Historia
de la CIA
En
1947 el presidente Harry S. Truman creó
la CIA como heredera de la Oficina de
Servicios Estratégicos durante
la Guerra Mundial. El objetivo principal
era prevenir otro Pearl Habor: evitar
un ataque por sorpresa como el que el
7 de diciembre de 1941 permitió
a Japón destruir parte importante
de la flota estadounidense en el Pacífico.
Se trata de conocer al enemigo y prevenir
sus acciones, si es posible. Es decir,
la doctrina propuesta hace ya 26 siglos
por el estratega chino Sun Tzu en "El
Arte de la Guerra". Los servicios
de inteligencia ayudan a ganar las guerras,
pero quienes las ganan son los hombres
y mujeres que ponen su sangre, su tesón
y su coraje en el campo de batalla; en
cambio la inteligencia puede evitar las
guerras", observa un estudioso de
la CIA.
En todo caso, en sus seis décadas
de historia, la Agencia ha producido toneladas
de informes (algunos acertados, otros
completamente erróneos) en los
que se trataba no sólo de conocer
mejor al enemigo, sino de conspirar contra
gobiernos extranjeros y organizar operaciones
encubiertas de apoyo a golpes deEstado.
Varias administraciones americanas le
pidieron a la Agencia que les suministrara
menos información detallada y ofreciera,
en cambio, más visión de
conjunto. Y el papel de la agencia estuvo
varias veces en entredicho, sin contar
con que en general ha contado con mala
prensa, por sus intromisiones, abusos,
incompetencias,
Legado
de cenizas
Es expresión del presidente Eisenhower
en referencia a lo que dejaba de la CIA,
en herencia, a sus sucesores. Todo ello
debido a sus voluminosos fiascos y espantajos.
Entre los más publicitados fracasos
de la CIA se encuentran el de Bahía
Cochinos y todos los intentos para acabar
con Fidel Castro; la invasión soviética
de Checoslovaquia; la revolución
iraní de Jomeini y el auge del
terrorismo islámico tras la guerra
de Afganistán; la caída
del muro de Berlin y la desaparición
de la URSS; y más recientes, los
atentados del 11 de setiembre y la inculpación
a Saddam Hussein de las inexistentes armas
de destrucción masiva que condujo
a la invasión de Irak.
Entre lo que pudiéramos llamar
espantajos o fantasmas inflados
por la CIA para impulsar, intimidar, o
coartar alguna gran decisión del
gobierno de turno, Weiner analiza varios.
Está el supuesto poderío
bélico de la Unión Soviética
(poder político y expansión
económica) ponderado al presidente
Reagan justo poco antes de la caída
del muro de Berlín, que dejó
al desnudo la flacidez del imperio rojo.
Se agitó luego el espantapájaro
de la expansión comunista en Africa
y América Latina, que impidió
una política de diálogo
entre EUA y el Congo de Patricio Lumumba,
que condujo al asesinato de Jacobo Arbenz
en Guatemala y al golpe contra Allende
en Chile. El antiterrorismo fundamentalista,
tras el embate contra las Torres Gemelas
de Nueva York motivó muchas políticas
de George W. Bush desde el Pentágono.
El
Time (16 october 2008) reseña
los 10 mejores o más impactantes
filmes de difusión mundial, que
ilustran (unos con más aciertos
y pertinencia que otros) la variada trayectoria
de la CIA en sus últimos 30 años,
con sus acciones de suspenso, sus hazañas,
sus descalabros. Son ellos. "Los
tres días del Cóndor"
(1975), "Espías como nosotros"(1985),
"La cacería del Octubre
rojo" (1990), "John
F. Kennedy" (1991), "Misión:
Imposible" (1996), "El
Americano tranquilo"(2002),
"La supremacía de Bourne"
(serie 2004), "Syriana"
(2005), "El buen Pastor"
(2006), "La guerra de Charlie
Wilson" (2007).
Moraleja.
Tanto
en Irak como en Afganistán, en
Corea del Norte como en Cuba y el Medio
Oriente -con la nueva Administración
de Obama- se comienza a librar una nueva
guerra que no se ganará con tanques
ni con misiles, sino con inteligencia
e ideas. Es la oportunidad para que la
nueva CIA, así como la OTAN (ambas
cumpliendo ahora 60 años) funcionen
sobre información sólida
y verificable, es decir, sobre inteligencia
de la buena.
28
abril 2009