Componentes ideológicos del chavismo
Análisis & Opinión > América Latina > Venezuela > Componentes ideológicos del chavismo
Logo Enrique Neira

 

 

     

Estos artículos son extractos aactualizados de varias páginas del libro de Enrique Neira Fernández "Venezuela IVª y Vª Repúblicas", edición del Vicerrectorado Académico de la Universidad de Los Andes, Mérida 2006.-

Una de las preguntas más acuciosas para todo analista del fenómeno Chávez es la referente a su pensamiento político, al ideario que ayuda a conformar su personalidad como caudillo, a los componentes ideológicos que configuran el proceso revolucionario que lidera.

"Desde el día que emergió a la luz pública, Hugo Chávez ha sido un personaje difícil de entender y descifrar. Las ideas que animan su discurso han sido y siguen siendo arcanas en el sentido clásico latino de lo que es arcano: algo misterioso y secreto, con las inteligencia de sus raciocinios oculta por una retórica histriónica y espumosa, repleta de ambigüedades o naderías que –casual o deliberadamente- desvían la atención de su verdadero objetivo, el cual podría revelarse como contradictorio con lo que se invoca como sus ideas o valores aparentes "(Jorge Olavarría) .

• En un extremo, hay quienes aseguran que el Comandante no tiene un pensamiento social político definido, “tiene un rancho en la cabeza, no piensa en grande, en progreso, en ascenso y desarrollo sino en confrontación y destrucción”(Paciano Padrón). “Esta revolución será muy rica en armas, pero es muy pobre en ideas. En el país no sólo existe un problema de actores, sino también de guión”(Server Torres). Un experto filósofo afirma que “Hugo Chávez es una monstruosidad ideológica porque ahí hay de todo y de la manera más contradictoria: militarismo, arcaísmo ideológico y un punto de mitología izquierdista, pero de retórica, de vaciedades”(Fernando Rodríguez). También se habla de un laberinto ideológico, en el que no se puede encontrar un proyecto de país-sociedad a establecer (Agustín Blanco).

 

Análisis & Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor

Biografia del autor
CV, trayectoria, principales obras y publicaciones y personajes de la historia que lo han inspirado

Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy.

 

• En el otro extremo hay quienes aseguran que nos equivocamos y engañamos sobre Chávez, sobre todo al comienzo del recorrido. “Todo lo que Hugo Chávez está haciendo y deshaciendo, sigue un plan preconcebido con un objetivo definido y unos medios para alcanzarlo”(Jorge Olavarría).

• En una franja intermedia hay quienes opinamos que existiendo unas tendencias y referentes ideológicos innegables, el “chavismo” viene tejiendo y destejiendo su tela doctrinaria, tratando de avanzar en zigzagueos, sin ideología definida, siguiendo la voz de mando del capitán de la regata en sus “Aló presidente” dominicales, condicionados por los vientos que soplan y las circunstancias variables del entorno nacional e internacional que obliga a estar corrigiendo la ruta y superar bandazos.

Trataremos de precisar los elementos más característicos de ese racimo de ideología política que pudiera definir el régimen de Chávez y sus seguidores. Es una extraña mezcla o salpicón (‘tisana’) de varias frutas de sabor indefinible. Aunque algunos elementos se pueden destilar tras un proceso de cernido de sus largos y generosos discursos, es aventurado catalogar a Chávez como revolucionario o como demócrata, como marxista o fascista, como socialista o comunista o anarquista. Alexis Márquez sostiene que el verdadero problema de él no se circunscribe a lo ideológico que bulla en su cabeza, sino a la incapacidad para las delicadas funciones de gobierno que ha acumulado en sus manos. “Ni democracia burguesa ni dictadura del proletariado, ni capitalismo ni socialismo: ¿cuál terminará siendo el contenido real de la ‘revolución bolivariana’?”(A. Sánchez García).

Quienes conocemos de estos temas, por nuestra profesión de politólogos, podemos señalar en Chávez algunas características:
• Inclinación por el darwinismo social (‘los más fuertes son los que sobreviven’) y tendencia al autoritarismo para lograr los fines -sin escrúpulos- respecto de los medios a utilizar, rasgos que han sido propios del fascismo y en general de todos los totalitarismos.
• Son verificables ciertas referencias a un justicialismo peronista, a través de la versión que le facilitó inicialmente el argentino Ceresole: liquidación de los partidos, alianza clave trabajadores-militares, comunicación directa jefe-masas populares, discurso populista y distribución de bienes más allá de lo que se produce.
• Se observa un cierto influjo de la llamada “Cuarta Vía” del alemán residenciado en México, Heinz Dieterich, con su intento de actualizar el marxismo para América Latina proponiendo que sean el sujeto revolucionario las actuales masas indígenas y pauperizadas del subcontinente. Y más recientemente su confusa propuesta de "Socialismo siglo XXI".
• El discurso obsesivo contra los “oligarcas” y la convocatoria a los desposeídos están prestados de un marxismo-leninismo clásico. Y hay un claro favoritismo, aunque anacrónico, por el modelo castrista cubano.
• La insistencia inicial en una democracia asambleísta, con decisiones que se tomen en reuniones tumultuarias del pueblo, pudiera evocar alguna reminiscencia de Robespierre y la Revolución francesa en sus comienzos.
• Tras los intentos de concentrar más poderes en el Ejecutivo y ayudarse de algún oscuro Montesinos pudiera proyectarse la sombra (inicialmente exitosa y al final fracasada) de Fujimori en el Perú.
• Alusiones expresas a Zamora y Bolívar como inspiración autóctona pudieran asumirse más como retórica que como pensamiento político y tenderían a reforzar el marco neo-populista autoritario en que realmente se mueve el movimiento bolivariano.
• Como una síntesis, que fundamentaría la “revolución bolivariana” (en una extraña y anacrónica mezcla de elementos) sigue hablándose del “árbol de las tres raíces”, al que hacían referencia los comandantes del 4 de febrero, precursores del movimiento. Son ellas Simón Bolívar, su maestro Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. Pero a dichas supuestas raíces se adhieren otras plantas trepadoras provenientes del hábitat cubano como Fidel Castro, el Che Guevara, José Martí. El resultado es una confusa mezcla de nacionalismo militarista, caudillismo político (con añoranza del ‘gendarme necesario’ de la mitología política venezolana), una especie de democratismo autocrático, una cierta tendencia al socialismo e indigenismo y un evidente neo-populismo carismático, apoyado y alimentado por la realidad de un Estado rentista y superprotector, como es el venezolano.
Uno de los más serios conocedores del acontecer venezolano resume la impresión que nos deja el racimo ideológico de la revolución bolivariana: "Siempre dijimos que el chavismo es un movimiento heterogéneo cruzado por muchas contradicciones." Teodoro Petkoff, Hugo Chávez tal cual, 2002)

Y un observador extranjero (Manuel Schifter, 2004) desde el Centro de Estudios “Diálogo Interamericano”, observa lo particular y atípico del caso actual venezolano:
"La de Venezuela es una situación muy particular. Es difícil decir que hay un gobierno de izquierda. Wall Street está contento con él aunque no sea un neoliberal. No tiene un proyecto nacional, no hay coherencia en sus políticas. Muestra una falta de definición y sus movimientos son básicamente para fortalecer su poder. Hasta ahora ha podido darse el lujo de no gobernar, pues la crisis política le ha servido como excusa. Pero ahora, después de las elecciones del 31 de octubre, tendrá que definirse, asumir responsabilidades y comenzar a gobernar. Y no tendrá mucho éxito si lo hace sin concertar, dialogar y negociar.