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INTRODUCCIÓN
Tras
55 años de un lento pero exitoso
proceso de integración, los
27-28 países que hoy constituyen
la Unión Europea han logrado
adoptar un Estatuto común,
parecido a la Constitución
Política de una nación,
que configura una especie de Estado
Federal flexible. Ellos tienen conciencia
de que son algo más que un
mercado libre. Que son también
una comunidad de valores y de anhelos.
En el nuevo tablero geopolítico
del planeta y frente a grandes bloques
que se están configurando y
nuevas potencias que están
emergiendo, el nuevo Estatuto común
(emanado del Acuerdo de Lisboa 2008
y que deberá entrar en vigor
a partir del 2014), podrá garantizar
a Europa una audiencia más
respetuosa, una acción colectiva
más eficaz, un mayor peso en
las decisiones del mundo como se lo
merece.
Nuestros pueblos jóvenes tienen
que seguir inspirándose en
los valores y tradiciones bien cimentadas
del Viejo Continente. Y las democracias
sociales que se han incubado y funcionan
bien en la comunidad geográfica
y cultural europea deben seguir siendo
nuestros modelos y referentes. Por
mis páginas estarán
reiterativamente circulando países
tan emblemáticos como Francia,
España, Inglaterra, Italia,
Alemania y otros. |