Explicada
por el propio autor de la triangulación,
la actitud recomendada a Clinton era la
siguiente: "Regatea. No navegue con
el viento. Negocie. Si el viento sopla
muy fuerte en una dirección, desvíese
un poco a la izquierda. Cuando el viento
cambia, se mueve un poco a la derecha.
Pero siempre apuntando hacia su objetivo;
no navegue a la deriva". Mario Cuomo,
con ironía, lo ve de otro modo:
"La idea de la triangulación
es que el presidente esté con un
pie en el bote y otro pie en tierra sin
perder el equilibrio. Correcto. Pero el
problema es que puede llegar una pequeña
ola y terminar triangulando al presidente
de espaldas sobre el agua". Que la
triangulación respondía
a convicciones propias de Clinton y no
a simples apariencias u oportunismo, se
puede deducir de un libro que acababa
de publicar, en el que criticaba tanto
el modelo estatista defendido por algunos
(izquierda) como el modelo ultraliberal
propuesto por otros (derecha). Él
proponía quedarse en el medio entre
la izquierda y la derecha, entre demócratas
y republicanos.
Clinton había aprendido que es
así como se ganan elecciones. Su
partido, el demócrata, acababa
de sufrir una estruendosa derrota electoral
a manos del partido republicano. Lo más
grave de la situación era que no
se trataba de un simple traspié
electoral, sino del desplazamiento de
la opinión pública hacia
la derecha del espectro político.
Clinton optó por el nuevo camino,
y con ello, en las elecciones presidenciales,
los demócratas retuvieron la Casa
Blanca. Los congresistas demócratas
que no siguieron a Clinton, no tuvieron
la misma suerte.
Aplicación a política
nacional
Advertimos
que la triangulación se hace con
base en valores ampliamente compartidos
con el electorado y no en luchas clasistas,
partidistas o grupales de las que suele
estar ausente el pueblo porque no le interesan.
Clinton aplicó este esquema magistralmente
en materia de impuestos. Los electores
habían votado a favor de los drásticos
recortes impositivos propuestos por los
republicanos, a lo que se han opuesto
históricamente los demócratas.
Clinton se desmarcó de los republicanos
quienes proponían recortes para
todos (lo que al final representaba más
dinero para los ricos y menos para invertir
en los necesitados) y propuso políticas
públicas basadas en valores. Clinton
acomodó los recortes de impuestos
a las prioridades sociales de su gobierno.
La triangulación busca políticamente
formas para obtener los beneficios del
crecimiento económico, sin afectar
drásticamente a sectores débiles
de la sociedad En términos más
simplistas, cuando se intensifica y se
extiende la polarización de la
sociedad hacia los dos polos extremos
(derecha conservadora e izquierda socialista),
hay que buscar, ampliar y disputar el
centro político alrededor del cual
estén gravitando los grandes valores
que realmente alimenta el electorado.
Para triangular con éxito hay que
saber girar hacia el centro en muchas
de las políticas, buscando consenso
con el pueblo. Hay que preservar la capacidad
para interpretar y representar el centro,
frente a los derroches de una izquierda
sin rumbo y en contravía de la
rigidez y ateroesclerosis de una derecha
tradicionalista.
Moraleja
El movimiento o partido que busque triangular
debe construir propuestas concretas que
verdaderamente lleguen a sectores de centro,
como la clase media, donde esta existe
o se aumenta. El regreso al poder depende
de delimitar claramente el centro político,
porque los extremos se están ampliando.
Y el pueblo con sus valores, sin mucha
conciencia de ello, se ubica por allí.