente meritoria del singular Premio que la acredita como la "ciudad más innovadora del mundo".

Recuperación y grandes infraestructuras

La construcción del Metro de Medellín ha sido un paso importante para su desarrollo urbano. El Edificio central de EPM (Empresas Públicas de Medellín) es actualmente la mayor organización de infraestructuras en Colombia y Latinoamérica. Medellín cuenta con obras de alta inversión, más de seis canales locales de televisión, numerosas propuestas en medios de comunicación de alta tecnología, parques, museos, bibliotecas, edificios ultra-modernos, nuevos sistemas de transporte, nuevos centros de estudios profesionales y tecnológicos.

Y cada día más viene siendo sede de grandes eventos nacionales e internacionales. Algunos de ellos: estrellato de Carlos Gardel quien murió allí el 24 de junio de 1935 en un accidente aéreo (Aeropuerto Enrique Olaya Herrera). Fue capital provisional de Colombia durante El Bogotazo, con la transferencia del Presidente Mariano Ospina Pérez a la ciudad por cuestiones de seguridad (9 de abril de 1948). Sede de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM), con presencia de Pablo VI (1968). XIII Juegos Centroamericanos y del Caribe (7 de julio al 28 de julio de 1978). Visita del Papa Juan Pablo II ( 5 de julio de 1986). Sede de operaciones del principal cabecilla de la mafia Pablo Escobar quien muere a manos de un escjuadrón especializado de la policía (1993). Inauguración del Metro (30 noviembre de 1995). XIII Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española de todo el mundo con asistencia de los Reyes de España (marzo de 2007). Los IX Juegos Suramericanos, con un espectáculo inaugural diseñado y dirigido por innovadores directores del Circo del Sol (Cirque Du Soleil). Bienal de arquitectura (2010). Exitoso show internacional de la afamada Madona(2012).Fantástica iluminación nocturna con millones de bombillas y motivos ecológicos en la pasada época navideña (2012).

Requerimientos de una polis democrática

Legitimidad

En una Polis democrática, el poder y la autoridad deben estár regulados y controlados por la Ley. Debe ser una Polis de Derecho, es decir que esté bajo el imperio de la Ley. Se contrapone, así, a cualquier forma de Polis absoluta y autoritaria, como pudiera ser una Ciudad conducida por un poder ilimitado (ya fuere el ejecutivo o el legislativo), en el sentido de no controlado jurídicamente o, al menos, insuficientemente regulado por los otros poderes constitucionales o no ben sometido al Derecho.

La legitimidad está en la base del poder político. Es esencial al ejercicio del poder. "No manda quien quiere, sino el que puede", el que cuenta con el apoyo legítimo del pueblo. La legitimidad del poder va unida estrechamente a su organización jurídica, de tal modo que el Derecho organiza al Poder, pero al mismo tiempo lo hace legítimo, al someterlo en su organización y funcionamiento a criterios de justicia.
Se tiene el poder legítimamente, cuando se llega a él y se ejerce de acuerdo a las normas del Derecho Constitucional, es decir, de acuerdo con el estatuto jurídico previamente establecido y aceptado por la sociedad organizada dentro de la cual se está. La legitimidad es esencial al ejercicio del poder.

Participación

En la actualidad se concede gran importancia a la participación de los ciudadanos en todas las áreas de la vida (culturales, sociales, económicas, políticas). El que los ciudadanos tomen parte o no en la estructuración, organización y manejo de una sociedad, es lo que define hoy a una sociedad como avanzada y desarrollada; o por el contrario, como retrasada y subdesarrollada. Las mejores instituciones no significan nada si no se activan por una efectiva participación ciudadana. La democracia no funciona si el pueblo mismo no es algo vivo y organizado, de modo que participe en el manejo de la cosa pública y se exprese realmente acerca de la conducción de que es víctima o beneficiario. La vitalidad organizada del cuerpo social es una condición de la democracia real.

Hay quienes piensan que se debe gobernar para el pueblo, pero sin el pueblo. En cambio, la tendencia de las actuales sociedades más avanzadas del mundo (llamadas también <post-industriales> por haber pasado ya la etapa de desarrollo industrial) es la de aumentar, en un alto grado, la participación ciudadana en la toma de decisiones y manejo de la cosa pública, la que afecta a todos. Buscan para ello, mejores cauces de participación. Es la sociedad participativa. Es la nueva Ciudad participatoria.

Son partes vivas -y podríamos decir casi imprescindibles de esta vitalidad organizada del cuerpo social- los llamados cuerpos intermedios o parciales, los grupos de presión y los partidos políticos. Y hoy es notable el incremento de cierto tipo de participación a través de las ONg, twiters, internet y celulares. La llamada participación política está conformada por las acciones voluntarias que las personas ejercen para influir en los destinos públicos y en la selección de sus jefes políticos. Y se la puede dar en muy diversas formas.

Liderazgo

Mención especial en este contexto (porque nos afecta mucho en sus acciones y reacciones) merece el papel de ciertos personajes, llámeselos caudillos o líderes que surgen en una especie de intercambio entre el pueblo y ciertas personas bien dotadas.
Con frecuencia el líder inicia ideas para el grupo. Y estas ideas aparecen aceptables a los asociados. Otras veces el grupo encuentra que la realización de los planes que alimenta se facilita con lo que el líder dice y hace. Y entonces el grupo tiende a ser muy deferente con el líder. La explicación del liderazgo hay que buscarla entonces en una especie de transacción social que se establece entre el grupo humano y aquella persona a la que el grupo concede un papel de dirigencia. Pero hay quien observa -con razón- que "pocos parecen percatarse de que, en realidad, a diferencia de las obras de teatro, cuyo director o productor selecciona a los actores que han de representar a los personajes, en la vida real los procesos sociales en marcha hacen inseparables a actores y personajes. Al igual que en el teatro, en la vida real, los personajes no podrán hacer lo que quieran, aunque el guión no esté escrito" (Ramón Piñango, El Nacional de Caracas, 20-09-98).

Dentro de este enfoque, puede definirse el líder como "aquel que influye sobre las actividades de un grupo organizado, con miras al fijamiento de metas y a la realización de éstas" (Stogdill). El líder, por efectivo y decisivo que sea, aparece acompañado de un equipo y rodeado de otros líderes que también influyen en las acciones y decisiones. Es la impresión que queda del libro de B-D. Wolfe: "Tres que hicieron una revolución". Varios influyeron en la revolución bolchevique, tales como Lenin, Trotsky, Stalin, Kerensky y Krasin. A este respecto, es interesante el parangón que hace Isaiah Berlin, premio Nobel de literatura, entre dos grandes estadistas, Roosevelt y Churchill. Ambos son tipos imaginativos, optimistas, intrépidos, impulsores de progreso social. Pero hay una gran diferencia en su relación con el pueblo. Mientras Roosevelt llevaba su política sin consultar a nadie, convertido en una figura pública casi como un semidios, Churchill era un ser político por naturaleza, con antenas sobre su entorno real y virtió sus recursos internos sobre la nación y creó conjuntamente con ella un estado de ánimo heróico (Isaiah Berlin, Impresiones personales, México, FEC 1984).

Complementando los varios enfoques, podemos decir con Francisco Herrera Luque que el líder, por un lado, tiene un papel individual innegable ("es la enzima que acelera, congela o degrada los procesos sociales"); pero, a la vez, surge del pueblo y no puede actuar sin él ("solamente es el comadrón que vigila el parto de un pueblo en camino"):
"Los individuos egregios, llámense líderes, profetas o gobernantes pueden al igual que enzimas acelerar, congelar o degradar los procesos sociales. Los caudillos no surgen por su libre decisión, sino por el asentimiento de todos para dejarse conducir. Si Boves resultó el caudillo de las masas desvalidas de Venezuela, fue porque esas masas le otorgaron sus favores. Tenía maná –como decía Jung– o prestigio, aura personal o carisma...Todo conductor de almas da a los hombres que conduce, lo que ya tienen contenido. El conductor, el líder, el caudillo, no es más que el comadrón que vigila el parto de un pueblo en camino" (Francisco Herrera Luque,Bolívar de carne y hueso, Caracas Ateneo 1983, pp. 57-58, 69-70).

Una polis que se transforma

A la luz de todo lo anterior, me atrevería a afirmar en exceso de fórmula exacta que el éxito de Medellín como Ciudad se debe a haber recuperado: seguridad, eficacia organizada y dar en los puntos neurálgicos de la sociedad. Patricia Schnitter (Coordinadora de investigación del Laboratorio de Arquitectura y Urbanismo LAUR, Facultad de Arquitectura de la Universidad Bolivariana de Medellín) tiene un valioso análisis del hecho, que asumo textualmente a continuación. Se titula "Medellín: una ciudad que se transforma", Razón Pública, Bogotá, 17 marzo 2013. Artículo que el Director de la prestigiosa revista presenta laudatoriamente como "mirada experta a la profunda transformación urbana y social que se ha operado en Medellín: una buena combinación de política, arquitectura y urbanismo está construyendo una ciudad más incluyente".

Progreso, potencial y orgullo paisa

En días pasados, Medellín fue reconocida como la ciudad más innovadora del mundo: se trata del resultado de un concurso por etapas, llevado a cabo por el diario The Wall Street Journal con el patrocinio del Citigroup y el apoyo del Urban Land Institute (ULI).

Medellín fue incluida inicialmente en una lista de 200 ciudades, elaborada por el ULI. En una segunda fase, esta institución depuró la lista y - mediante el voto del público- escogió primero 25 semifinalistas y luego 3 finalistas. En la última etapa, Medellín quedó compitiendo con Nueva York y Tel Aviv. Como se desprende de la información publicada, la votación por Medellín fue abrumadora: de un total aproximado de un millón de votos, Medellín recibió el 70 por ciento

La votación permitió expresar el orgullo que sienten los paisas y los colombianos por la ciudad, en general, y por el proceso de transformación urbana que se ha ejecutado durante los últimos años, en particular.

En la primera fase del concurso, el ULI destacó el “progreso y potencial” de Medellín, en parangón con el “alto nivel cultural y su experiencia de vida” de Nueva York y “el liderazgo en tecnología e investigación” de Tel Aviv. Algunos de los logros que llevaron a Medellín a recibir este reconocimiento fueron los siguientes: el sistema de transporte masivo integrado (Metro, Metrocable, Metroplus), los parques–biblioteca, el Centro Cultural de Moravia, las escaleras eléctricas de la comuna 13, las bicicletas públicas, la reducción de los índices de criminalidad, las Empresas Públicas de Medellín y su aporte a proyectos de ciudad y de educación.

Lista a la que puede sumarse otra serie de proyectos en construcción o que se iniciarán en corto plazo, los cuales también son reflejo del “progreso y potencial” de la ciudad y que seguirán siendo parte de su transformación continua.

Transformación y continuidad

Este reconocimiento responde a una evidencia: en menos de una década se ha afianzado una transformación social y urbana cuyo vector ha sido la arquitectura, basada primordialmente en la reconstrucción urbana y en estrategias físicas, sociales y políticas. El cambio es resultado de una combinación particular: experiencia urbanística y política contemporánea, que han moldeado en poco tiempo una nueva forma de hacer ciudad. No obstante, hablar de este cambio implica hacer referencia a la condición original de violencia y de narcotráfico que sufrió la ciudad 25 años atrás. El Urban Land Institute declaró que son muy pocas las ciudades capaces de transformarse como lo ha hecho Medellín durante los últimos 20 años: un proceso exitoso de regeneración urbana, de transformaciones en el espacio físico con alto énfasis en la condición social, buscando mejorar la calidad de vida de sus habitantes con un buen programa de gobierno y alta participación del colectivo.

La apuesta de las tres últimas administraciones municipales -un período que va de 2004 a 2015- ha sido definitiva en dar continuidad a programas, permitiendo avanzar y sumar en diferentes acciones bien coordinadas y ejecutadas.

Arquitectura social y urbanismo

Otro reconocimiento internacional a Medellín fue la distinción City to City (Barcelona FAD 2009), que premia los procesos que conllevan un alto beneficio para la ciudadanía, una mejora de su calidad de vida y una contribución a “hacer ciudad”. Esta distinción se obtuvo gracias al proyecto “Medellín, la más educada”, que impulsó el alcalde Sergio Fajardo (2004–2007). En la misma línea, se seleccionó a Medellín como sede de la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU) en 2010, bajo el lema “Arquitectura para la Integración Ciudadana”. La ciudad fue elegida por ser ejemplo de arquitectura social, que ha logrado grandes transformaciones en escenarios marginales a partir de una arquitectura concebida para servir a la construcción de ciudadanía. Esta transformación es resultado del vínculo indisoluble entre lo físico y lo social, que se construye mediante la combinación acertada de arquitectura y urbanismo.

Proyectos Urbanos Integrales.

En el mismo sentido cabe destacar el papel decisivo de los Proyectos Urbanos Integrales (PUI) como herramienta del cambio social. Establecidos en 2004 por iniciativa de la Alcaldía de Medellín y de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), fueron un método de intervención urbana sobre un territorio donde era evidente la desigualdad social y donde se registraba una ausencia generalizada del Estado. Esta herramienta se aplicó a la renovación y la recuperación de zonas con un alto nivel de degradación urbana: inicialmente, se puso en práctica en las Comunas 1 y 2 de la zona nororiental de Medellín. Posteriormente se extendió hacia otras partes de la ciudad que compartían las mismas características, como las Comunas 8, 9 y 13.

En 2009, se estableció como objetivo del PUI transformar - mediante acciones sociales, físicas e interinstitucionales - un territorio determinado, incorporando todos los elementos de forma simultánea y planeada, mediante obras de infraestructura con los más altos estándares de calidad y con el ingrediente de la participación comunitaria que garantizaran su sostenibilidad.

Cambiar la ciudad para cambiar la sociedad

El nuevo premio, City of the Year a la ciudad más innovadora refuerza la imagen que Medellín se ha ganado como referente de transformación urbana a partir de una forma diferente de participación social, mediante alianzas público–privadas, haciendo política para lograr una ciudad más incluyente, donde la arquitectura y el urbanismo tienen un papel prioritario.

A raíz de esta distinción, el ex alcalde Fajardo comentó: “nos atrevimos a cambiar la sociedad y la ciudad con base en la educación, la renovación urbana, el emprenderismo y la cultura”. El premio City of the Year ratifica, como anota Fajardo, que “se logró cambiar una marca asociada con el narcotráfico por la marca de la innovación, que significa que sabemos resolver problemas y somos capaces de unirnos como sociedad”. Aún falta mucho camino para lograr una ciudad verdaderamente incluyente, pero el motor de esta transformación ha sido el entusiasmo por seguir innovando, la confianza en lo público y en un mejor futuro para la ciudad.

Conclusión: Una empresa común de largo alcance

"Al igual que los hijos que se hicieron mayores, al igual que unos obreros convertidos en <conscientes>, estamos en condiciones de descubrir que un algo se desarrolla en el mundo, por medio de nosotros mismos , quizás a nuestra propia cuenta. Y lo que es más grave aún, nos damos cuenta de que en esta grande partida emprendida, nosotros somos a la vez los jugadores, los naipes y la apuesta . Nada ya podría continuar si abandonamos nuestra mesa de juego. Aunque nada tampoco nos puede obligar a quedarnos sentados a ella" (Teilhard de Chardin, El fenómeno humano, Madrid Taurus 1963, pp. 276-277).

26-03-13