¡Uribe a reelección!
Logo Enrique Neira

 

 

     

En el escenario actual latinoamericano donde la no gobernanza desequilibra regímenes democráticos y ha acortado el período para el que fue elegido más de un presidente, es singular e inédito el caso actual de Colombia. Allí un 80% de opinión pública favorable a Uribe está celebrando masivamente la luz verde que la Corte Constitucional dio el pasado 19 a la integridad del Acto Legislativo 02 de 2004, por el cual el Congreso de la República, reformó la Constitución de 1991 permitiendo la reelección inmediata del Presidente en ejercicio. La que –según todas las encuestas- ocurrirá en las elecciones presidenciales de mayo 2006.

 

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El fenómeno Uribe

El Presidente Uribe rompe todos los moldes. Hecho muy destacable por tratarse del mandatario de uno de los países más endiablados del planeta para ser gobernados con éxito. Colombia. reúne todos los desafíos de un país pobre en desarrollo; una clase política astuta y habilidosa, reacia a sometimientos; una democracia asediada sin tregua, desde hace 50 años, por fuerzas irregulares y disolventes (guerrillas, narcotráfico, paramilitares, delincuencia organizada). Uribe recibió, en la primera vuelta de las elecciones en el 2002, el mandato contundente de acabar con la guerrilla y demás agentes de la violencia armada. Y Uribe le viene cumpliendo al país.

Su objetivo ha sido llevar el Estado a todo el territorio nacional para que la gente pueda vivir en democracia con desarrollo. Gracias a un liderazgo personal sin desfallecimiento, a un esfuerzo fiscal sin precedentes reconocido por el FMI, a la modernización de las instituciones, a la asistencia de Washington, al endurecimiento de las leyes y a la invaluable colaboración de la ciudadanía, Colombia ha vuelto a recuperar la esperanza. La gente se siente más segura y toma conciencia de que hay mejores condiciones para un crecimiento económico sostenible. Ha habido reestructuraciones en empresas estatales que ningún gobierno había encarado, como Telecom (comunicaciones), Ecopetrol (petróleo y gas) y el sistema pensional, con una nueva ley que acabó con los costosos regímenes especiales y se espera solucione la megadeuda que el país había acumulado en las últimas cuatro décadas. Según el reciente estudio del Banco Mundial, que analiza (con base en seis dimensiones) la gobernabilidad de los países, Colombia mejoró sus indicadores de gobernabilidad en los últimos dos años.

En la calidad de los controles a la corrupción supera al 52.2% de los países y en la efectividad del gobierno supera el 51% de los países estudiados. Comentando dicho informe, el vicepresidente Francisco Santos expresó el 18 de mayo: “Le torcimos el pescuezo a la curva descendente que traía el país. Nos miraban como un Estado fallido”. En el último informe de Transparencia Internacional, hecho público el pasado 18 de octubre, entre 159 naciones, Colombia se ubica en el puesto 130, con un promedio de 4 sobre 10, sólo superado en América Latina por Chile y Uruguay.

 

Aciertos y ejecutorias de Uribe

1) Su perfil político. La figura de Alvaro Uribe, desde su primera semana como gobernante, despierta entusiasmo. Es la de un político creíble, carismático, un trabajador incansable y un hombre comprometido con sacar a Colombia adelante

2) Su política económica. La confianza que ha generado Uribe, con su pragmático estilo ‘paisa’ y sus actos de gobierno, ha sido clave para aumentar la inversión extranjera y nacional, y mantener un crecimiento económico que no baja del 4% anual y apunta, a partir de este año, a tasas superiores de más del 5%. Entre los yuppies y los hombres de negocios, la opinión era muy favorable a su reelección. Tras la decisión favorable de la Corte, los indicadores de la Bolsa, de las inversiones, de los negocios se han disparado inmediatamente hacia arriba.

3) Su política de seguridad. En todos los frentes los resultados han sido continuos e innegables. El país es hoy diferente al que recibió. Y éste es el soporte estelar de su prestigio en todas las regiones y clases sociales. Con fuerza disuasiva aumentada y modernizada, y capacidad de diálogo dentro del marco legal actual de “Justicia y Paz”, por fin se va viendo la salida al tenebroso túnel de la violencia armada. Y como “la culebra aún está viva” (en palabras del propio mandatario) y los resultados justifican el apoyo militar de Estados Unidos y el apoyo personal del presidente Bush, no es fácil encontrar, para otros cuatro años, otro mariscal de campo mejor en la Casa de Nariño que el actual.

4) El clima de confianza. Todo lo anterior ha producido una atmósfera de optimismo. Según las grandes y recientes encuestas (Invamer-Gallup-Semana-El Tiempo), los ciudadanos consideran que el país va por buen camino. Y como cosa paradógica (según lo reseña el New York Times del 9 octubre), aplicando criterios no de desarrollo por el PIB (Producto Interno Bruto), sino de FNB (Felicidad Nacional en Bruto), Colombia obtiene hoy el puesto 10, con un puntaje de felicidad superior al que pudiera sugerir su situación económica y sus problemas. Ver para creer. El horizonte se despeja bastante para el vecino país, al menos a mediano plazo. Se necesita mucha ceguera, por fanatismo o prejuicios de larga data o desinformación sistemática en el exterior, para negar las bondades de la era uribista, que apenas va para la mitad.

24 octubre 2005