EL VATICANO : Entrecruces culturales pop (Editorial 38)
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El Vaticano : entrecruces culturales pop
 

Utilizamos el término “cultura” para significar las maneras particulares en las cuales un grupo social vive y da sentido a circunstancias ‘dadas’ y condiciones de vida. Y con la expresión “cultura pop” queremos subrayar los contenidos impugnadores, las resistencias, los códigos que se contraponen a la cultura hegemónica supuestamente elitista. Podemos entonces hablar de una especie de lucha cultural entre la cultura pop de nuestro tiempo y la alta cultura dentro de la cual se mueve de ordinario el Vaticano.

La misión integral de la Iglesia es exclusivamente religiosa en principio, pero tiene como consecuencia una misión igualmente específica en relación con el mundo, con su cultura, con su proceso de humanización. De su función sustancialmente religiosa, brotan exigencias para un mejor orden temporal. Bien lo definió el Concilio Vaticano II en su Constitución Gaudium et Spes, nº 42: "La misión propia que Cristo confió a su Iglesia no es de orden político, económico o social. El fin que le asignó es de orden religioso. Pero precisamente de esta misma misión religiosa derivan funciones, luces y energías que pueden servir para establecer y consolidar la comunidad humana según la ley divina". Por lo mismo no es raro encontrar actuaciones culturales y pronunciamientos de organismos de la Iglesia en relación con diversos fenómenos contemporáneos de cultura pop que, a primera vista, parecerían ajenos a su misión y distractores de lo principal, lo religioso.

 

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El diario Time en su edición del pasado 21 de octubre ha recogido lo que llama “top 10 Vatican pop culture moments” (10 momentos del Vaticano con la actual cultura de masas). Cita 10 ejemplos de encuentros o desencuentros, que han ocupado planas de los periódicos y espacios de los medios. Algunos de ellos van desde los alardes escandalosos de los Beatles en 1966 autoproclamándose más famosos que Jesucristo, pasan por las reservas eclesiásticas sobre espectaculares shows de Madona en sitios públicos de Roma, no economizan elogios para Harry Potter y más recientemente aventuran la hipótesis de que puede hablarse de un Homero Simpson católico.

 

“Homero J. Simpson es católico"

Lo escribió hace poco L'Osservatore Romano, diario del Vaticano, en un comentario titulado "Homero y Bart son católicos", que se apoya en un artículo del jesuíta Francesco Occhetta en la Civiltá Cattolica. Allí se explicita la conversión de Homero y su hijo Bart en un episodio del 2005, luego que conocieran al comprensivo Padre Sean. L'Osservatore afirma que detrás de los chistes de la serie hay temas "vinculados al sentido y la calidad de vida"."Los Simpson se mantiene como uno de los pocos programas para niños en el que la fe cristiana, la religión y las interrogantes sobre Dios son temas recurrentes". "La familia recita oraciones antes de comer y, a su manera, cree en el cielo"."[Los Simpson] rezan y van cada domingo a escuchar a su pastor, incluso si se duermen”. “No diría que son católicos. Diría que son abiertos en la cuestión de Dios". "Los autores [de la serie] son muy críticos con gentes religiosas pero respetuosos con la fe” (Frases del articulista, el jesuíta F. Occhetta). Queda claro el esfuerzo que está haciendo el periódico del Vaticano por ser más pertinente para nuestro mundo pop en estos años.


Los Beatles más populares que Jesús

Este comentario de John Lennon en 1966, que desató tanta controversia por todo el mundo, le llevó a la Iglesia Católica 44 años para darle su absolución (en L´Osservatore Romano abril 2010), por tratarse de una simple exageración de la fanática beatlemania de la época.


Madonna recurrente

La relación de la cantante con el papado y el Vaticano es larga y tormentosa. De niña fue educada católica, pero más tarde se convirtió en una devota de la Kábala. Varias veces ha incorporado la religión en su obra, incluyendo en su álbum títulos como “Confesiones en un sótano de baile” y su mayor éxito “La Immaculada Colección”. Ha hecho todo lo posible por provocar al Vaticano. Por ejemplo en 1989 con su video para la canción “Como una plegaria”, con una falsa y burlona crucifixión suya. En el 2006 invitó al Papa a su tour de Confesiones haciendo parada en Roma. Un periodista del Vaticano tildó de blasfemo el espectáculo y de profanación de la cruz. “Hacerse crucificar durante el concierto en la ciudad de los Papas y mártires es un acto de abierta hostilidad”. Pero ella misma recoge velas y en el 2008 dedica al Papa en su parada por Roma, su canción “Como una plegaria”, “porque yo soy una hija de Dios”.


Lidiando con ángeles y demonios

Cuando el Código de Da Vinci comenzó a presentarse en teatros en el 2006, dirigentes católicos de todo el mundo exigieron un boicot por cuanto la historia contada implicaba algo difícil de aceptar acerca de la naturaleza de la divinidad de Cristo. Cuando la serie exitosa de Dan Brown comenzó a filmarse, el Vaticano mostró su desagrado. El director Ron Howard reclamó porque el Vaticano interfería en los permisos para la filmación de ciertas escenas en Roma y no permitió se hiciera en algunos de los más sagrados lugares de la Ciudad del Vaticano. Dos meses antes del estreno de la película “Angeles y Demonios” circularon los rumores de que la Iglesia la boicotearía públicamente. Pero funcionarios eclesiales impusieron el criterio de que la medida produciría el efecto contrario en la opinión pública. Finalmente se adoptó una fuerte censura escrita en el diario del Vaticano declarando que “no podían aprobar” el filme.


La última tentación de Cristo

El libro “La última tentación de Cristo” en 1960 le mereció a su autor Nikos Kazantzakis excomunión por parte de la Iglesia Ortodoxa griega y entró en la lista de libros prohibidos del Vaticano. No es, pues, sorpresivo que décadas más tarde Martín Scorsese provocara controversia cuando decidió llevar el libro a filme. Primero lo produjo Paramount tras protestas de grupos evangélicos que objetaron la narración blasfema de un matrimonio entre Jesús y María Magdalena. A pesar de intentos de boicoteo, Universal Pictures produjo de nuevo la película haciendo caso omiso de miles de protestas cristianas y una pública condena del Vaticano. Hasta un grupo religioso ofreció reembolsar los costos de la producción del filme si era retirado. Pero lo que fue una grave falla de “La última tentación” a los ojos de la Santa Sede, se convirtió en un doble aplauso que el Papa dió a la proyección en privado del filme “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson, que obtuvo luego la aprobación del mundo creyente y buena taquilla por su narración respetuosa e impactante de la historia sangrienta y torturante de las horas finales de Jesús.


Harry Potter y los nervios del Vaticano

En Estados Unidos la popular serie de libros y filmes de Harry Potter ha levantado preocupación en grupos cristianos de que puedan apartar a los jóvenes del santo temor de Dios, alejándolos de la religión y acercándolos al ocultismo.

Cuando en el 2003, el actual Benedicto XVI era todavía Cardenal Joseph Ratzinger, mantuvo correspondencia con un escritor alemán que había escrito un tratado sobre los peligros potenciales de la obra de J.K. Rowling y le agradecía que hiciera luz en el tema de Harry Potter sobre “las sutiles seducciones que pudiera contener, difíciles de ser advertidas”. Pareciera hoy que el nerviosismo ha desaparecido, pues un artículo del 2009 del Observatorio Romano alabó el filme “El medio hermano Príncipe” por su “clara línea de demarcación entre el bien y el mal”.

Noviembre 14 de 2010