Tras
55 años de un exitoso proceso de integración,
los 27 países que hoy constituyen la Unión
Europea han logrado adoptar un Estatuto
común, parecido a la Constitución Política
de una nación, que configura una especie
de Estado Federal flexible y de ninguna
manera un super-Estado central, de ingrata
recordación para los europeos. Ellos tienen
conciencia de que son algo más que un
mercado libre. Que son también una comunidad
de valores y de anhelos. En el nuevo tablero
geopolítico del planeta y frente a grandes
bloques que se están configurando y potencias
que están emergiendo, el nuevo Estatuto
común podrá garantizar a Europa una audiencia
más respetuosa, una acción colectiva más
eficaz, un mayor peso en las decisiones
del mundo.
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
|
Algo
de historia
Con la nueva etapa que se inicia, pudiéramos
catalogar en 5 los modelos que ha recorrido
Europa en sus últimos 190 años.
1) La Europa de las dinastías (hasta
1815), que dieron lugar a 5 grandes potencias
de entonces: Inglaterra, Rusia, Prusia,
Francia, Austria. 2) La Europa de las naciones
(1815-1939), tal como fue configurándose
hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
3) La Europa de los bloques (1945-1990),
cuando las naciones europeas se reagrupan
como satélites de las dos grandes
potencias que se distribuyen el mundo, la
soviética y la occidental (norteamericana).
4) La Unión Europea (1990-2008),
que iniciada con seis Estados como Comunidad
Europea del Carbón y el Acero (1952),
llegó en 1986 a 12 miembros, en 2001
a 15 y hoy son 27. 5) La actual Comunidad
Europea con su nuevo Estatuto de corte federal,
que deberá entrar en vigor a partir
del 2014.
Una
fórmula cuidadosamente trabajada
Las
propuestas de los diversos miembros -que
respondían a intereses económicos,
culturales, geopolíticos- iban desde
quienes pensaban que no era necesaria una
Constitución europea y menos una
Federación (Blair de Inglaterra,
Lindth de Suecia) hasta quienes favorecían
una Europa federal centralizada y un Parlamento
con verdadero poder legislativo (Schoeder
de Alemania), pasando por varias posiciones
intermedias, como sí Constitución
y Gobierno económico (Amato de Italia),
sí Consitución pero no Federación
ni Gobierno económico (Guterres de
Portugal). Los líderes europeos (declaración
de Laeken, diciembre 2001) encargaron la
elaboración del modelo a una Convención,
presidida por el expresidente francés
Giscard d'Estaing, inaugurada en Bruselas
el 28 febrero 2002, y que en tiempo récord
(con inteligencia, sensatez y búsqueda
de consensos), entregó su cometido
para su adopción el pasado 19 octubre
2007 por los 27 jefes de Estado y de Gobierno
de los países miembros reunidos en
Lisboa.
El
Acuerdo de Lisboa
Quedaron
consagrados principios claves como:
• el Parlamento Europeo queda dotado
de verdadero poder legislativo;
• las decisiones por mayoría
es la regla general (en el Consejo la mayoría
calificada estará dada por el 25%
de los Estados que represente un 65% de
la población);
• las cuestiones de justicia, de asilo,
de inmigración hacen parte integrante
de la política de la Unión;
• Europa tendrá un representante
para los asuntos exteriores y un Presidente
estable del Consejo Europeo elegido por
el mismo para un periodo de dos años
y medio, como "rostro" visible
de la Unión.
La
conclusión de Le Monde de París
es que el resultado no es perfecto, pero
no era posible otro compromiso. Es una etapa,
necesaria pero no suficiente. Quedan pendientes
muchas decisiones políticas y financieras.
¡Pero se ha dado un gran paso!
17 marzo 2008 |