El nuevo presidente Santos (Editorial 31)
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El buevo presidente santos (Colombia)
 

Colombia acaba de realizar el pasado 20 de junio –en forma pacífica, ordenada y transparente- la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con resultados que ya estaban claramente perfilados desde la primera vuelta (30 de mayo). Colombia da un paso adelante en democracia y despeja hacia el futuro -por otros cuatro años- el horizonte de la gobernabilidad tras una positiva era de ocho años de Uribe Vélez. Santos obtuvo una votación de 9 millones de votos, la más alta para presidente en la historia política del país.

 

Después de seguir en directo por tv todas las intervenciones en los debates de los seis candidatos presidenciales y ponderar los muchos análisis que la prensa colombiana produjo, consigno estas conclusiones sobre Santos, reconociendo el uso que hago de algunos párrafos de la prestigiosa revista Semana de Bogotá.

Ligado al poder
Desde su cuna, Juan Manuel Santos está ligado y signado por la “Casa” Santos (dueña del influyente diario nacional “El Tiempo” y muy vinculada a los gobiernos (no sólo liberales). Su fundador, Eduardo Santos, presidente de la República entre 1938 y 1942, dejó en la política colombiana una impronta de republicanismo, civilidad, conciliación partidista, recurso a los pactos entre las élites, de que es heredero el actual Santos.

 

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Estirpe liberal
Fiel a su condicionamiento liberal, Juan Manuel se dedicó con empeño a la reconstrucción y consolidación de la colectividad roja, a finales de los años 90: presidió la ‘Constituyente Liberal’, un ambicioso esfuerzo por salvar al partido. No apoyó la primera candidatura de Álvaro Uribe en el 2002, porque se había cocinado por fuera del oficialismo liberal. Pero, cuatro años después ingresó al uribismo por la puerta del partido de la U (Unidad): una fuerza nueva, coordinada por él, para recibir a liberales que quisieran apoyar la reelección de Uribe. Luego aceptó estar en el Gabinete –como ministro de Defensa- y al final (cuando la ley que convocaba a referendum para la posible reelección de Uribe fue declarada inexequible por el Poder Judicial) ganó la valiosa credencial de candidato presidencial para continuar la obra de gobierno de Uribe.

Pragmático y audaz
Para Juan Manuel Santos la política es el arte de lo posible. Y en tratándose de calibrar qué es lo posible, es un verdadero maestro. Más que un defensor principista de doctrinas o ideologías, es un constructor de fórmulas para lograr resultados. Más que un malabarista de frases o político de discursos simbólicos y abstractos, su verbo va a lo concreto y su intención a lo que es realizable, en la coyuntura dada. Su política es la “realpolitik” que lo lleva a conjugar realismo (con los pies bien puestos en tierra) con cálculo de probabilidades respecto de las metas y los medios para alcanzarlas. Esto conlleva en él una habilidad como negociador político, la flexibilidad diplomática ante las varias coyunturas o circunstancias y facilidad para rectificar dado el caso. Sin perder su coherencia en los grandes principios y valores, ha mostrado que es flexible y se adapta a los cambios. En plena campaña, Juan Manuel dijo que “solo los imbéciles no rectifican”; y a sus colaboradores les dice que “solo los ríos no se pueden devolver”. Sus oscilaciones se caracterizan por estar acompañadas de audacia. Y en cada causa por la que se empeña, se juega a fondo. El “pensar lo impensable” con gran audacia y llevarlo a efecto con gran pragmatismo, lo dejó bien ilustrado con la exitosa operación “Jaque”, de la que fue -siendo ministro de Defensa- uno de los principales cerebros y animadores. En todos los temas cruciales, Santos sabe para dónde va –lo ha dicho- y alista leyes y decretos para convertir rápidamente en política pública esos propósitos.

Pluralista
En el mundo de las ideologías, Santos ha mostrado preferencia por ciertos exitosos líderes que se mueven en el centro del espectro. Es un radical de centro. En los años 90, creó una fundación que denominó Buen Gobierno, adoptando el término que el ticket Clinton-Al Gore había utilizado para su campaña en 1993 y sus dos cuatrienios. Lo mismo, se pronunció a favor de la llamada Tercera Vía, con la que Tony Blair llegó al poder en Gran Bretaña, tomando un derrotero intermedio entre los dogmas extremos: el de un estatismo feroz e ineficiente y el de un capitalismo salvaje sin rostro humano.

Buen gerente
Puede ser su mejor definición, como lo demostró en los tres principales cargos públicos que ha desempeñado: como Ministro de Comercio Exterior (con el presidente liberal Gaviria), Ministro de Economía (con el presidente conservador Pastrana) y Ministro de Defensa (con el presidente independiente Uribe). Una de las diferencias que lo marcan con Uribe es ésta: la de no ser un microgerente (quien más que ministros se rodea de vice-ministros sin mayor perfil) sino todo un conductor de orquesta, que sabe delegar y rodearse de los mejores. Hasta sus enemigos reconocen que en todos los cargos que ha ocupado, no ha nombrado cuotas políticas o de amistad sino colaboradores del más alto nivel.

Al perfil de J.M. Santos se pueden añadir muchas otras pertinentes características. “No es un hombre que venga de la tierra, del pasado feudal del país, del conflicto rural con raíces atávicas. Es hombre urbano, moderno, educado en la disciplina de la escuela naval, y en el rigor académico de Kansas, Londres y Boston. Como si fuera la anatomía de un cuerpo, conoce órgano por órgano todas las variables de los temas sociales y económicos de Colombia, Latinoamérica y el mundo. Es ante todo un gran ser humano con gran olfato para rodearse”. (Germán Santamaría, periodista director de Diners)

Conclusión
Santos llega a la Presidencia con unas condiciones óptimas de gobernabilidad: amplias mayorías en el Congreso, la más alta votación en la historia electoral y una oposición débil. “Tendrá los ases que desearía un gran gestor o un jugador audaz. Y Santos es ambas cosas a la vez” (Semana).

Para Simón Bolívar (Manifiesto de Cartagena 1815), un gobierno republicano para nuestros pueblos, debe caracterizarse por UNIDAD, SOLIDEZ, ENERGÍA . Esta será la ‘manchette’ o lema del gobierno de Santos.

 

25/06/2010