¿Y las Autodefensas de Castaño?
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Logo Enrique Neira

 

 

     
Siguen todavía en Colombia los nervios crispados, en una carrera contra reloj y unos esfuerzos del delegado de la ONU y diez países facilitadores por recomponer "un proceso de paz ya fracasado" (era el título de nuestro anterior comentario). Si el 20 de enero (ayer) no hubieren resultados concretos y satisfactorios que comprometieran a las FARC en un real y confiable alto al fuego y a las hostilidades contra la población civil, el presidente Pastrana podría estar ordenando ya el despeje de la zona del Caguán. Un agente principal e inevitable del conflicto armado en Colombia -no tenido en cuenta por los negociadores- es Carlos Castaño Gil. A pesar de su aparente renuncia a favor de Salvatore Mancuso, Castaño sigue siendo la autoridad máxima de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia), con sus cinco organizaciones regionales que mantienen una cobertura activa sobre casi todo el territorio nacional.

Mi confesión

Su reciente libro Mi Confesión son entrevistas directas concedidas por Castaño al periodista Mauricio Aranguren (Bogotá, Oveja Negra 2001). En él hay suficientes elementos como para que Castaño pueda ser considerado un interlocutor válido e indispensable en la actual mesa de negociaciones. Encarna razones que justifican una posición dura de grandes sectores de la sociedad colombiana en su enfrentamiento contra la subversión terrorista. Pero, al revelar sus secretos, no puede ocultar las sin-razones de su actuar "paramilitarista", en clara contravía de una ética de derechos humanos que deben respetar aun los que invocan defensa de legítimas causas. Mi Confesión es un libro franco y descarnado, que se lee con interés y aun embeleso por sus aspectos humanos, pero perturbador y terrífico porque no le tiembla el pulso a su autor cuando se trata de disparar.
 

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Contexto

No puede hoy negarse que la conformación de grupos de autodefensas contra el accionar guerrillero se dio en Colombia durante la administración del presidente conservador Belisario Betancur (1982-1986), que era considerada por varios sectores de opinión como entreguista frente a la subversión marxista. "El acelerado crecimiento de las FARC en ese período, así como el resurgimiento del ELN y la consolidaciòn del EPL (Ejército Popular de Liberación) en determinadas áreas, condujo a una extendida percepción por parte de latifundistas y ganaderos de que dichos acuerdos (de paz) eran desventajosos, y que sólo convenían a la guerrilla", afirma el erudito estudioso Fernando Cubides. Aunque de carácter episódico, la conformación del llamado MAS (Muerte A Secuestradores), por 223 jefes del narcotráfico, un 3 de diciembre en Cali, marca por esa época una tendencia que ha sido determinante en el escalamiento del paramilitarismo como organización de grupos de justicia privada, allí donde no llega la mano ni la justicia del Estado. Muestra además la vinculación del paramilitarismo con los narcotraficantes y nó con el Estado colombiano, como suele equivocadamente afirmarse y pensarse. De las simples autodefensas iniciales -en zonas desprotegidas de la acción del Estado- se fue pasando en Colombia -por un proceso degenerativo- a los llamados paramilitares, grupos mercenarios de una lucha antiguerrillera, bien pagados por hacendados, empresarios y capos de la droga, que han resultado ser tan ilegales, arrasadores y violadores de derechos humanos como las FARC y el ELN. Los tres, como las tres cabezas del mismo monstruo canino del filme Harry Potter, son tipificados actualmente como "terroristas" por todo su accionar.

Razón de ser de las AUC

• En el libro Las mujeres en la guerra (Bogotá, Planeta 2000), la famosa periodista Patricia Lara, recoge -entre otros - el testimonio y las palabras de una mujer muy especial, que caracteriza con propiedad el origen de las Autodefensas. Isabel Bolaños ("La Chave"), como muchos otros, tomó la opción de la Autodefensa en contra del abigeato, la extorsión, los secuestros y los abusos de la guerrilla. Era una niña bien de Montería, de familia pudiente, unida, religiosa, educada en colegios privados. Estudió en la Universidad de Antioquia; tomó parte en actividades de la ANUC (movimiento de izquierda); estuvo comprometida con la organización campesina de Urrao; tuvo afinidad con el ELN, hasta que le asesinaron a su novio Iván; fue amiga del pintor Alejandro Obregón en Cartagena; colaboró con los campesinos organizados que lograron con ayuda del ejército expulsar a los guerrilleros que se habían apoderado de Cereté. Aparecen las AUC en 1994 y La Chave se ubica en el entorno cercano de Carlos Castaño como su secretaria y responsable del área social de 1995 a 99. Justifica así su elección : "El Estado no protege a la gente ! Y al ver que la guerrilla estaba otra vez ahí, secuestrando, extorsionando, sin que el Ejército apareciera ni hiciera nada, acabé metida en las Autodefensas" (pg. 179). "Las Autodefensas no luchan por el poder ni por ser un ejército permanente. Luchan por la paz"(pg. 182).

• En su libro, Carlos Castaño es claro y contundente al respecto. Reclama legitimidad para las AUC, porque su razón de ser es la lucha antiguerrillera. "Sólo me consuela que yo no empecé esta guerra, y las Autodefensas somos hijas legítimas de las guerrillas en Colombia. Poco a poco he ido creando un nuevo concepto universal. Un ejército ilegal que en pleno año 2001 no es paramilitar, ni paragobiernos. Que defiende el sistema y el Estado con armas que le quita a la autoridad porque lo reemplaza en varias zonas, pero no lo enfrenta. Pide Justicia y está a la vez al margen de la ley. Es una especie de grupo 'paraestatal'. Esto no me lo ha enseñado nadie y si ha ido prosperando es porque es así!" (p. 90). "¿Qué somos, para dónde vamos y qué anhelamos? Públicamente sostenemos y lo seguiremos haciendo. Somos un movimiento político militar de carácter civil antisubversivo, respetuoso de las instituciones legales. Luchamos por alcanzar un verdadero estado social de derecho. En mi concepto, la realidad es que somos una asociación de grupos con orígenes e intereses disímiles, que bajo un liderazgo, unen sus fuerzas transitoriamente contra un sólo objetivo: la subversión" (p. 304). La fortaleza de las AUC, para Castaño, reside en que son una fuerza irregular, ilícita, que enfrenta la guerrilla con igual tamaño y con sus mismos métodos, pero el fin es opuesto (p. 113). A su juicio, lo inesperado sucedió. "La guerrilla nunca imaginó que le naciera un enemigo irregular, en forma de resistencia civil armada. De igual tamaño y con sus mismos métodos irregulares para enfrentarlos. El Ejército siempre llevaba las de perder, porque representaba lo legal, ¡pero nosotros actuábamos como ilegales!" (p. 87). "Mire, debe quedar claro que las características de este conflicto las determinó la guerrilla desde su origen, nosotros nunca hemos inventado un arma o un método distinto a los que ellos han utilizado en esta guerra irregular. Lo único es copiar los métodos de la guerrilla para agredirnos" (p. 158). Castaño toca el meollo de la cuestión armada en Colombia al afirmar que "cuando no existe Estado, la autoridad la ejerce el que controle la metralleta más grande y más rápido dispare. ¡Autoridad primitiva!"(p. 188). "Las Autodefensas podemos pasar a la historia, si actuamos equivocadamente como una organización de delincuentes comunes y criminales. Pero también podríamos pasar a la historia como los creadores de una nueva ideología, la de los ciudadanos que reemplazan al Estado y salvan su Nación" (p. 306). Es tajante su definición antisubversiva; pero no así su posición antinarcótica. Reconoce que el narcotráfico es el que alimenta el conflicto armado en Colombia, el que financia la violencia de izquierda y de derecha. "Siempre he sostenido y no me queda la menor duda, de que el narcotráfico es el pilar que mantiene el conflicto armado en Colombia, lo alimenta, degrada y multiplica" (p. 210). "La autodefensa es antisubversiva y no 'antinarca'" (p. 208).

21-01-02