Pugna bélica OTAN-Milosevic
Análisis & Opinión > Europa > Unión Europea > Pugna bélica OTAN-Milosevic
Análisis & Opinión > Personajes > Milosevic > Pugna bélica OTAN-Milosevic
Logo Enrique Neira

 

 

     

La Humanidad en los umbrales del nuevo milenio no parece dispuesta a admitir la clonación de tiranos genocidas que, llevados por un nacionalismo agresivo y empleando un poder ilimitado, intenten de nuevo la destrucción de razas o pueblos. La oveja Dolly de Hitler, marcada en su lomo con una esvástica , en pequeña medida y dentro de la cultura árabe ha sido Sadan Hussein. Y ahora intenta serlo Milosevic en las laderas abruptas de los balcanes y pastando la verde yerba de los albano-kosovares. La OTAN, como fuerza militar aliada, en la que participan 18 países europeos y Estados Unidos, ha decidido intervenir gradualmente para frenar el criminal intento de Milosevic de efectuar una limpieza étnica que hiciera de Kosovo una provincia ciento por ciento serbia y ortodoxa, sin rastro de musulmanes ni de albaneses.

 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.

 

Una creciente internacionalización

La acción militar de la OTAN contra Milosevic hay que ubicarla dentro del contexto actual de una creciente e inevitable internacionalización. La globalización o mundialización, que va imponiéndose en nuestro planeta, primero en la economía y luégo en los medios de comunicación, va insinuándose también en el terreno de la justicia . La Corte Penal Internacional (creada en Roma en julio 1998); la nueva jurisprudencia que van sentando sabiamente los tribunales ingleses en casos como el de Pinochet; y la alta sensibilidad internacional que reacciona cada vez más fuertemente en contra de flagrantes y graves violaciones de derechos humanos en cualquier parte del mundo, son hitos de un nuevo Derecho de Gentes para un mundo más civilizado. De la Seguridad Colectiva, invocada por organismos internacionales para legitimar intervenciones aun armadas en casos concretos, se está pasando a la Seguridad Selectiva, que comienza a invocarse para legitimar acciones colectivas en defensa de los Derechos Humanos, aceptando “la ficción legal de que la violación de los DH causa una amenaza contra la paz internacional”, como lo afirma Rasalyn Higgins, juez de la Corte Internacional de Justicia. En este terreno, el enfoque más realista es el de Flora Lewis (International Herald Tribune, 26 de marzo):
Hay un nuevo consenso (en la OTAN) sobre que hay que poner límites a conductas nacionales atroces...con acciones desestabilizadoras externas”. Sostiene que la vieja regla de la no intervención ha quedado obsoleta, aunque reconoce que la justificación para un nuevo tipo de intervención (selectiva y no colectiva) como la de la OTAN en Serbia, carece de normas aceptadas generalmente. Pero podemos preguntarnos: ¿No estaremos, por esta vía, ayudando a inflar el globo de unos poderes supranacionales y hegemónicos, que van a terminar devorándonos a todos ?

Una guerra inédita

Esta pugna, con acciones bélicas, de la Alianza del Atlántico Norte contra Milosevic en territorio serbio (antigua Yugoslavia), resulta hoy una modalidad inédita, desconocida y atípica de hacer la guerra. Es guerra, pero no declarada por alguna de las partes. No es guerra de anexión territorial ni, porahora, de aniquilamiento. No es la clásica intervención extranjera en una guerra civil interna de un país. No es la guerra del Golfo Pérsico que propició (o al menos autorizó) la ONU contra Irak por la invasión que hizo de Kuwait. Y no proviene de un mandato del Consejo de Seguridad, con base en el capítulo VII de la Carta, cuando se da el caso de “amenaza contra la paz, de ruptura de la paz y de acto de agresión”. No es una guerra total sino quirúrgica, eminentemente tecnológica y sin empleo (por ahora) de fuerzas terrestres. Es decir, una guerra “sui generis”, que puede ser la muestra de las que vendrán en el siglo XXI, para las cuales la comunidad internacional y el mismo Derecho Internacional, no tienen todavía codificaciones aplicables.

Hay quienes están llamando -con el presidente Clinton a esta acción bélica una intervención “humanitaria”, por la intención con que la ha asumido la OTAN de parar la eliminación diabólica de todo un pueblo (el albano-kosovar) que viene efectuando esa “Bestia negra” o “Zorro” o “Angel Exterminador” de los Balcanes en aras de la Gran Serbia. Pero, ¿puede una guerra -cualquiera que sea- llamarse “humanitaria”, cuando hay inevitablemente cientos de víctimas y de daños graves que afectan a millares ? Bien ha expresado esa “maestra de la humanidad” que es la Iglesia Católica, por medio de su máximo magisterio, el Concilio Vaticano IIº (Gaudium et Spes, nº 82) que “debemos preparar con todas nuestras fuerzas una época en que, por acuerdo de las naciones, pueda ser absolutamente prohibida cualquier guerra”.

Balance del primer mes de guerra

A casi un mes de haber iniciado la OTAN los bombardeos aéreos contra las fuerzas serbias, la situación dramática de cerca de 650.000 exiliados de Kosovo que han huido hacia Albania, Montenegro y Macedonia, ha llegado a niveles inmanejables. Y lo que es más grave, Milosevic sigue impertérrito y sin doblegarse, contrariando todos los cálculos de los aliados. Al menos en tres campos estratégicos no se ve todavía una victoria clara, y menos todavía pronta, a favor de la Alianza del Atlántico Norte.
• Coincidiendo con los intensos bombardeos de la OTAN, Milosevic en su afán de “limpieza étnica” ha logrado una expulsión masiva de albano- kosovares, a un ritmo sorpresivo de estampida veloz, que con otros métodos no lo hubiera podido lograr. Estampida provocada y ayudada cínicamente por el régimen serbio, que ha facilitado trenes para llevar desplazados hasta las fronteras. Milosevic ha modificado en un tiempo record la composición étnica de la provincia para ratificar su carácter de territorio serbio.
• La guerrilla kosovar o Ejército de Liberación Kosovar (ELK) prácticamente ha quedado fuera del escenario. “Los rebeldes están liquidados”, aseguró el alto mando serbio.
• Y el que Milosevic siga con frente altanera, sin ser abatido por una de las alianzas militares más vigorosas de la
historia, no hace sino reforzar su mito de héroe y salvador de la causa serbia. Los serbios han luchado contra los turcos (ante quienes perdieron su independencia en la batalla de Kosovo en 1389), se enfrentaron a Stalin en la era de Tito y actualmente creen que pueden desafiar las iras de la OTAN.

19 abril 1998