Una guerrilla debilitada
Logo Enrique Neira

 

 

     
Colombia no es ajena al clima antibelicista que recorre hoy el mundo. Tanto el tiempo internacional como el nacional corren actualmente en contravía de los actores armados no estatales. Tras los atentados terroristas de Al Qaeda el 11S - 01 y la guerra de EUA y resistencia armada en Irak, existe a nivel mundial un clima de "cero tolerancia" hacia la violencia armada como recurso de acción política. "La muerte como argumento para imponer un proyecto de sociedad ya no tiene cabida en un planeta que exige tolerancia, aceptación de las diferencias y método de resolución pacífica de los conflictos. George Bush y Osama Ben Laden son dos antihéroes en un mundo sediento de paz. Ante este nuevo panorama internacional, los riesgos para los grupos guerrilleros colombianos son simple y llanamente dramáticos" (Eduardo Pizarro Leongómez: 'El antibelicismo mundial'). Dos movimientos en armas por fuera de la Ley están en una aproximación al diálogo con el gobierno de Uribe Vélez. Algo que podría desembocar en una negociación seria de paz. Cada uno ocupa una vertiente opuesta (ultra derecha el uno y ultra izquierda el otro) y se mueven por caminos diferentes. El primero acepta dejación de armas y concentrarse en una zona garantizada por el gobierno para el diálogo. El segundo se comprometería a suspender acciones armadas, pero como resultado final de la negociación. Pero ambos deben recorrer dos etapas que conduzcan necesariamente (y sin subterfugios) hacia la dejación de las armas y una plena reincorporación a la normalidad democrática en Colombia.

Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)

Con sorpresiva audacia y asumiendo riesgos -sobre todo ante la opinión internacional- el presidente Uribe Vélez abrió contactos formales con las AUC, las cuales han sido desde 1983 agentes activos del conflicto armado colombiano. Son fuerzas privadas irregulares (por fuera del Estado pero no contra el Estado) en una guerra a muerte -por lo general financiadas con dineros calientes- contra las guerrillas de inspiración marxista de más larga data.
 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.

 

De los grupos irregulares en Colombia, éste es el primero que da señales de algún entendimiento con el gobierno. El próximo 1º de julio, el gobierno iniciará negociaciones con los 10 jefes del estado mayor de los "paras" que están ya concentrados -junto con 400 hombres de los suyos desarmados y 100 policías- en la Zona de Ubicación de Santafé de Ralito, municipio de Tierralta, departamento de Córdoba.

Un ELN elusivo

Durante el gobierno del presidente Uribe, sólo ahora se presenta la posibilidad de enganchar al ELN (Ejército de Liberación Nacional) en unos diálogos nacionales con miras a una negociación de paz. Uribe sabe que, supuesta la contundencia de su accionar militar y dado el diálogo que iniciará con las AUC, se podría forzar al ELN a que abriera un espacio de conversaciones para romper el aislamiento en que está. El historial anterior de 'diálogos' con el ELN es un rosario de engaños. Cuando la mano abierta del presidente Betancur, la inflexible vocación revolucionaria de los 'elenos' los llevó a afirmar (en palabras del cura Camilo Torres) que "irían hasta las últimas consecuencias". Como parte de la Coordinadora Nacional Guerrillera, lo de Tlaxcala fue una comedia que México no puede olvidar. Maguncia -en Alemania- con el auspicio de la Iglesia Católica, fue otra farsa. Y Madrid -con la generosa intermediación del gobierno español- fue también una frustración.

Pero su situación actual no lo favorece: el horizonte se le ha cerrado. No hay cohesión en su cúpula, ni dominio sobre los díscolos comandantes de los frentes. La capacidad de combate de sus 4.000 hombres es mínima. Secuestros y terrorismo es lo único que les ha quedado para mostrar su existencia y financiar la lucha.

Negociar antes de seguir debilitándose o terminar como apéndice insignificante de las FARC, es la única solución lógica y sensata que le queda. Uribe lo captó con intuición y actuó rápidamente. En su reunión con el presidente Fox en México (Guadalajara), le solicitó colaboración de su gobierno como facilitador para unos diálogos con el ELN. Lo cual ya se concretó en la designación de un avezado negociador, Francisco Valencia, quien fuera embajador en Colombia. Y el gobierno de Uribe expidió salvoconducto para que Francisco Galán (uno de los principales ideólogos de la guerrilla, preso en la cárcel de Itagüí) se trasladara a Bogotá, hiciera contactos con varios personajes de la izquierda colombiana y hablara en el Congreso de la República. El diplomático Valencia ya se reunió en Itagüí con Galán y Francisco Caraballo (exlider del EPL, Ejército Popular de Liberación ya extinguido) el pasado miércoles 23.

Un ELN disminuido

Dos son los indicadores de una situación ya insostenible para este movimiento guerrillero.

1) Su profunda debilidad cuando alardea el 29 de mayo pasado de secuestrar a 10 paupérrimos campesinos de Chocó, bajándolos de un bus y llevándolos a la manigua para "mostrar que aquí seguimos siendo fuertes". Si se compara el mapa de la influencia de este grupo guerrillero hace 10 años con el de hoy, es evidente que ha perdido mucho terreno frente al Ejército, frente a las AUC y frente a las FARC. Ya no son suyos ni el Oriente antioqueño, ni el Macizo colombiano, ni la Sierra Nevada de Santa Marta, ni el Catatumbo. Y ya poco cuentan en Arauca, en Bolívar (su santuario por 20 años) y en el Magdalena Medio santandereano. Según el comandante del Gaula Antioquia, mayor Hernando Garzón, de los 200 secuestros que hizo el ELN en 2001, en la importante autopista Medellín-Bogotá, se pasó a un solo plagio en lo corrido del 2004.

2) La actual dinámica del conflicto está llevando al ELN a una compleja encrucijada: o dejarse absorber por las FARC o seguir debilitándose o negociar seriamente con el gobierno de "mano fuerte y corazón grande" de Uribe. "Cuando estos bandoleros definitivamente entiendan que no tienen espacio en Colombia, ese día se tendrán que reconciliar con el país. Cuando entiendan que el Ejército de la patria es victorioso en todas las esquinas del territorio nacional, ese día renunciarán a su acción armada y terrorista" (Uribe Vélez, 18 de junio).

08-07-04