Irak
no deja de ser noticia con su diaria turbulencia
de atentados extremistas contra las fuerzas
ocupantes y la población inerme.
Situación en esta semana agravada
por el intento del joven líder
shiita Múqtada al Sáder,
quien busca desencadenar una Intifada
desde la ciudad de Nayaf, una de las dos
ciudades santas de los chiitas en Irak.
Suponemos que la Coalición no tolerará
esta disidencia shiita violenta, pues
va en contravía de un proceso positivo
que comenzaba a despejar el horizonte
y que debemos apreciar los que estamos
lejos. Y es que Irak tiene ya una Constitución
Provisional que enrumbaría sus
destinos si recupera el ejercicio de su
soberanía real, el próximo
30 de junio.
Estado
y Constitución
El
Estado, tal como lo conocemos hoy, es
un fenómeno reciente y complejo.
Ha surgido en los pueblos de una mezcla
de varios factores, conjugados en etapas
anteriores de su desarrollo social y político.
Es el resultado de una fermentación
histórica en la que han actuado
varias causas y no una sóla. Factores
internos en los que hay jerarquización
de grupos y clases, luchas sociales y
de intereses; y factores externos de imposiciones,
guerras y alianzas. “Todo poder
central obedece a una necesidad, una de
orden interno y otra de orden externo”
(Balandier). Y todo ello bajo el entendido
de un supuesto contrato social o acquiescencia
de los gobernados.
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
|
La Constitución, llamada también
Norma Fundamental o Carta Magna de un Estado
es el conjunto de normas jurídicas
fundamentales que conforma el marco del
ordenamiento jurídico de un Estado.
Se refiere al fundamento, estructura y ejercicio
de los factores reales del poder político
de una nación. No lo es todo, pero
es mucho. No es la panacea para la cura
de los males y problemas de un país.
Pero sí es el trazado para un tramo
histórico. Es la columna vertebral
y la osamenta que guiarán por cierto
tiempo la construcción de una sociedad
con sus órganos, músculos
y tejidos, a través del laborioso
proceso de sus fuerzas vivas. Es la Carta
de navegación para el proceloso recorrido
de un país en su interior y en su
convivencia internacional.
Pues bien, Irak tiene ahora su primera Constitución
republicana, federal y muy moderna. Por
ahora es provisional, hasta
que la Asamblea Nacional que se elegirá
en 2005 por el voto de los ciudadanos la
legitime definitivamente o reelabore. Es
la Carta de navegación que regirá
a Irak, en un momento histórico y
crucial. Y es una Constitución impuesta
por el poder ocupante de Estados Unidos,
Inglaterra y sus aliados, aunque producto
de una negociación y alianza con
sectores vitales e importantes del país.
Hay casos históricos de este tipo
de Constitución y han funcionado
bien. El nuevo Estado de México se
construyó tras la conquista de la
avanzada civilización de los aztecas
y mayas. Asimismo Perú sobre las
ruinas de los incas. Y el caso más
reciente y emblemático, el de Japón.
Tras su derrota, por la superioridad atómica
de Estados Unidos, emerge el nuevo Estado
democrático y parlamentario del Japón,
con una Constitución que le fue dictada
por EU, tras una cuidadosa elaboración
que consultó la historia, cultura,
expectativas de los japoneses bajo la sabia
y atinada batuta del entonces Comandante
Supremo Douglas MacArthur. La Constitución
que rige el moderno Estado de Japón
cumple ya 57 años: entró en
vigencia el 3 de mayo de 1947. Japón
recuperó su plena soberanía
en abril 1952, bajo los términos
del Tratado de Paz que firmó en setiembre
1951 con EU y otros 45 países.
Una
Constitución con el visto bueno shiita
Como
recordamos en anterior columna sobre la
elecciones en Irán (19 de marzo),
la comunidad islámica se divide desde
la muerte de Mahoma (año 632) en
dos corrientes principales. La una, la Shiita
se reclama como heredera de Alí (yerno
de Mahoma) y la otra, la Sunita
sigue las tradiciones del suegro de Mahoma,
el profeta Abú Berk, primer Califa.
Los shiitas, unos 90 millones son un 10%
de todo el Islam en el mundo y son mayoría
apenas en tres países (en forma aplastante
en Irán y moderadamente en Yemen
del Norte y en Irak 60%). El depuesto régimen
de Sadam Hussein se había apuntalado
en los sunitas y relegado a los shiitas,
quienes estuvieron marginados de las tareas
de gobierno. Por ello, éstos actualmente
se sienten liberados y ven la oportunidad
de ser tenidos en cuenta en proporción
a su peso numérico. Bajo el liderazgo
del carismático ayatolá Alí
Sistani, ondean sus banderas (verdes, rojas
y negras) y buscan distanciarse del régimen
iraní (que busca extender su influencia
en Irak), a la vez que intentan convencer
a Estados Unidos que no quieren repetir
la experiencia de un Estado islámico,
clerical y poco democrático como
en Irán. Los 25 miembros del actual
Consejo de Gobierno firmaron la nueva Carta
Magna, incluidos los shiitas, a pesar de
dos reservas que el ayatolá Sistani
expresó con referencia a la presidencia
colegiada (que sean 5 miembros y no 3) y
a la capacidad de veto que pueda tener la
minoría racial de los kurdos.
Una
Constitución plural y moderna
La Ley Administrativa Transitoria aprobada
el pasado 8 de marzo formula:
*
Sistema de gobierno. Irak
será una república federal,
democrática y plural (art. 4); pero
el federalismo lo define por la geografía,
la historia y la separación de poderes,
y no por las etnias o grupos religiosos.
Se reconoce al Gobierno Regional del Kurdistán
dentro de un Irak reunificado. Además
se abre el compás para que otro grupo
de provincias en el resto del país
puedan formar regiones y adquirir mayores
competencias. El kurdo es reconocido como
idioma cooficial junto al árabe.
“Por primera vez, los kurdos nos
sentimos ciudadanos iguales al resto”,
declaró Masud Barzani, próximo
presidente de turno del Consejo. El texto
afirma la separación de poderes,
la necesidad de que las Fuerzas Armadas
se sometan al control de las autoridades
civiles de Irak y la prohibición
de milicias independientes, punto muy delicado
en la actual coyuntura de Irak. Asimismo
sienta las bases para una cooperación
entre el Ejército iraquí y
las tropas de la Coalición, negociando
un acuerdo de seguridad que hace referencia
a la resolución 1.511 de la ONU.
* Carta de derechos humanos.
Queda siendo la más avanzada del
mundo árabe. Consagra la igualdad
de los iraquíes ante la ley; las
libertades de expresión, de asociación
y de credo; el derecho a la educación
y a la sanidad. Las mujeres quedan en el
mismo pie de igualdad y libertad que los
varones. La ley fija como objetivo que “una
cuarta parte (25%) de los miembros de la
Asamblea Nacional sean mujeres”. Rayáa
al Juzai, ginecóloga de Diwaniya
y una de las tres mujeres del actual Consejo,
ha expresado su satisfacción: “la
mujer iraquí estaba escondida, humillada,
y ahora se le reconoce que tiene un papel
en la sociedad”.
12 abril 2004 |