El
Gobierno socialista de Yorgos Papandreu
se encontró con el problema tan
pronto llegó al poder. Su primer
paso fue reconocerlo y adecuar sus estadísticas.
Después, para responder a las exigencias
de Bruselas para devolver su déficit
a niveles normales como condición
-para poner en marcha un eventual plan
de rescate, por un lado, y aplacar la
presión de los mercados financieros,
por otro- aprobó un duro plan de
ajuste. Este programa, que fue bien recibido
tanto por el Ejecutivo de la UE como por
los inversores causó numerosas
protestas y varias huelgas generales en
el país. Incluía un importante
recorte del gasto público, la reforma
del sistema de pensiones y la congelación
de los sueldos de los funcionarios, entre
otras medidas, con el objetivo de cumplir
con el límite del 3% del PIB que
impone el Pacto de Estabilidad.
La necesidad más inmediata de Grecia
es encontrar financiación para
abonar 53.000 millones de euros este año,
la mayoría por concepto de los
intereses asociados a su alto nivel de
deuda. De hecho, de ese total, 20.000
millones vencen en estos meses de abril
y mayo, lo que hace urgente encontrar
ya una salida a la crisis.
¿Responsables?
Un informe de Marcelo Justo de la BBC
Mundo de Londres (25 marzo) achaca la
crisis: al gobierno griego, al inveterado
vicio de los griegos de evadir impuestos
(la recaudación impositiva en Grecia
es de sólo 4,7% mientras en el
resto de Europa es del 8%) y a que la
misma Unión Europea se hizo de
la vista gorda ante lo que se sabía
venía ocurriendo. A lo que se añade
una desregulación financiera peor
que la que llevó a Estados Unidos
a su reciente crisis. Los mercados siguen
tan desregulados y aprovechadores como
siempre.
¿Quién
puede ayudar?
La solución a la crisis pasa necesariamente
por que sus socios de la eurozona le echen
una mano. Pero precisamente, la forma
en la que se materialice este apoyo es
lo que dificulta el proceso. Alemania,
que tiene tanto peso y otros países
como Holanda, sostienen que no es justo
ni equitativo afectar a sus propios contribuyentes
para sacar de lo hondo a quien está
allí por su culpa, despilfarro
y mal manejo. “Merkel (primera ministro
de Alemania) mira más al poderoso
e influyente estado federal de Renania
(que tiene ahora elecciones) que a Atenas”.
Una cumbre del Consejo Europeo en Bruselas,
mostró su compromiso político
a "no dejar caer" a ninguno
de sus socios de la UE para recuperar
la confianza de los mercados y cortar
la cadena de posible bancarrota de otros
países débiles. Se movilizarán
unos 20.000 millones de euros a través
de préstamos bilaterales a un precio
menor que lo que le cuesta a Grecia acudir
al mercado abierto. Y se superó
asimismo la reticencia inicial a recurrir
al FMI (Fondo Monetario Internacional)
al que se pedirá ayuda parcial
para el pago de deuda de Grecia.
Moraleja
“Los hombres y las naciones
se conducen sabiamente, una vez que ellos
y ellas han agotado todas las otras alternativas”
(Abba Eban)
18/04/2010