Las
Damas de Blanco
A
raíz de las encarcelaciones surgió
el grupo pacífico de "Las
Damas de Blanco". Estas se dirigen
cada domingo hasta la iglesia de Santa
Rita en el barrio habanero de Miramar.
Luego de misa desfilan en silencio por
la Quinta Avenida y otras calles, portando
las fotos de sus seres queridos y los
años de sus condenas. Han sido
agredidas sucesivamente. Este grupo ha
recibido premios y reconocimientos en
el escenario internacional como el Premio
Andrei Sajarov a la Libertad de Conciencia
otorgado por el Parlamento Europeo. En
marzo de 2010 se desarrolló un
desfile en apoyo al grupo en la ciudad
de Miami, convocado por los cubanos exiliados,
donde participaron además artistas
cubanos y la colombiana Shakira, quien
se expresó al respecto: “Hoy
me uno a la convocatoria realizada por
Gloria Estefan en apoyo a las Damas de
Blanco, verdaderas heroínas de
nuestro tiempo, estandartes de la valentía
femenina y víctimas de la represión
y la violación de los derechos
humanos en Cuba”.
Disidentes
notables, presos políticos
Es
interminable la lista de cubanos disidentes,
actualmente presos políticos por
sus ideas democráticas o críticas
al régimen (entre ellos Óscar
Elías Biscet, médico; Vladimiro
Roca Antúnez, economista y político
socialdemócrata; y muchos otros).
Pero queremos destacar dos muy recientes.
Orlando
Zapata Tamayo. Albañil
y fontanero cubano vinculado a la disidencia
política y encarcelado en los sucesos
de la Primavera Negra. Tristemente célebre
porque falleció el pasado 23 de
febrero de 2010, luego de una huelga de
hambre que duró 86 días,
como protesta contra el gobierno cubanos.
Fue el primer preso muerto durante una
huelga de hambre desde la muerte en 1972
de Pedro Luis Boitel, por lo que el hecho
alcanzó gran repercusión.
Su nombre alcanzó gran relevancia
y fue incluido en la lista de mártires
de la disidencia cubana, e incluso la
Comisión Europea condenó
el suceso, pidiendo al gobierno cubano
una mejora en la situación de los
derechos humanos.
Guillermo Fariñas Hernández.
Psicólogo y periodista. Uno de
los disidentes cubanos más conocidos,
al haber protagonizado hasta veintitrés
huelgas de hambre en protesta por el gobierno
de Fidel Castro primero, y posteriormente
de Raúl Castro, en cuyos respectivos
mandatos fue encarcelado tres veces, cumpliendo
un total de 11 años en prisión.
El 24 de febrero de 2010 comenzó
una nueva huelga de hambre como medida
de protesta por la muerte de Orlando Zapata,
y para pedir la liberación de veintiséis
presos políticos enfermos, según
sus propias palabras. Fue director de
la agencia de noticias Cubanacán
Press. El gobierno de Cuba considera a
Fariñas "un mercenario y un
delincuente común". Pero dada
la gravedad del estado de salud de Fariñas
y la repercusión que tendría
su muerte en la opinión nacional
e internacional, aceptó liberar
inmediatamente a 5 presos y a otros 47
que restan de los disidentes encarcelados
en 2003, en un plazo de 4 meses, lo que
fue aceptado por Fariñas para levantar
su huelga el pasado 7 de julio. La disidencia
interna en Cuba reaccionó entre
el júbilo y el escepticismo tras
conocer el anuncio del acuerdo en el que
fue mediadora la Iglesia católica
y el ministro español Moratinos.
Laura Pollán, líder de las
Damas de Blanco, esposa del preso Héctor
Maseda, condenado a 20 años, se
declaró sin embargo "bastante
escéptica": "Mientras
existan presos políticos estaremos
aquí…tenemos tanta experiencia
con el Gobierno que nos ha engañado…ha
demostrado tanta demagogia durante tanto
tiempo que nos hace escépticos
ante estas declaraciones”.
Conclusión
Vincent Bloch termina su ensayo “Reflexiones
sobre la disidencia cubana”
(Análisis Político, Bogotá
nº 67, diciembre 2009, p. 83-104)
con el siguiente párrafo. “No
es la detención de los disidentes
lo que permite al gobierno revolucionario
mantenerse en el poder, sino su dominación,
extremadamente compleja, sobre la capacidad
misma de los individuos de pensar, analizar,
criticar y actuar. Porque en su extraordinaria
plasticidad, lo que principalmente beneficia
hoy en día al régimen castrista
es, por una parte, la permanencia de una
cultura y de un imaginario político
antidemocrático y, por otra, la
empresa de confusión y de oscurecimiento
de las perspectivas que ha producido.
El régimen controla un contexto
que resulta de su trabajo de destrucción
del individuo, pero que al mismo tiempo
lo perpetúa: una espera resignada
en la que nadie sabe qué se puede
esperar”.
Agosto
1º de 2010 Observatorio de Política
Internacional, “Frontera”
Enrique Neira Fernández"