| El
Tribunal Federal Electoral, máximo
organismo para el caso, por decisión
unánime de sus siete miembros, acaba
este 5 de dar su veredicto final irrevocable
e inapelable, declarando a Felipe Calderón
(PAN) como Presidente constitucional para
el período diciembre 2006-diciembre
2012, con una ventaja de 233.831 votos (0.56%
del electorado válido) sobre Manuel
López Obrador (PRD). Nunca se había
visto una elección tan reñida
en toda la historia republicana de México.
Fueron unos comicios con un suspenso de
infarto, mayor todavía que el de
los recientes ocurridos en Costa Rica (Arias)
y Perú (García). Y falta ver
qué pasará en Nicaragua el
próximo noviembre. El problema contable
en todo juego electoral es saber quién
tiene las mayorías y no quién
tiene la razón.
Entre
varias izquierdas
Seguimos sosteniendo que en nuestras Américas
no ha existido nunca una izquierda política
monolítica y que hoy son varias las
tendencias que, levantando las mismas banderas
de equidad y justicia social, van señalando
derroteros muy diferentes y contrapuestos.
Una, ya muy caracterizada por el liderazgo
fuerte de Chávez en Venezuela, a
quien va acompañando Morales en Bolivia,
sigue añorando la epopeya y el carisma
fundacional de Castro en Cuba. Es una izquierda
heroica y revolucionaria, cargada de emociones,
denuncias y esperanzas, pero que ya en el
poder encuentra serias dificultades para
conciliar buen desarrollo económico
y buena democracia social. Izquierda de
"emociones fuertes e ideas débiles",
la definió Jean Francois Revel, célebre
intelectual francés y crítico
mordaz por cuarenta años de todos
los extremismos.. La otra izquierda, con
fachada menos heroica, con promesas menos
mesiánicas, más matizada y
evolutiva, viene mostrando buenos resultados
para la salud económica, política
y social de países como Chile (Lagos
y Bachelet), Brasil (Lula da Silva), Uruguay
(Vásquez) y tal vez Argentina (Kirchner).
La enfermedad de muchas izquierdas está
en lo que ya en su tiempo llamaba Lenin
"infantilismos de izquierda" y
que en nuestro siglo XXI pudieran ya designarse
como "senilismos de izquierda".
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
|
¿Qué le pasó al PRD?
El
partido de izquierda que llevó a
Cuauhtemoc Cárdenas a ganarle al
todopoderoso PRI las primeras elecciones
directas para la Gobernación de la
ciudad de México (julio 1997), fue
en manos de López Obrador - Gobernador
popular de la gigantesca capital- el instrumento
y cauce para intentar alcanzar la presidencia
en las elecciones del pasado julio. Pero
se apalancó demasiado en la ciudad
de México (a pesar de su innegable
peso nacional), olvidándose en su
programa, organización política
y movilización del resto del país
(la otra mitad) conformado por regiones
ricas y desarrolladas como son las del norte
y otras ciudades que cuentan. Lamentablemente
confundió manifestantes con votos
y confundió a los manifestantes con
activistas plenamente concientizados, sin
que lo fueran. Durante varias semanas de
acciones de calle en la capital (que además
entorpecieron actividades comerciales, educativas,
turísticas con pérdidas de
millones), el resto del país (a excepción
de Oaxaca por unos reclamos salariales)
permaneció callado y tranquilo frente
a los reclamos altisonantes e histéricos
de López Obrador quien exigía
prácticamente una nueva votación
nacional porque los primeros resultados
no favorecieron sus cálculos. Me
queda la impresión de que el candidato
perdedor sobreestimó lo hecho como
gobernador en la ciudad capital (y su influjo
en las masas desposeídas locales),
pensando que allí tenía el
capital político suficiente para
reinstaurar el "ogro filantrópico"
que había sido el PRI (Partido Revolucionario
Institucional) que logró imponer
hasta el 2000 su hegemonía (dictadura
de partido) por 70 años en México.
Así denominó al PRI Octavio
Paz en alusión a su monstruosa fealdad
política con garras burocráticas.
Pero a la vez, alude a su discurso popular
filantrópico, que halaga el mundo
de los desposeídos y de los rebeldes.
El PRD de López Obrador mostró,
en la campaña electoral y en su comportamiento
postelectoral, rasgos hirsutos de una vieja
izquierda marxista-leninista que creíamos
iba siendo superada para ser alternativa
viable en nuestro continente.
Moraleja.
A varias izquierdas les falta todavía
madurez, formación de cuadros, programas
equilibrados y pragmáticos. Les sobra
ideologismo y voluntarismo de poder. Y requieren
más realismo económico y político,
si quieren ser viables democráticamente
en el mundo de hoy.
11
septiembre 2006 |