La O T A N
Logo Enrique Neira

 

 

     

En estos días, los Parlamentos europeos así como el Senado de Estados Unidos de Norteamérica discuten y aprueban el ingreso de Polonia, República Checa y Hungría ala OTAN (Organización del Tratado de Atlántico Norte), la organización militar más potente que existe en el planeta. Queremos ayudar a nuestros lectores a recordar algunos hechos y datos relacionados con el tema.

Alianza disuasiva

El próximo 4 de abril de 1999, la OTAN cumplirá 50 años. Dicha alianza militar, se firmó en Washington, al inicio de la llamada Guerra Fria entre la superpotencia socialista alrededor de la URSS y la superpotencia capitalista , nucleada en torno a EUA.Fue la fórmula que adoptaron 10 países europeos (Gran Bretaña, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Islandia y Luxemburgo)y 2 del continente americano (Estados Unidos y Canadá) para enfrentar con éxito la amenaza creciente del imperialismosoviético. Como lo afirmó, en célebre indiscreción, el primer secretario general de la OTAN, Lord Isamy, “los objetivos de la alianza eran mantener adentro a los norteamericanos, afuera a los rusos y abajo a los alemanes”. Por dicho acuerdo -observaba con amargura el Gral. De Gaulle-, “Estados Unidos dispone de la defensa, y por consiguiente, de la política y hasta del territorio de sus aliados”. En 1952 Grecia y Turquía ingresan en la Alianza Atlántica, seguidos por la República Federal de Alemania en 1955. España y Portugal ingresan en 1982. En 1966 Francia abandona la estructura militar integrada, sustrayendo en tiempo de paz su fuerza nuclear del comando aliado. Su reticencia al exagerado predominio americano era evidente. Actitud que depondrá con realismo el presidente Mitterrand, cuando acepta el predominio indiscutible de EUA en la Guerra del Golfo Pérsico. A finales de los años 70, el despliegue agresivo de misiles de alcance medio que el Pactode Varsovia (creado por Moscú) hizo para intimidar y neutralizar a Europa occidental tuvo una respuesta tajante por parte de la OTAN, con un despliegue de misiles semejantes apuntando hacia el Este.

 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.

 

La caída del muro de Berlín en 1989, la reunificación de las dos Alemanias en 1990 y la desintegración de la Unión Soviética en 1991, supusieron un cambio fundamental en las exigencias de seguridad de los países miembros de la Alianza Atlántica. La OTAN podía comenzar a tener una armazón militar más ligera, flexible y multinacional; podía reducir armas, sobretodonucleares, yvarios mandosaliados, en los queEuropatendría una mayor relevancia. Ante las nuevas realidades geopolíticas del mundo, se debía construir un nuevo sistema político, diplomático y estratégico que remplazara al de la guerra fria. La OTAN debería redimensionarse, manteniendo sus objetivos de ofrecer un escudo de seguridad a sus miembros.

Pero ya el enemigo común había desaparecido. Más que una alianza militar con fines de defensa, debería ser entonces la OTAN más bien una organización política ?

 

¿Contra cuál enemigo?

De velar las armas por la seguridad de sus miembros, la OTAN -sin enemigo definido a quien atacar- pasa a defender la democracia y alguna forma de capitalismo también en los países de Europa central y de Europa del Este. El 9 de julio de 1997, con mucho bombo y sonrisas, los 16 Jefes de Estado y de Gobierno de los países de la OTAN, reunidos en Madrid, acordaron expandi las frontera e invitar tres de sus ex-rivales del Pacto de Varsovia a unírseles antes del 4 de abril del 99. Los países escogidos, con criterio impuesto por EUA, fueron Polonia, República Checa y Hungría. Dejando la puerta abiertapara posteriormente admitir a Eslovenia, Eslovaquia y Rumaniay quizás otros. En frase de Madelaine Albright, “a las nuevas democracias de Europa no les estamos diciendo NO, sino TODAVIA NO”. La decisión de apertura al Este la definió Clinton como “un paso de gigante” hacia la consolidación de un nuevo orden en el Viejo Continente. En realidad, esta decisión de la OTAN borra las fronteras que en Yalta las potencias aliadas, ganadoras de la Guerra Mundial, habían trazado para Europa.

Solamente hay un no-invitado incómodo y es Moscú, a quien previamente EUA trató de tranquilizar, dándole seguridad de que no emplazará armas nuclerares en el territorio de los nuevos miembros, y otorgándole garantías de que lo consultará periódicamente sobre los temas políticos y de seguridad. Pero es evidente que la OTAN le ha movido a Rusia la cortina de hierro más cerca a sus fronteras. Y Rusia tiene bastantes motivos para mirar a Occidente no sólo con envidia, sino también con desconfianza y suspicacia. A juicio de muchos, Europa la ha tratado con demasiada severidad y como un “enemigo virtual”.

Y el canciller ruso Primakov respiraba por la herida abierta, cuando dijo a la prensa internacional: “pese a que hemos firmado un acuerdo amplio y equilibrado con la OTAN, todavía consideramos la expansión el error más grande cometido enEuropa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”. Michael Mandelbaum ha comparado esta situación de Rusia con la humillación que sufrió Alemania en Versalles, tras la primera guerra mundial, y ha advertido que pudiera ir surgiendo del inconsciente nacionalista ruso una eventual “República de Weimar”.

 

Conclusión

Estados Unidos se ha salido, también en esta ocasión, con la suya. Ha reafirmado su hegemonía y corrido las fronteras de Europa hacia su antiguo enemigo. Ojalá todo ello sirva a la seguridad de todos; y no sólo a la suya propia.

30 marzo 1998