Cerca el fin del paramilitarismo
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No existe en Colombia una visión compartida de la historia del paramilitarismo. No hay claridad en cuanto a los hechos ni un consenso en torno a las valoraciones.

 

Opiniones

En el mismo libro "El poder paramilitar" (Bogotá, Planeta 2005), por un lado Alfredo Rangel caracteriza las organizaciones paramilitares como "contrainsurgentes, civiles, autónomas del Estado colombiano, fuertemente penetradas por el narcotráfico y con estructuras muy complejas". Su origen, contraguerrillero. Por otro lado, William Ramírez sostiene que estas organizaciones no son paramilitares porque tienen sus propias concepciones políticas, una visión crítica y reformista del Estado y propias líneas de mando por fuera del aparato militar estatal. Su origen, las carencias de seguridad de ciertos sectores sociales. Eduardo Pizarro ("Una democracia asediada" Bogotá, Norma 2004) afirma que además de diferenciarse de otros grupos paramilitares en América Latina por su autonomía del Estado y de las FF.AA, los paramilitares colombianos se distinguen por su autonomía financiera, producto de los recursos del narcotráfico. Fueron transformándose en señores de la guerra buscando acumulación de recursos económicos.

 

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Origen y evolución

El origen de los 'paras' está en las autodefensas. Fue una reacción espontánea contra la extorsión y el secuestro perpetrados por todos los grupos guerrilleros, principalmente por las FARC. El fenómeno evolucionó de los grupos locales, aislados unos de otros, a verdaderos ejércitos privados con cobertura multirregional, con mando y organización unificados, con entrenamiento militar y terrorista, con una doctrina común de operaciones y lo más grave para el país, con propósitos y ambiciones políticas. Este crecimiento tuvo a la coca como propulsora. Se fue expandiendo por las zonas cocaleras desde el Meta, Putumayo, Guaviare; llegó al sur de Bolívar; hizo presencia en el Catatumbo y Cauca , y arribó a Arauca. Se fue alimentando, así, un monstruo que con su poder militar, económico y político abría sus fauces para devorar la sociedad y casi logra desestabilizar al Estado colombiano.

 

El acuerdo de Ralito

El 15 de julio de 2003, el Gobierno de Uribe Vélez y las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) firmaron un acuerdo que formalizó un proceso inicial de desmovilización de las Autodefensas, con miras a una Paz que debía superar tres componentes. Los describe bien Rafael Pardo Rueda, experto en el tema: "El paramilitarismo puede caracterizarse como una actividad de orientación político-militar. Y las armas le han permitido acumular un poder económico sustancial y un poder político también muy relevante, especialmente en ciertas regiones de influencia. El fin del fenómeno paramilitar tiene que incluir solución a los tres componentes: armado, económico y político, y no sólo al de carácter armado".
La desmovilización armada se hizo efectiva en Ralito para cerca de 30.000 'paras'. Y los desmovilizados aceptaron acogerse al proceso de la nueva ley de Justicia y Paz, con sus exigencias de verdad (procesal y real para conocer lo que sucedió), derecho a la justicia (en cada caso concreto sin impunidad) y reparación (con compensación económica y otros medios para las víctimas). El proceso en conjunto ha sido difícil de manejar, con un permanente tira y afloje, un laborioso trabajo de discernimiento entre los paramilitares y los narcos infliltrados, un ventilar por parte de la Corte Suprema, la Fiscalía General, la Procuraduría decenas de casos de los llamados 'parapolíticos' locales y regionales, personajes implicados o no en el contubernio de poder económico y político electoral del monstruo creado por los paramilitares. La última movida, inesperada y valiente, del Presidente Uribe fue la extradición a Estados Unidos por actividades del narcotráfico de 14 de los más importantes jefes paramilitares que el gobierno tenía en cárceles del país. Una marca que apunta cerca al final del paramilitarismo.

 

Moraleja. "Lo peor que le puede pasar al país es quedar a medio camino en un asunto que requiere de un timón fuerte, de unas medidas de amplio espectro y de largo aliento " (Rafael Pardo).

17-07-08