|
La
posesión como nueva Presidenta de Chile
de la Dra. Michelle Bachelet es un evento
político importante, que nos interesa mucho
a los latinoamericanos.
El
'fenómeno' Bachelet
"Soy
mujer, socialista, separada y agnóstica.
Junto cuatro pecados capitales. Pero vamos
a trabajar bien…". Así se presentó ante
la cúpula militar chilena, quien acababa
de ser designada por el presidente Lagos
como Ministra de Defensa. Desde el tejado
de la Facultad de Medicina, ella había presenciado
el 11 de septiembre del 73 el bombardeo
al Palacio de la Moneda en el que murió
el presidente Allende. Pasó a la clandestinidad
por un año, hasta que fue detenida con su
madre. Sus compañeras de prisión recuerdan
que ese día su entrada fue serena, con los
ojos vendados. La ubicaron en una celda
en la Villa Grimaldi, el centro secreto
de la policía política de Pinochet, donde
se perpetraron cientos de crímenes y miles
de torturas. Su padre, general de brigada,
a quien Allende había encomendado abastecer
de alimentos a la población civil, acababa
de morir por malos tratos de sus correligionarios,
por el crimen de "traición a la patria".
Estuvo en exilio en Australia y en Alemania
Democrática o comunista, donde culminó su
carrera de medicina y pediatría con mención
en epidemiología.
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
| Regresó
a Chile en 1982, como consultora de la Organización
Panamericana de la Salud, pero se le prohibió
ejercer por motivos políticos. Los socialistas,
ya llegados al poder gracias a una amplia
concertación democrática, la llamaron al
Ministerio de Salud. En el 2002, el presidente
Lagos le encomienda el Ministerio de la
Defensa. Se había diplomado en estrategia
militar en la Academia de Estudios Políticos
y Estratégicos y también en Defensa Continental
en Washington. Frente al estamento militar,
con reductos pinochetistas, se desempeñó
sin amargura ni resentimientos. En la emergencia
de las inundaciones del 2002 el país la
vió en la torreta de un blindado impartiendo
órdenes.
Sigue
siendo percibida como mujer alegre, cálida,
animosa; madre de varios hijos; sin reconcomios
a pesar de su duro pasado; símbolo hoy de
la reconstrucción económica y política de
Chile, después de haber pasado por una avasalladora
dictadura. Aliñana, analista político, escribe
que ella puede hacer suya la sentencia de
Benjamín Franklin:"quien le da más valor
a la seguridad sobre la libertad, no tiene
derecho ni a la una ni a la otra".
¿Para
dónde va Bachelet?
Sigue
la ruta -recorrida con tanto equilibrio
y éxito por su antecesor Ricardo Lagos-
de un socialismo democrático y pluralista,
que supo conciliar Mercado y papel primordial
del Estado, soberanía nacional y acelerados
procesos de integración y globalización.
Combinación mágica y derrotero a seguir
con pragmatismo, sin aventurismos ni ideologismos
fundamentalistas, por las nuevas izquierdas
moderadas que van llegando al poder en varios
países latinoamericanos.
Cuatro
años son pocos
Los seis años del gobierno de Lagos se aprecian
hoy, con admiración y aun envidia, como
uno de los mejores en desempeño dentro de
nuestro subcontinente. Ello no impide una
apreciación legítima de que Bachelet podría
ser "más socialista" que Lagos, haciendo
que el Ejecutivo acelere la disminución
de la brecha entre ricos y pobres, poniéndole
así más feminidad a las duras tareas socialistas.
Complementará la gestión liberal y progresista
de Lagos con un mayor énfasis en lo social,
sin descuidar el crecimiento económico Bachelet
tendrá que realizar su programa de gobierno
en dos años menos de los que dispuso Lagos.
Y manteniendo la línea de continuidad con
su antecesor, tendrá que manejar, con mucha
diplomacia, las relaciones internacionales
de la región, en asuntos complejos con Bolivia
y tal vez Venezuela, manteniendo fuertes
vínculos -como ya los tiene- con Estados
Unidos y los está buscando con la Unión
Europea, en donde el caso Irán es explosivo.
Mujeres
al poder
Con el acceso a la presidencia de Bachelet,
se comprueba que el sector femenino ya no
está excluido de los máximos poderes en
América Latina. Y próximamente se repetirá
en abril la historia en Perú, con Lourdes
Flores quien sigue punteando el favoritismo
de la opinión pública y puede medirse ventajosamente
con el repitiente Alan García y con el joven
militar Humala, de oscura trayectoria como
"capitán Carlos". La columna que dediqué
hace 4 años a Lourdes Flores ("Una mujer
presidenciable", Frontera 27 marzo 2001)
mantiene su actualidad. Comienza a pensase
seriamente que las mujeres como gobernantes
lo harán mejor que los varones: por sus
cualidades, su dedicación, gran preparación,
su sensibilidad social, su mayor carácter
a la hora de tomar las grandes decisiones.
Bien ha dicho el analista argentino Rosendo
Fraga que "ellas dan una idea de renovación
y de cambio, tienen una imagen de mayor
honestidad y además de mayor sensibilidad".
Ante la pantalla de tv en directo, la noche
en que se confirmaron los resultados de
la elección de Bachelet para presidente,
confieso que me impresionaron positivamente
su talante, su sencillez y sinceridad, y
esas sus primeras palabras cuando afirmó:
"fui una víctima del odio y he dedicado
toda mi vida a combatir ese odio". Es una
mujer de tolerancia política, una mujer
con motivos para odiar pero que logró liberarse
de la esclavitud del odio, una mujer "con
grandeza de espíritu" (Simón Alberto Consalvi),
una mujer política que no actúa por razones
anacrónicas ni ataduras ideológicas, hecha
para ser la conductora de una gran nación
que sigue avanzando, con dinamismo y sin
complejos, hacia un gran futuro.
13
marzo 2006 |