| La
idea de que un pueblo pueda manejarse a
sí mismo y dirigir sus asuntos de
una manera anónima es el más
tonto de los absurdos. "La humanidad
no hace nada sino siguiendo a los inventores
y a los conductores", consignó
sabiamente William James. Y esto sigue siendo
verdad en un país con grandes retos
y problemas como es Colombia. El líder
es aquel que tiene por tarea llevar a su
pueblo de donde está a donde debe
estar. "Es el conductor que puede señalarle
a un país otros derroteros e iluminarlo
con su acción y su prestancia, poniendo
en marcha fórmulas nuevas en el quehacer
social. Es el comadrón que vigila
el parto de un pueblo en camino", en
frase de Herrera Luque. Los retos para el
segundo mandato de Uribe siguen siendo casi
sobrehumanos. Pero una suficiente mayoría
de 62% de los ciudadanos expresaron contundentemente
el pasado 28 de mayo su respaldo a la persona
y su compromiso con los programas y banderas
del presidente Uribe. Y como resultado de
las anteriores elecciones legislativas (celebradas
el 12 marzo 2006), hay una nueva clase política
que se posesiona el próximo 20 de
julio en el Congreso de la República
y que -conformando una coalición
de 6 Partidos o movimientos políticos
(el 70% de los parlamentarios)- respaldan
el segundo Gobierno de Uribe. |
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| Continuidad
y paso adelante
El
país reeligió al Presidente
Uribe porque está satisfecho y contento
con su desempeño gubernamental y
su estilo. Quiere la continuidad con lo
bueno alcanzado. Pero sabe que hay una nueva
agenda nacional a la que el mandatario se
le medirá con su misma visión,
carácter y laboriosidad. Los nuevos
aviones Boeing 767 de la flota de AVIANCA
llevan en su cola el símbolo de la
actual "marca país": 'Colombia
es pasión'. Algo muy diciente para
el segundo período de Uribe. Según
la Gerente de Imagen País, Ángela
Montoya, es "una invitación
a que como nacionales asumamos cada uno
nuestro compromiso con la patria, convirtiéndonos
en multiplicadores de nuestra realidad positiva.
Embajadores de nuestro paisaje, nuestras
flores, nuestro petróleo, nuestro
café, contagiando a la gente, a los
pueblos y ciudades del mundo con nuestra
pasión".
Afianzar
la seguridad
Debe
culminar la política de Seguridad
Democrática, a través de la
cual el país volvió a ser
vivible, transitable, atractivo para la
inversión nacional y extranjera.
Hubo avances muy importantes en desmovilización
de combatientes, en contención y
debilitamiento de la guerrilla. Pero hay
que replantear algunos aspectos del Plan
Patriota, con acciones muy calculadas para
el intercambio humanitario, llevando con
mano fuerte a las FARC a un diálogo
final realista; seguir con la mano tendida
al ELN (ya en conversaciones en Cuba); y
dar prioridad a la agenda del postconflicto
para la reinserción a la plena vida
civil de los 30.000 paramilitares que se
han desmovilizado, proceso éste difícil,
costoso y delicado que -en combinación
con la rama judicial- deberá ir haciendo
una aplicación equilibrada de la
nueva Ley de Justicia y Paz.
Consolidar
la macro-economía
La
economía está creciendo a
buen ritmo (5% anual); se ha reducido el
déficit fiscal, pero hay que llevarlo
a un 2%; hay que mantener la inflación
bajo control, en un dígito como está;
la deuda pública se la disminuyó
en 14 puntos del PIB (se ubica ahora en
34%), pero debe disminuirse; la participación
de la deuda en moneda extranjera pasó
en los 4 años de 49% a 32%, pero
puede todavía reducirse; la tasa
de interés interna cayó de
18% a 8%, pero debería conservarse
así de baja para propiciar el consumo
y los negocios. El gran reto es -en consenso
con el nuevo Congreso de la República-
lograr una reforma tributaria estructural
que permita compaginar bien el crecimiento
económico con una recaudación
alta.
Reducir
la desigualdad
Es
el mayor reto para Colombia, como para las
demás naciones del continente. Debe
insistir en reducir todavía más
y con más celeridad los elevados
niveles de pobreza e indigencia. La pobreza
se disminuyó en 3.5% y la indigencia
en 6%, con 2,3 millones menos de pobres
y 1,5 millones menos de indigentes. Pero
el reto es bajar en otros 4 años
los índices de pobreza a 39% y de
indigencia a 12% de la población
actual de 41 millones, beneficiando a 4
millones de personas. De 10,7 millones de
afiliados al régimen subsidiado de
salud en 2002 se pasó a 18,6 millones
en 2005 (hay ya cobertura universal en 6
Departamentos del país). Se crearon
1.085.015 nuevos cupos escolares en educación
básica y media. Y se aumentó
la cobertura de educación superior
del 24% al 34%. Se ha hecho mucho, pero
todavía es más lo que falta
por hacer para reducir la gigantesca brecha
socio-económica colombiana.
Ampliar
el comercio exterior
Las
exportaciones pasaron de US$ 11.975 millones
en 2002 a $ 21.187 millones en 2005. Se
está ampliando el acuerdo con MERCOSUR,
reestructurando la CAN, preparando el acuerdo
con la Unión Europea, iniciando nuevo
acuerdo con Venezuela y ahora con el Mesoamérica
(México-Centroamérica-Santo
Domingo y Colombia), y culminando el TLC
con Estados Unidos. Todo ello exigirá
al país un redimensionamiento de
su economía y de varios de sus sectores
productivos, un gigantesco esfuerzo de infraestructura
(carreteras, transportes, comunicaciones)
y capacitación técnica (trabajadores
y empresarios). Es decir, un desafío
enorme de competitividad frente a mercados
grandes y más desarrollados. Pero
las metas están fijadas por el gobierno
de Uribe en "Visión Colombia,
Segundo Centenario, 2019".
12
junio 2006 |