Colombia : Elecciones parlamentarias del 9 marzo (Editorial 139)

Editoriales > Colombia : Elecciones parlamentarias del 9 marzo (Editorial 139)
Análisis & Opinión > América Latina > Colombia > Elecciones > Colombia : Elecciones parlamentarias del 9 marzos (Editorial 139)
Logo Enrique Neira

 

Con cierta exageración, Rómulo Betancourt afirmó que "Colombia es la universidad electoral de América Latina". En realidad, uno de los rasgos característicos de Colombia ha sido la continuidad de las elecciones como único medio legítimo para acceder al poder polítco. Desde sus comienzos como República (1810), siempre se ha votado para ello. No hay país, en todo el mundo occidental y oriental que, en el siglo XX y lo que llevamos de éste, haya tenido mayor número de comicios o elecciones generales que Colombia. La cifra es de 69 comicios, lo que da un promedio de más de una elección cada dos años. Si una democracia se midiera sólo por el número de elecciones a las que es convocado el pueblo soberano, Colombia ocuparía el primer puesto. Sabemos que no es así. Pero ella defiende y practica esta tradición electoral que es vital para garantizar su estabilidad institucional.

Una observación pertinente

Las elecciones parlamentarias del pasado domingo 9 en Colombia se han realizado aplicando fórmulas que adoptó la reforma política del 2003 (Acto legislativo 01 de ese año) que siguen teniendo un efecto reductor cuantitativo sobre el número de partidos tratando de reorganizarlos cualitativamente. Hay nuevas reglas: el umbral, las listas únicas, la prohibición de la doble militancia, y la cifra repartidora que acabó con la “guerra de residuos” [Bien lo señaló Javier Duque Daza a quien sigo en su atinado artículo "El nuevo congreso", Razón pública Bogotá 10 marzo].
-En primer lugar, el sistema atomizado dio paso a un multipartidismo moderado cuyos partidos se van estabilizando. En las elecciones bajo las reglas anteriores -año 2002- hubo 45 partidos con escaños en el Senado y 37 en la Cámara, más 17 coaliciones con un escaño cada una. En estas elecciones hay 9 partidos en competencia al Senado y 12 para la Cámara. Todos alcanzaron el umbral mínimo del 3% de los votos para escaño en el senado.
-En segundo lugar, se redujo de forma sustancial el número de candidatos. En 2002 se presentaron por listas múltiples y fueron 2.932 candidatos al Senado y 6.322 a la Cámara; una exageración. En estas elecciones se presentaron 776 candidatos para un Senado de 100 escaños (7.6 candidatos por cada escaño en disputa) y 1490 para Cámara Baja de 161 escaños como representantes de los varios llamados Departamentos o regiones políticas en que está dividido el país (9.2 candidatos por cada escaño en disputa).
Sin embargo, el efecto reductor de las reglas en cuanto al número de partidos tendió a ser contrarrestado por el voto "preferente", que sigue fomentando las campañas y micro-organizaciones de candidatos que compiten con los otros integrantes de sus propias listas. En el caso actual, solamente un partido nuevo ("Centro Democrático") con el expresidente Uribe Vélez a la cabeza, confiado en su fuerte liderazgo nacional, se atrevió a eclipsar a los demás optando por lista cerrada. Y obtuvo un resultado sorprendente que cambia parcialmente el panorama partidista en el Congreso, forzando a alianzas y a que la mayoría santista que se conserva, pero disminuida, tenga que negociar inevitablemente con el uribismo tanto la gobernanza del nuevo período pesidencial como tal vez su política exterior (caso Venezuela y países del Alba).

Resultados

La Registraduría Nacional Electoral (CNE) tras el escrutinio al final del domingo de casi 13 millones de votos válidos (con una abstención cercana al 50%, cifra habitual y corriente en la historia republicana de comicios parlamentarios en Colombia) ofreció los siguientes resultados.
Ellos permiten destacar varios hechos fundamentales como especie de reacomodo parcial del nuevo Congreso con respecto al anterior:
1. Se estabilizó el sistema de partidos.
2. El mapa político.
Las principales modificaciones del mapa político en el Senado se deben a la presencia del nuevo Centro Democrático, la desaparición del MIRA y un reacomodo parcial de los escaños. Los que más perdieron fueron el Partido Social de Unidad Nacional (“la U” - 6), Opción Ciudadana (antes PIN), el Partido Conservador tradicional (PC - 6) y el Polo Democrático Alternativo (PDA, alianza de izquierdas - 3).
Así quedó el Senado:
10 La "U" 21 escaños
20 Partido Centro Democrático 19 escaños
30 Partido Conservador 19 escaños

40 Partido Liberal 17 escaños
50 Cambio Radical (liberal) 9 escaños
60 PDA (izquierdas) 5 escaños
70 80 90 12 escaños.
La Unidad Nacional, integrada por La U, los conservadores, el Partido Liberal y Cambio Radical, ocupó 75 curules en el Senado, y apenas tras el primer año de su gobierno, Santos consiguió alinear a los verdes que tenían cinco escaños. Una coalición que pareció convertirse en una especie de unanimismo en el Senado que le garantizó un éxito para tramitar sus principales reformas e iniciativas legislativas. La Unidad Nacional era una aplanadora.

Hoy, la coalición alrededor del Gobierno se ha reducido a tres partidos: La U, Liberal y Cambio Radical con suficiente mayoría para gobernar, pero que no llega al 52% del Senado, lo que implica que tiene que llegar a acuerdos con el Conservatismo y alguna parcialidad del Centro Democrático de Uribe.
La Izquierda sigiendo su ya tradicional división interna, perdió en esta coyuntura la gran oportunidad de haber ocupado un rango mejor. Pero sus votos equivalentes para 5 curules fueron a dar al Centro Democrático, a Alianza Verde, a intentar resucitar a la desaparecida Unión Patriótica.

Dos resultados tangibles

1. Cambio Radical, del joven político Germán Vargas Lleras (nieto del recordado presidente liberal Lleras Restrepo, exministro de Vivienda popular de Santos, director de la Fundación buen Gobierno) y ya escogido por Juan Manuel Santos para acompañarlo como vice-presidente en el ticket para las elecciones presidenciales de mayo, tuvo muy buen desempeño electoral, que va a reforzar la coalición de gobierno santista por otros 4 años.
2. El gran vencedor fue Uribe Vélez, con alta favorabilidad en la opinión pública nacional e internacional por su desempeño durante 8 años. Uribe mantuvo el apoyo popular (y en cifras significativas del 75%) durante sus dos períodos en la Presidencia (2002-2010). Su estilo personal y sus cualidades de gobernante, su talante y capacidad de conducción hicieron de él un ‘fenómeno’ político que no se veía desde hace muchos años en Colombia. Fue constante la imagen del Presidente siempre trabajador y frentero, comunicativo y honesto con su pueblo, dispuesto a romper esquemas y a cambiar la historia en cuanto de él dependiera. Encarnó un tipo de liderazgo consustanciado con las expectativas del país quien lo respetó, admiró y quiso hasta el final. Uribe supo ser el que lleva a su pueblo de donde está a donde debe estar; actuó como la enzima que acelera los procesos sociales; fue el comadrón que vigila el parto de un pueblo en camino. Su legado está en ese estilo personal suyo irrepetible y en que su gobierno fue de resultados tangibles y no de simples palabras o promesas, resultados focalizados en tres ejes de su administración: la seguridad democrática, la inversión en el país y la cohesión social. Y ahora se espera de él y de la fuerza joven y unificada que llevó al Congreso, que será elemento decisorio para un Acuerdo de Paz en buenos términos para el país y una gobernanza de paso adelante y progreso bajo la experimentada y hábil batuta del presidente Santos en su segundo período.

12-03-14

 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.