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INTRODUCCIÓN
El
pequeño país centroamericano es
grande por su larga tradición
democrática, su discurrir pacífico
y ordenado, su acentuado sentido
del derecho, sus afables costumbres
y religiosidad, su distinguido
tipo de mujeres en la vida pública
y privada.
Las
pasadas elecciones presidenciales
del domingo 31 de enero pasaron
casi desapercibidas en la opinión
internacional por su normalidad
casi rutinaria, la falta de incidentes
electorales, la sencillez de resultados
sin reclamos de fraude. No hubo
el melodramatismo que suele acompañar
los comicios en otros países de
nuestro subcontinente. |