El
diario Time en su edición
del pasado 21 de octubre ha recogido lo
que llama “top 10 Vatican pop culture
moments” (10 momentos del Vaticano
con la actual cultura de masas). Cita
10 ejemplos de encuentros o desencuentros,
que han ocupado planas de los periódicos
y espacios de los medios. Algunos de ellos
van desde los alardes escandalosos de
los Beatles en 1966 autoproclamándose
más famosos que Jesucristo, pasan
por las reservas eclesiásticas
sobre espectaculares shows de Madona en
sitios públicos de Roma, no economizan
elogios para Harry Potter y más
recientemente aventuran la hipótesis
de que puede hablarse de un Homero Simpson
católico.
“Homero
J. Simpson es católico"
Lo escribió hace poco L'Osservatore
Romano, diario del Vaticano, en un comentario
titulado "Homero y Bart son católicos",
que se apoya en un artículo del
jesuíta Francesco Occhetta en la
Civiltá Cattolica. Allí
se explicita la conversión de Homero
y su hijo Bart en un episodio del 2005,
luego que conocieran al comprensivo Padre
Sean. L'Osservatore afirma que detrás
de los chistes de la serie hay temas "vinculados
al sentido y la calidad de vida"."Los
Simpson se mantiene como uno de los pocos
programas para niños en el que
la fe cristiana, la religión y
las interrogantes sobre Dios son temas
recurrentes". "La familia recita
oraciones antes de comer y, a su manera,
cree en el cielo"."[Los Simpson]
rezan y van cada domingo a escuchar a
su pastor, incluso si se duermen”.
“No diría que son católicos.
Diría que son abiertos en la cuestión
de Dios". "Los autores [de la
serie] son muy críticos con gentes
religiosas pero respetuosos con la fe”
(Frases del articulista, el jesuíta
F. Occhetta). Queda claro el esfuerzo
que está haciendo el periódico
del Vaticano por ser más pertinente
para nuestro mundo pop en estos años.
Los Beatles más populares
que Jesús
Este comentario de John Lennon en 1966,
que desató tanta controversia por
todo el mundo, le llevó a la Iglesia
Católica 44 años para darle
su absolución (en L´Osservatore
Romano abril 2010), por tratarse de una
simple exageración de la fanática
beatlemania de la época.
Madonna recurrente
La relación de la cantante con
el papado y el Vaticano es larga y tormentosa.
De niña fue educada católica,
pero más tarde se convirtió
en una devota de la Kábala. Varias
veces ha incorporado la religión
en su obra, incluyendo en su álbum
títulos como “Confesiones
en un sótano de baile” y
su mayor éxito “La Immaculada
Colección”. Ha hecho todo
lo posible por provocar al Vaticano. Por
ejemplo en 1989 con su video para la canción
“Como una plegaria”, con una
falsa y burlona crucifixión suya.
En el 2006 invitó al Papa a su
tour de Confesiones haciendo parada en
Roma. Un periodista del Vaticano tildó
de blasfemo el espectáculo y de
profanación de la cruz. “Hacerse
crucificar durante el concierto en la
ciudad de los Papas y mártires
es un acto de abierta hostilidad”.
Pero ella misma recoge velas y en el 2008
dedica al Papa en su parada por Roma,
su canción “Como una plegaria”,
“porque yo soy una hija de Dios”.
Lidiando con ángeles
y demonios
Cuando el Código de Da Vinci comenzó
a presentarse en teatros en el 2006, dirigentes
católicos de todo el mundo exigieron
un boicot por cuanto la historia contada
implicaba algo difícil de aceptar
acerca de la naturaleza de la divinidad
de Cristo. Cuando la serie exitosa de
Dan Brown comenzó a filmarse, el
Vaticano mostró su desagrado. El
director Ron Howard reclamó porque
el Vaticano interfería en los permisos
para la filmación de ciertas escenas
en Roma y no permitió se hiciera
en algunos de los más sagrados
lugares de la Ciudad del Vaticano. Dos
meses antes del estreno de la película
“Angeles y Demonios” circularon
los rumores de que la Iglesia la boicotearía
públicamente. Pero funcionarios
eclesiales impusieron el criterio de que
la medida produciría el efecto
contrario en la opinión pública.
Finalmente se adoptó una fuerte
censura escrita en el diario del Vaticano
declarando que “no podían
aprobar” el filme.
La última tentación
de Cristo
El libro “La última tentación
de Cristo” en 1960 le mereció
a su autor Nikos Kazantzakis excomunión
por parte de la Iglesia Ortodoxa griega
y entró en la lista de libros prohibidos
del Vaticano. No es, pues, sorpresivo
que décadas más tarde Martín
Scorsese provocara controversia cuando
decidió llevar el libro a filme.
Primero lo produjo Paramount tras protestas
de grupos evangélicos que objetaron
la narración blasfema de un matrimonio
entre Jesús y María Magdalena.
A pesar de intentos de boicoteo, Universal
Pictures produjo de nuevo la película
haciendo caso omiso de miles de protestas
cristianas y una pública condena
del Vaticano. Hasta un grupo religioso
ofreció reembolsar los costos de
la producción del filme si era
retirado. Pero lo que fue una grave falla
de “La última tentación”
a los ojos de la Santa Sede, se convirtió
en un doble aplauso que el Papa dió
a la proyección en privado del
filme “La Pasión
de Cristo” de Mel Gibson,
que obtuvo luego la aprobación
del mundo creyente y buena taquilla por
su narración respetuosa e impactante
de la historia sangrienta y torturante
de las horas finales de Jesús.
Harry Potter y los nervios
del Vaticano
En Estados Unidos la popular serie de
libros y filmes de Harry Potter ha levantado
preocupación en grupos cristianos
de que puedan apartar a los jóvenes
del santo temor de Dios, alejándolos
de la religión y acercándolos
al ocultismo.
Cuando en el 2003, el actual Benedicto
XVI era todavía Cardenal Joseph
Ratzinger, mantuvo correspondencia con
un escritor alemán que había
escrito un tratado sobre los peligros
potenciales de la obra de J.K. Rowling
y le agradecía que hiciera luz
en el tema de Harry Potter sobre “las
sutiles seducciones que pudiera contener,
difíciles de ser advertidas”.
Pareciera hoy que el nerviosismo ha desaparecido,
pues un artículo del 2009 del Observatorio
Romano alabó el filme “El
medio hermano Príncipe”
por su “clara línea de demarcación
entre el bien y el mal”.
Noviembre
14 de 2010