Decenas
de jueces y oficiales especializados de
la Santa Sede examinan con detalle todos
y cada uno de los pasos que ha dado el
‘siervo de Dios’, el desempeño
de los cargos, indagan en sus escritos
y obras. Se exige además la comprobación
de que Dios ha obrado un milagro por intercesión
del fiel que se pretende beatificar. La
legislación actual exige un plazo
mínimo de cinco años para
evacuar las pruebas. En los últimos
años se han dado dos dispensas
a dicho plazo: una concedida por Juan
Pablo II para iniciar el proceso de la
Madre Teresa de Calcuta, y otro para iniciar
el proceso de canonización de Juan
Pablo II, otorgado por Benedicto XVI.
el 13 de mayo del 2005 (41 días
después de la muerte del Papa y
aniversario 24 del atentado contra su
vida que sufrió en plena Plaza
de San Pedro el 13 de Mayo de 1981).
Un
poder moral ejemplar
Juan Pablo IIº encarnó por
26 años (1979-2005) un formidable
poder moral con sentido de servicio, no
sólo para los católicos
sino para creyentes de otras religiones
y para todo el mundo.“El umbral
de la Esperanza”. Tal fue el
título del bello libro que recogió
entrevistas suyas que concedió
al italiano Vittorio Messori, hablando
en forma muy personal sobre temas divinos
y humanos. El Papa Wojtyla supo ofrecer
a propios y extraños una Verdad
sólida, íntegra y fiel al
Evangelio de Cristo (una Verdad que es
siempre austera y exigente); y la supo
comunicar a través de una Personalidad
muy suya (juvenil, amable, cordial e impactante,
dotada de extraordinarias cualidades humanas
y cristianas). Con su elevación
a los altares, el Papa Wojtyla, ha superado
a nuestros ojos un nuevo umbral que lo
introduce al nuevo Mundo extraterrestre
de los seres superiores y de la Corte
celestial.
Un
Pontificado estrella
Todos los Papas de los últimos
100 años fueron personajes magníficos,
íntegros e influyentes. León
XIII, Pio X, Benedicto XV, Pio XI, Pio
XII, Pablo VI, Juan XXIII. Pero Juan Pablo
IIº fue –en el buen sentido
de la palabra– un Papa Super Estrella.
En forma influyente y arriesgada estuvo
super-expuesto públicamente y pasó
la prueba internacionalmente. Bill Cosby,
uno de los entretenedores más cotizados
de la TV norteamericana, precisó
lo que él entiende por el riesgo
de la exposición pública
exagerada (over-exposure). "La
medida de la sobre-exposición no
es cuántas veces la gente lo vea
a uno en TV, en películas o en
las librerías. El asunto es si
Usted puede mantener la calidad de su
presentación. Si Usted la puede
mantener, entonces la gente estará
siempre contenta de verlo". Esto
podemos afirmar sucedió con Juan
Pablo IIº en su largo pontificado
de 26 años de “sobre-exposición”.
Supo mantener la calidad de su presentación,
sin defraudar un momento a sus correligionarios,
a sus amigos y admiradores de todas las
culturas y lenguas. Utilizando un lenguaje
de beisbol, puede decirse que en cada
ciudad que visitó, el Papa hizo
un jonrón, con todas las bases
llenas. Ahora con mayo razón, al
ser elevado al firmamento de los santos,
se le puede aplicar el elogio del libro
sagrado de Daniel (12.3): “Los guías
espirituales brillarán como el
resplandor del firmamento; los que educaron
al pueblo para que fuera justo, brillarán
como las estrellas por toda la eternidad”.
Un
santo difícil de imitar
El comentarista religioso del Time,
David Van Biema, dijo de Karol Wojtyla
que “electrificó totalmente
el aspecto global de la Iglesia. Ningún
Papa antes que él había
tenido esta especie de supervoltaje”.El
reconocimiento que le hace ahora públicamente
la Iglesia es el reconocimiento del supervoltaje
con que influyó sanamente y magnetizó
al mundo entero, difícil de imitar
aun para generaciones futuras. Frank Pellegrini,
del mismo Time, escribía
ya en el año 2000: “Juan
Pablo IIº ha trabajado incansablemente
para llevar la Iglesia a todas partes
donde se la requería; y sigue insistiendo
en que ésta su Iglesia seguirá
siendo reconocible, cuando él termine”.
Así esperamos que sea!
“La esperanza es la llama que
Juan Pablo IIº nos ha dejado en herencia”
(BenedictoXVI).
01-05-2011