Un paso adelante en gobernabilidad
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Ningún fenómeno histórico es unilineal. La evolución cósmico-humana ha venido subiendo penosamente -en contra de la entropía y desde hace millones de años- por tanteos y búsquedas. Como sube la savia, en forma arborescente: con el éxito de las flores y frutos bien logrados; y también con los fracasos de las yemas abortadas, las ramas desgajadas, las hojas caídas y los frutos malogrados. Así es la historia de los pueblos. Colombia no escapa a esta ley universal. Todos los años la guerrilla o la droga ponen al país al borde del abismo. Y todos los años también, Colombia renace, cada vez con más energía. Pese a la sensación cotidiana de vértigo -amplificada por los medios- y de estar bordeando un nuevo abismo, el rasgo característico de la nueva sociedad colombiana pareciera ser el de una enorme movilidad y quiebre de la coyuntura y una sorprendente estabilidad de su estructura.

 

Aparentemente todo sigue igual

Los resultados de las pasadas elecciones parlamentarias del 8 de marzo confirman ciertas realidades del país vecino.

 

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1. Colombia sigue siendo bipartidista. Sumadas las curules obtenidas por los partidos Liberal y Conservador dan 63 en el Senado (equivalente al 62%) y 113 en la Cámara (equivalente al 68%).
2. Las maquinarias de los dos partidos siguen aceitadas y funcionando. Hay un voto "cautivo" de los electores, a través de la disciplina y motivación de los partidos, que llega a un 65%.
3. La mayoría de los grandes barones electorales volvieron al Congreso y algunos aumentaron ahora su votación, comparada con la de 1994 ( Fabio Valencia Cossio, Aurelio Iragorri, Samuel Moreno, Juan Manuel López, Carlos Ardila Ballesteros, Jorge Eduardo Gechem, Omar Yepes Alzate…). Pero algunos antiguos "caciques" perdieron votos (Víctor Renán Barco, Alvaro García, José Renán Trujillo, Fuad Char) y otros quedaron eliminados (Bernardo Guerra Serna, Gustavo Rodríguez).
4. No se puede hablar de un voto castigo a Samper, sino en un 5% apenas.
5. Los medios de comunicación siguen muy politizados en el sentido de convertirse no sólo en informadores sino en jueces, intentando hacer y deshacer personajes políticos a su amaño. Algo ya denunciado por un autorizado especialista en el área (Javier Darío Restrepo) al analizar el papel de los medios de comunicación en la crisis política del proceso 8.000 . Pero no pudieron impedir ahora que dos grandes enemigos suyos conservaran sus curules, aunque con votación mermada: Carlos Alonso Lucio y
Marta Catalina Daniels, la gran defensora de Samper.
6. La clase política sobrevive al proceso 8.000 Siguen los mismos con las mismas, mientras el país sufre una de las más graves arremetidas bélicas de la subversión en el Caguán y se agrava la crisis fiscal del gobierno por la deflaxión de los precios internacionales del petróleo y del café.
7. Y lo que es más grave (a nuestro juicio), parece que la pretensión de ciertos sectores élites del país "nacional" (Iglesia Católica, empresarios, académicos, columnistas de prensa) de aplicar correctivos y pautas morales a los políticos, no es compartida por el grueso del electorado. La provincia colombiana es ajena a esta temática y sigue depositando sus votos (en un 80%) por los jefes políticos que la ayudan y cortejan con programas concretos (empleo, becas, centros de salud, escuelas, carreteras), sin preguntarles de dónde proviene la financiación de su campaña. Por esta via, elefantes, micos y lagartos siguen ocupando curules en el Capitolio Nacional, con la anuencia de un 80% del país "electoral".

 

Avances innegables

En Colombia, la sociedad civil está tomando conciencia y poniéndose de piés. En las elecciones municipales del pasado 26 de octubre, el pueblo colombiano depositó 10 millones de votos en 1.052 municipios de todo el territorio, como respuesta masiva y pacífica frente al amedrentamiento fusilero, el chantaje y el terrorismo de la violencia guerrillera. El país comienza a ser diferente y a tomar el destino en sus manos. Lo siguió haciendo en estos comicios.

1) Refrendó su vocación republicana y democrática, respetando los espacios disímiles de todas las opciones, colores y disidencias partidistas. Existe una enorme tolerancia y pluralismo en el actual espectro político colombiano.
2) Redujo en un 14% la abstención endémica en este tipo de elecciones parlamentarias (comparando datos con los de 1994). En Bogotá y Medellín el fenómeno fue notable, al duplicarse prácticamente la votación del 94.
3) Aumentó en casi 2 millones el voto de opinión ,o lo que es lo mismo la franja independentista (no controlada por las maquinarias partidistas). Los gruposindependientes aumentaron 23 curules en el Senado, quitando 11 curules al Liberalismo y 12 curules al Conservatismo.
4) Aumentó significativamente la presencia de la mujer, tanto en las urnas como en las listas. Había 114 listas encabezadas por mujeres. Dos mujeres arrasaron: la politóloga Ingrid Betancur, para el Senado, logrando más de 150.000 votos; y la periodista Maria Isabel Rueda, para la Cámara, con más de 100.000 votos.
5) Aumentó en casi un 50% la presencia de caras nuevas en el Parlamento, como un posible factor de renovación. Al Senado (de 102 miembros) llegaron 49 personas nuevas; aunque 14 de ellas ascendían desde la Cámara. Lo que puede comenzar a llamarse el nuevo "poder visual" llevó al Congreso figuras de la farándula y de los medios, como el popular locutor deportivo Edgar Perea, el cineasta Sergio Cabrera, el animador de TV Alfonso Lizarazo, la cantante folclorista Leonor González y la actriz Nelly Moreno. Esta promoción no garantiza, por sí sola, la renovación. Hay que esperar a su desempeño. Una cosa es ser actores y otra legisladores. Pero son figuras que pueden llegar a conformar una alianza de fuerzas independientes contra la clase política.

 

Conclusión

Colombia volvió a decir "nó" a la subversión y "sí" a la democracia. Colombia sigue siendo una democracia sólida y serena, a pesar de sus muchos años y de las fuertes embestidas a que sigue siendo sometida. Y los indicadores que manejamos muestran que lo corrobará en las próximas elecciones presidenciales del 31 de mayo (primera vuelta) y 21 de junio (segunda vuelta).

16 de Marzo de 1998