2.
Líder de largo recorrido
Unico hijo de un pastor beduino, Muammar
Gadafi, siendo capitán del ejército,
en compañía de otros oficiales
deponen en 1969 al enfermo Rey Idris I,
primer monarca de la recién independizada
Libia. Con apenas 27 años de edad,
fue promovido al grado de coronel, la
más alta posición entonces
del ejército libio. Se declaró
Comandante en jefe y de hecho cabeza del
Estado libio. Gadafi ha gobernado casi
42 años con mano de hierro. Sobrevivió
a varios atentados de asesinato y a numerosos
intentos para sacarlo del poder. Las masivas
ganancias que le han dejado las reservas
petroleras de Libia le permitieron mejoras
en el nivel de vida de los ciudadanos.
Pero se reconoce hoy que la economía
libia adolece de baja productividad y
de ineficiencia.crónica. Su jerarquía
militar no ha pasado de la de coronel,
pero el “Líder y Guía
de la Revolución” como le
gusta llamarse, ha ocupado los cargos
de Secretario General del Congreso del
Pueblo, Primer Ministro y Jefe del Consejo
Supremo Revolucionario.
3.
Sueños de pan-arabismo
Con otros jóvenes oficiales, provenientes
como él de las tribus más
pobres del país, Gadafi comienza
a alimentar sueños de una nación
árabe unificada que fuera desde
el Golfo Pérsico hasta el Atlántico
(una especie de Estados Unidos de África)
y adopta la visión idealizada promovida
por Abdel Gamel Nasser desde Egipto (a
finales de los años 50 y durante
los 60). Trató de romper las fronteras
que –en sus palabras- “fueron
creadas por los poderes coloniales para
dividir al único pueblo árabe”.
Y jugó un papel clave en la formación
de la Federación de Repúblicas
Árabes que comprendía a
Libia, Egipto y Siria, que tuvo pocos
beneficios prácticos y se fue poco
a poco deteriorando en sus relaciones
con otras naciones.
En lo interior, Gadafi se forjó
una extraña mezcla de organización
política y de nueva sociedad, un
sistema de gobierno distinto del capitalismo
y el comunismo, con una adaptación
caprichosa del Islam, todo lo cual trató
de resumir en El Libro verde,
vademecum de su gobierno. Imitando a Mao,
uno de sus modelos, publicó entre
1972 y 1975 los tres tomos de dicho libro
en el que expuso los principios teóricos
de la “Jamahiriya”
(República de las masas), un sistema
asambleario del pueblo, que instaura el
Congreso General del pueblo y los comités
revolucionarios. Conjunto .que definía
como "democracia" y en el que
plasmaba la concepción de un islam
politizado, ni laico ni integrista. El
poder pasó, en teoría, a
unos comités populares, a menudo
dirigidos por adolescentes educados en
el culto a la personalidad.
4.
Refugio de terroristas
La administración Reagan hizo responsable
a Gadafi de la explosión ocurrida
el 5 de abril de 1986 de una bomba en
La Belle, discoteca de Berlin muy popular
entre los soldados norteamericanos, dos
de los cuales murieron allí junto
con un civil. El Presidente estadounidense
tildó entonces a Gadafi de “perro
loco del Medio Oriente” y autorizó
bombardeos aéreos a blancos libios
entre los que estuvo la residencia de
Gadafi en Trípoli, donde murió
la niña Hanna adoptada por el líder.
Dos años después (diciembre
1988), el vuelo 103 de Pan Am (con 270
pasajeros a bordo) explotó en los
cielos de Lockerbie, Escocia. La investigación
recayó como autores sobre dos agentes
libios (Ali al-Megrahi y Khalifah Fhimah).
Por años, Gadafi rehusó
cooperar en la investigación y
entregar a los dos implicados, hasta 1999,
cuando un largo juicio de ocho meses sentenció
a cadena perpetua al primero de ellos
(con cáncer teminal) y liberó
al segundo.
5.
Readmisión internacional
En la anterior década, Gadafi se
esforzó por cambiar su situación
de ‘paria’ en el ámbito
internacional y logró que se levantaran
las sanciones impuestas a Libia por sus
atentados y fechorías. En 1999
aceptó entregar a los dos agentes
responsables del atentado mortal de Lockerbie
y después en el 2003 envió
una nota a las naciones Unidas aceptando
formalmente “la responsabilidad
por las acciones de los agentes oficiales”
de Libia en dicha tragedia y aceptó
indemnizar a las familias de las víctimas.
Su decisión permitió que
se levantaran las sanciones de la ONU.
Gadafi renuncia al programa de desarrollo
de las armas de destrucción masiva.
Y restablece las relaciones diplomáticas
y económicas con EUA que lo borra
de su lista de Estados terroristas, con
quien llega también a un acuerdo
para frenar la inmigración clandestina.
Buscó encuentros con personajes
como Tony Blair (2004), Nicolás
Sarkosy (2007) y Condoleezza Rice (2008).
Fue invitado por el presidente Obama,
para asistir a la cumbre del G-8 en L’Aquila,
Italia (2009). Tras el 11-S americano,
se unió a la lucha global contra
el terrorismo que fue una cobertura perfecta
para reprimir cualquier disensión
interna.
Sea como fuere, su intento de lavar la
imagen de su país como refugio
de terroristas le estuvo salvando la vida
política.
6.
Derrumbe del régimen
Tras la cadena de protestas populares
que fueron provocando la caída
de gobiernos longevos que parecían
muy firmes (como en Túnez y Egipto),
en Febrero de este año 2011 le
tocó el turno a Libia. Los opositores
comenzaron por echar a tierra símbolos
del mandatario, retratos colgados en las
calles y edificios públicos. Y
gracias al alto y rápido nivel
de contagio comunicacional (facebook,
twister, redes sociales) comenzaron las
protestas masivas sobre todo en sectores
del este de Libia y de tribus mal tratadas
por el régimen durante muchos años.
El coronel Gadafi, autosuficiente y creído
(“Aquí mando yo”, “Yo
he hecho este país y yo lo quemo”,
“Nosotros podemos derrotarlos con
el pueblo armado; el pueblo que no me
quiere no merece la vida”), cometió
el grave y lastimoso error de intentar
acabar las demostraciones de los opositores
enviando sus milicias y mercenarios africanos,
sus helicópteros y aviones de guerra.
La guerra civil que desató para
salvar su mando y su pellejo es crónica
reciente.
Conclusión
Gaddafi usó mano dura para alejar
la amenaza que los islamistas suponían
a su liderazgo durante la pasada década.
Lo que seguramente nunca imaginó
es que al final sería un movimiento
de civiles y jóvenes desarmados
el que agitaría como un vendaval
su presuntuosa ‘jaima’.
06/03/2011