|
|
INTRODUCCIÓN
Austria
de nuestro comienzo de siglo es
muy diferente a la Alemania de
los años 30, como para
poder justificar una reacción
tan extrema, rápida y de
consenso frente a un Gobierno
parlamentario en el que, en lugar
de los socialistas aliados por
muchos años con los socialcristianos,
ahora entran como.aliados los
liberales de Heider. Austria no
es Alemania. Aunque muy próspero,
Austria es un país pequeño,
cuyo peso en los destinos de Europa
no puede ser nunca el de Alemania
de hoy o de 1933. El Partido Liberal
Austriaco, por extremista, ofensivo
y repugnante que sea, no es el
Partido de masas nazi, con su
alta organización y disciplina,
conduciendo una nación
humillada que quería romper
su amarras, y con un programa
en el que figuraban el antisemitismo
y la agresión internacional.
Y lo que hace la gran diferencia,
la situación europea y
mundial de hoy no se parece en
nada a la de entonces, la que
engendró el totalitarismo
nazista
|