| El
partido fascista emergió en Italia
a partir de 1919, al mismo tiempo que los
nazis en Alemania. Pero el Estado fascista
de Mussolini cuajó 10 años
antes que el Estado nazi de Hitler. Los
fascistas se adueñaron del poder
en Italia en Octubre de 1922, y lo dejaron
cuando los Aliados invadieron a Italia por
Sicilia, en Julio de 1943. Mussolini fue
ejecutado por bandas campesinas el 28 de
Abril de 1945.
Algunos elementos ideológicos
El Fascismo es un totalitarismo de derecha.
Tiene los elementos institucionales de todo
sistema totalitario y algunos elementos
ideológicos propios, que permiten
ubicarlo como una ideología
de derecha, extrema y reaccionaria.
Los componentes de todo totalitarismo, que
son de orden institucional, ciertamente
los tuvo el fascismo como sistema de gobierno.
El otro elemento (el primero en la lista)
es de orden ideológico, y también
lo tuvo el fascismo, a pesar de que Mussolini
asegurara en 1942 que el fascismo no necesitaba
dogmas sino disciplina, y que su único
punto de referencia doctrinal era la Nación.
Ideológicamente, se puede definir
mejor el fascismo por sus temas negativos.
Es un anti muchas cosas: anti-liberal, anti-individualista,
anti-igualitarista, anti-parlamentarista,
anti-comunista, anti-burgués, anti-democrático.
Pero lo podemos definir también por
varias referencias o raíces ideológicas
como son:
1) El elitismo o la afirmación
de que un país se gobierna mejor
con base en una minoría de marcada
superioridad intelectual, física,
moral y política, que sobre la
base de una masa mediocre y bastarda.
La historia del mundo está hecha
por las minorías excelentes. La
democracia "gobierno del pueblo"
es una "morbocracia" (gobierno
de los enfermizos y adocenados) y una
"mobocracia" (gobierno de la
masa voluble).
2) El darwinismo social o la
afirmación de que quienes logran
sobrevivir o tener éxito son superiores
o mejores que quienes no tienen éxito
o perecen. El conflicto entre individuos,
grupos y especialmente razas o naciones,
es un proceso natural y necesario para
seleccionar al mejor y eliminar al débil
e incompetente. Sólo los más
fuertes sobreviven.
3) El grupismo o la afirmación
de que los individuos desean siempre pertenecer
a grupos y ser incorporados en jerarquías
que tomen por ellos las decisiones. El
totalitarismo, al revés del liberalismo,
pretende ser -en esencia- un retorno a
los valores de grupo y a la autoridad.
Presume ser la respuesta a la necesidad
que sienten los individuos de "pertenecer
definidamente a un todo".
4) El estatismo o la afirmación
de que las instituciones y funciones,
no sólo del cuerpo político
sino también del cuerpo social
de un país, deben estar todas organizadas
por el Estado y actuar bajo el control
del Estado. Como decía Mussolini:
" Todo dentro del Estado; todo para
el Estado; nada fuera del Estado".
Valoración
El fascismo, en su forma extrema o en sus
formas moderadas, es totalmente rechazable.
Si lo juzgamos no por sus motivaciones,
sino por sus hechos y métodos, el
fascismo como movimiento y como ideología
política merece un franco rechazo.
No importa que sea de derecha o de izquierda.
No olvidemos que aunque el Fascismo italiano
dejó de existir en 1945, otros movimientos
fascistas semejantes llegaron también
al poder. Son más conocidos los casos
de la Heimwehr en Austria, de la
Ustaska en Croacia, de la Guardia
de hierro en Rumania, de la Falange
en la España de Franco y el Corporativismo
en el Portugal de Oliveira Salazar. La tentación
fascista sigue insinuándose permanentemente
en nuestras débiles democracias latinoamericanas.
En años recientes (cuando los republicanos
han gobernado en Estados Unidos) se habla
de la existencia de un fascismo amistoso,
de un "fascismo de rostro humano",
de un "fascismo estilo Madison Avenue",
que correspondió a la tendencia de
poder en los EUA durante la era Reagan (1981-1989)
y toma cuerpo de nuevo en la era de George
W. Bush[2]
. Su primera raiz es la vinculación
íntima entre Capitalismo y Estado.
Su segunda raiz es el poderío avasallador
y la cohesión de la "élite
del poder" a que aludía Wright
Mills. Su tercera raíz es la voluntad
de muchos de detener el proceso de ruina
de la familia, de decadencia de la comunidad,
de pérdida de sentido del trabajo.
Este tipo de "fascismo benévolo"
adopta la forma de un autoritarismo de rostro
democrático. En frase del Gral. Maxwell
Taylor: "Nosotros [los americanos]
debemos progresar simultáneamente
en el frente interno y en el frente externo,
gracias a un poder nacional integrado, que
responda a una voluntad nacional unificada".
Debemos subrayar que la mejor manera de
alejar el espectro amenazador de las dictaduras
y de los totalitarismos, de izquierda o
de derecha, es hacer de nuestra democracia
representativa, a veces muy formal, una
democracia más efectiva y real, una
democracia más integral y participativa.
No permitir que un vaciamiento gradual de
las instituciones democráticas vaya
sustituyendo nuestra democracia -siguiendo
caminos aparentemente legales- por un régimen
autoritario.
Según Oswald Spengler, en su obra
La decadencia de Occidente,
entre las causas que motivaron el ascenso
del totalitarismo en Europa, después
de la Primera Guerra Mundial, están
las siguientes que actualmente tienen presencia
y se mueven agitadoras en nuestro escenario
tropical:
-la
falta de confianza en la democracia;
-la
fuerza violenta de las masas;
-la
necesidad de nuevos líderes o césares;
-el miedo al socialismo;
-la
convicción falsamente difundida de
que sólo un régimen autoritario
es capaz de solucionar las crisis del Estado
y de la sociedad civil. |