Otros
cuatro años de buen andar.
La aplastante victoria de José
María Aznar y su Partido Popular
(PP) en las pasadas elecciones generales
del 12 de marzo (dándole una mayoría
absoluta en el parlamento con 183 escaños),
permitió que éste 26 de
abril fuera reelegido como Presidente
del Gobierno, con el voto favorable de
202 diputados del PP, de Convergencia
Unio (regionalista catalán) y de
Coalición Canaria. El jueves 27
juró su cargo ante el Rey Juan
Carlos e hizo público su nuevo
gabinete.
Una
España pujante
Para
quienes no tengan 40 años de edad
o más, es difícil apreciar
lo que ha sido la evolución hacia–adelante
y hacia–arriba de España.
Ella es hoy una vitrina atractiva de desarrollo
con democracia, justamente catalogada
entre los mejores países de la
Unión Europea. Hace 60 años,
este país salía de una de
las guerras fratricidas más violentas
y asoladoras del siglo pasado, con el
exterminio de un millón de personas,
bien descrito por el autor de “Los
cipreses muertos”. Hace apenas
25 años, España era considerada
un país del tercer mundo, que hacía
sus pinitos en la democracia. Hace 5 años,
muchos dudaban todavía que pudiera
estar al mismo nivel que los otros de
la Comunidad Europea. Hoy, según
The Economist, su crecimiento
económico con un promedio de 3.7%
anual, es el más dinámico
de Europa. Juntamente con Italia es la
Meca del turismo internacional. Su buen
nivel de vida generalizado, su infraestuctura
energética y vial, su red hospitalaria,
su industria y pesquería, sus telecomunicaciones
y cultura de masas, su presencia internacional
y su desempeño competitivo en los
grandes eventos son indicadores de un
país del primer mundo.
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
Una
generación de relevo
Ortega
y Gasset tiene una teoría de las
generaciones, que aplicó a España
con base en ciclos de 15 años. En
el caso de España, se podría
hablar de una “generación de
la transición”, que transitó
de la dictadura franquista por 40 años
a la actual democracia. Y se puede hablar
de una “generación de la democracia”,
que con 30–40 años de edad,
entró ya en escena alrededor de 1989
(caída del muro de Berlín
y de los socialismos reales); va ahora completando
sus 15 años de ascenso al poder.
Y aproximándose a la edad de los
cincuentones (cuando comienza el declinar
del demonio de mediodía), se están
consolidando en el ejercicio del mando,
quizás por otros 15 años.
Uno de los secretos del éxito de
Aznar y el PP ha sido el relevo generacional
que ha implicado. Y el otro secreto, la
notoria promoción de la mujer a cargos
directivos y puestos de mando, como un resultado
del ascenso de la mujer en la vida educativa,
profesional y política de la joven
España. Una muestra, la elección
que el pasado 5 de abril hizo el Congreso
de los Diputados de España de Luisa
Fernanda Rudi (del PP) para Presidenta de
las Cortes (tercera autoridad del Estado,
tras la del Rey y la del Presidente de Gobierno).
Ex alcaldesa de Zaragoza, fue elegida casi
por unanimidad con 329 votos a favor y ninguno
en contra. Otras 5 mujeres fueron ubicadas
entre los 12 puestos más apetecidos
en el nuevo tren administrativo y de gobierno
de Aznar.
Un
gobierno eficiente
Los
4 años primeros años de gobierno
de Aznar han sido convincentes en sus logros
y claros en sus principios. Lo que permite
presumir que podrá lograr un ciclo
de 8 años consecutivos de prosperidad.
• Creó un millón novecientos
mil puestos de trabajo (la mayoría
de ellos estables); redujo los impuestos
exonerando a un millón y medio de
españoles de menores ingresos; reforzó
la seguridad social, las instituciones democráticas;
atendió a la financiación
autonómica; consolidó la integración
del país en la Unión Europea;
libró dura batalla contra la corrupción
y no dió tregua al terrorismo.
• Como lo reafirmó en su discurso
de investidura, sus principios rectores
han sido: fidelidad a la Constitución,
incluyendo su reconocimiento de España
como “nación plural”;
su promoción del desarrollo económico;
y la conducción de un consenso nacional
contra la violencia de ETA, que hace incompatible
la democracia con cualquier pactar con el
brazo político de los terroristas.
En esto ha sido contundente. “Dar
la razón a ETA no es la vía
para acabar con el terrorismo La paz no
se conseguirá dando la razón
a los terroristas; sería la quiebra
del Estado de derecho”. Consistencia
de principios y acciones gubernamentales
que contrasta, por ejemplo, con la debilidad
de tibias palabras y mucha flaqueza de reacción
del gobierno colombiano contra tanta arrogancia
de los grupos terroristas subversivos.
• Y Aznar tiene un proyecto ambicioso,
serio y coherente para gobernar España
otros 4 años, con todo a su favor,
incluyendo una actitud nada agresiva de
la oposición.
Un
político siglo XXI
Aznar
se acomoda bien a los cánones que
Dick Morris (con evidente referencia a Maquiavelo)
señala para “El nuevo Príncipe”,
es decir, para el candidato a presidente
o a repetir período, cuando una democracia
vive un buen momento. Los electores están
desideologizados y se interesan solamente
por asuntos de contenido, son gente bien
informada y que responde a mensajes positivos.
El nuevo Príncipe de su aceptación
debe ser moderado; no altisonante ni barroco
ni tempestuoso ni guerrerista ni buscapleitos;
ubicado en una posición de “centro
independiente” (ni muy a la derecha
ni muy a la izquierda); firme en lo sustancial
sin concesiones; ofreciendo mensajes no
ideológicos sino dirigidos al bolsillo
(al ciudadano medio NIF de que habla Ramoneda
en España). Con su estatura baja,
bigote cuidado, perfil comedido, ponderado,
casi grisáceo, Aznar se ha revelado
en su aparente monotonía como un
aplastante político y estadista nuevo
milenio.
Moraleja
“ A veces son los hombres, no
los principios, los que forman los Gobiernos.
Los códigos, los sistemas, los estatutos
por sabios que sean, son obras muertas que
poco influyen sobre las sociedades: ¡
hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres
ilustrados constituyen las repúblicas!”
(Simón Bolívar)
1º mayo 2000 |