LA
CRISIS ENERGETICA DE E.U.A.
Para el neoconservatismo liberal de los
republicanos estadounidenses, son valores
máximos: la seguridad nacional,
la productividad, el Éxito de los
grandes negocios de la industria militar
y privada, el retorno a las fuentes sanas
de la Federación como son el orden,
la familia, la religión, el trabajo.
Su slogan es "tratar de pensar lo
impensable", con una exagerada confianza
en lo que hoy se puede lograr con la tecnología
avanzada.
Por ello, no es raro que la nueva era
republicana asuma como reto prioritario
un problema que puede afectar seriamente
su seguridad nacional. Ya no es la amenaza
del mundo comunista, con la que lidió
exitosamente Reagan (en asocio con Juan
Pablo IIº). Tampoco es el problema
de la droga (cáncer generado desde
el interior y no impuesto desde afuera),
que comenzó a combatir su padre
Bush. Ahora es el problema energético
(no atendido con suficiente previsión
por Clinton) y que puede amenazar el crecimiento
económico y la autosuficiencia
de la superpotencia. "La sabia regulación
y la innovación norteamericana
harán de este país el líder
en eficiencia y conservación energética
en el siglo XXI. Nuestra meta es usar
menos energía adicional para un
mayor crecimiento económico. Y
yo se que nosotros lo podemos hacer"
(Bush Jr. en su mensaje de presentación
del Plan energético).
El
concientizador principal de esta crisis
ha sido el caso reciente de California,
el mayor Estado de la Unión y el
más avanzado en tecnología
de punta. Los frecuentes apagones y el
alza de precios en las gasolineras son
una seria advertencia de lo que puede
venir para el resto del país si
no se toman medidas audaces.
EL
PLAN ENERGETICO DE CHENEY-BUSH
Propuesto
por el vicepresidente Dick Cheney y adoptado
por el presidente Bush (ambos con fuertes
nexos desde años atrás con
el Big Oil o grandes intereses petroleros),
el Plan privilegia la producción
de energía por sobre la conservación,
como solución a largo plazo. Y
descansa sobre el supuesto muy neoliberal
de que "si se dejan solos los mercados
de energía, ellos sabrán
conducirse por sí mismos".
Algo que a nuestros oídos suena
muy utópico o muy ideológico.
Ya el senador demócrata Byron Dorgan,
de Dakota del Sur y miembro del Comité
de Energía, ha observado sensatamente
que: "Yo no pienso que el mercado
se baraja de modo que asegure a los consumidores
que no van a ser manipulados. Si esperamos
a que el mercado se regule por sí
mismo, tendremos que esperar por un buen
rato antes de que los precios bajen a
un nivel razonable".
Tres son los aspectos claves de la ecuación
energética, según el discurso
del presidente Bush (texto inglés
New York Times): 1. demanda de consumo
/ 2. oferta de energía /3. medios
para aparearlos, llevando en forma más
moderna la energía desde las plantas
hasta los enchufes.
1) DEMANDA. El Plan
se propone reducirla a través de
innovación y tecnología.,
con eficiencia y conservación.
Una nevera de hoy -por ejemplo- usa 65%
menos energía que la de hace 20
años. Hoy se usa 43% menos energía
que en 1973 para la producción
de nuevos bienes y servicios. "La
conservación no significa hacer
nada. Gracias a la nueva tecnología
significa hacer mejor, hacer más
inteligentemente, hacer más barato",
para economizar energía en los
hogares, los alumbrados, las industrias,
por todas partes. Se puede llegar a reducir
la actual demanda de energía entre
un 20 y 47%.
2) OFERTA. Pero la sola
economía en gasto de energía
no basta. Hay que producir más.
El caso de California es patético,
en palabras de Bush: "California
ha sido un impresionante líder
en conservación. Es dentro de la
Unión el segundo Estado más
eficiente. Pero California no ha instalado
una nueva planta grande de energía
en 10 años. Ni el más admirable
esfuerzo de conservación de energía
logra nivelar la demanda de electricidad".
Por ello, el Plan prevé expandir
y diversificar las fuentes de energía.
La diversificación es importante
no sólo por seguridad energética,
sino también por seguridad nacional.
Sobre-dependencia de cualquier fuente
de energía, especialmente de una
extranjera, nos hace vulnerables a la
fluctuación de precios, a las interrupciones
de suministro y -en el peor de los casos-
al chantaje" (Bush Jr.).
EUA importa 52% del petróleo que
consume. Debe producir mucho más
en casa. Será necesario perforar
y extraer -atendiendo a los mínimos
requerimientos ambientales- en territorios
que son hoy reserva natural, como el gigantesco
A.N.W.R. (Artic National Wildlife Refuge),
7.700 hectáreas de refugio en Alaska;
quizás también en las Montañas
Rocosas y el Golfo de México.
Podrán intentarse nuevas plantas
nucleares. La última fue ordenada
en 1973. La nueva tecnología puede
ofrecer hoy plantas más seguras,
más controlables, menos costosas
-ayudando a superar los temores provocados
por lo ocurrido en las plantas de Chernobyl
(Ucrania) y Three Miles Island (Pensylvania).
El problema de las refinerías es
serio. EUA tenía en 1981 (antes
de la regulación del servicio)
324 refinerías activas. Hoy sólo
tiene 158. Debe estimularse el negocio
y habría que ir abriendo una nueva
refinería cada semana, durante
12 meses. Se necesitarían también
1.300 nuevas centrales eléctricas
a carbón. Y el Plan no concreta
todavía el recurrir más
a energías renovables y menos contaminantes
(viento, sol, desechos vegetales, bioenergía),
que según Rekacewicz de Le Monde,
podrían estimarse en 1993 para
todo el mundo, en 3.000 millardos de tep
(toneladas equivalentes a petróleo)
y multiplicarse por 3 para el año
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