Suu Kyi la Mandela birmana (Editorial 40)
Editoriales > Suu Kyi la Mandela birmana (Editorial 40)
Análisis & Opinión > Asia & África > Birmania > Suu Kyi la Mandela birmana (Editorial 40)
Análisis & Opinión > Personajes > Suu Kyi >
Suu Kyi la Mandela birmana (Editorial 40)
Logo Enrique Neira

 

 

     
Suu Kyi premio nobel Birmania
 

El prestigioso Time de New York acaba de dedicar la portada de su reciente edición del 10 de enero a Aung San Suu Kyi con el título The Fighter (la luchadora) subrayando la valentía de esta mujer en la búsqueda de democracia para la antigua Birmania (hoy Myanmar) sometida a una larga y brutal tiranía de militares. La revista incluye una entrevista en la que ella, Premio Nobel de Paz, expresa sus esperanzas y sus temores.

Una mujer con vocación especial
Huérfana desde los dos años, su padre fue el general Aung San, traicionado y ejecutado justo seis meses antes de que se cumpliese su objetivo de independizar Birmania. Con el correr del tiempo, Suu Kyi no dudó en tomar su causa en herencia. "Como hija de mi padre, no podía permanecer indiferente ante lo que estaba pasando". En 1988 deja a su marido y a sus dos hijos menores en Londres para volver a Rangún a cuidar de su madre moribunda. A su llegada, Suu Kyi se encontró con un país en plena efervescencia contra un cuarto de siglo de dictadura militar. Miles de manifestantes protestaban contra el oscurantismo y el subdesarrollo impuesto por el régimen de Ne Win que, acosado, tiñó de sangre las protestas. Las tropas dispararon aquel agosto a bocajarro contra los manifestantes y mataron a cientos de ellos. El baño de sangre forzó un cambió en el alto mando militar. Una nueva Junta se puso al frente del país ese mismo septiembre y se comprometió a celebrar elecciones libres.

 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.

 

Entre los casi 200 partidos políticos que se registraron para las elecciones de 1990, se encontraba la Liga Nacional para la Democracia (LND) y al frente de ésta se ubicó Suu Kyi. Los militares no tardaron en darse cuenta de que la líder de la LND pesaba mucho más de lo que expresaba su frágil figura. La Junta se enfrentaba a un gigante que encarnaba la esperanza de un pueblo maltratado, pero no hundido. En 1989, la Junta ordenó el arresto domiciliario de Suu Kyi, pero su intento de frenarla fracasó. En las elecciones de 1990, su LND se hizo con una amplia mayoría de los 485 escaños del nuevo Parlamento después de obtener un 72% de la totalidad de los votos emitidos. El régimen desconoció los resultados. Nunca se celebró una sola sesión de dicha Cámara electa, tras la persecución sistemática contra sus diputados por parte del régimen. En 1991 su firme voluntad de apoyarse en la no violencia para derrocar a los militares, le obtuvo a Suu Kyi el reconocimiento de la comunidad internacional con el Premio Nobel de Paz.

Aspecto suave y temple de acero
Su figura frágil, de sonrisa amplia y siempre con flores en el pelo -una costumbre milenaria y muy coqueta entre las mujeres birmanas- esconde una voluntad de acero, que uno de los regímenes más represivos del mundo no ha logrado doblegar. Suu Kyi, hoy de 65 años, es el símbolo de las ansias de libertad y democracia del pueblo birmano y actual ícono mundial de la resistencia civil. El “Consejo de la Paz y del Desarrollo del Estado”, eufemismo bajo el que se oculta un fuerte Gobierno militar, mantiene a Myanmar -como la Junta rebautizó a Birmania en 1989- aislada del resto del planeta. Suu Kyi nunca volvió a salir de su patria y durante casi 11 años su casa fue su cárcel, hasta el pasado 13 de noviembre, después de realizadas las recientes elecciones en Myanmar.

Moraleja
Dice Suu Kyi que su "inspiración y su fuerza" proceden de las gentes que sufren en silencio sin los altavoces de los medios de comunicación: "No hay nada que pueda compararse con el valor de las gentes normales cuyos nombres son desconocidos y cuyos sacrificios pasan inadvertidos". Salida recientemente de sus últimos siete años de detención, sigue decidida a luchar por las libertades civiles de 50 millones de birmanos.
"Continuaremos con nuestros esfuerzos para traer la democracia a Birmania bajo todas las circunstancias. No hay que olvidar que en Sudáfrica, el Congreso Nacional Africano fue declarado una organización ilegal durante décadas. Nelson Mandela permaneció 27 años en la cárcel pero logró acabar con el apartheid”. Suu Kyi sigue convencida de que Myanmar será algún día libre y democrática: "Continuaremos con nuestros esfuerzos para traer la democracia a Birmania. Lo que estamos buscando es un cambio revolucionario a través de medios pacíficos. No me da miedo decirlo, y no me da miedo pedirle a todo el mundo me ayude a obtenerlo”.

 

09-01-2011