Los Sin-Tierra de Brasil
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El Movimiento de los Sin-Tierra de Brasil (Movimento dos Trabalhadores Rurais sem Terra) constituye hoy uno de los más interesantes fenómenos sociales del continente y es, quizás, el mayor reto al que tiene que hacer frente Cardoso en su segundo período presidencial. "Rei do gado", el Rey del ganado, la popular telenovela que trasmite a las 8 pm. TV Globo, gira alrededor de esta problemática. Un gran propietario rural inmensamente rico, un senador que hace de las suyas aprovechándose de la inercia del sistema y la corrupción de sus colegas, campesinos sin tierra, son los protagonistas de esta saga almibarada.

Un problema agrario de laga data

• Brasil es también una paradoja a este respecto. Es uno de los pocos países del mundo que dispone de más tierras de las que fuera necesario para realizar exitosamente una reforma agraria distributiva. Sus cosechas de 1996 permitirían alimentar 300 millones de personas. Pero desde atrás Brasil arrastra una de las más injustas distribuciones de la propiedad de tierra. Su historia está, por ello, llena de revueltas campesinas, reprimidas con frecuencia brutalmente. Todavía hoy -según datos del Banco Mundial- un 0.83% de los propietarios son dueños del 43% de las tierras cultivables, mientras 23 millones de trabajadores agrícolas y pequeños campesinos viven muy por debajo del nivel de pobreza. Datos recientes del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística) señalan que el 53% de las propiedades rurales tienen menos de 10 hectáreas cada una, mientras que el 43.5% son propiedades de más de 1.000 hect. y la tercera parte de estas tienen más de 10.000 hect. En 1995, las tierras productivas sin ninguna utilización correspondían al 7% de la superficie total; sólo el 14% estaban destinadas a las labores, mientras el 48% eran simples pastizales de engorde. Según el INCRA (Instituto de Colonización y Reforma Agraria), 1.530.000 km2 (mucho más que todo el territorio venezolano) son grandes latifundios improductivos.

 

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• Entre 1964-1984, el régimen militar combatió el problema agrario con tres estrategias que fueron aplicadas sucesivamente: 1) un intento de Reforma Agraria (Estatuto de la Tierra 1964 y Acta Institucional 9 de 1969) que no logró alterar la estructura de propiedad debido a la oposición de los latifundistas y sólo obtuvo logros locales; 2) una intensa represión de los movimientos sociales rurales; 3) la captación "por arriba" de los sindicatos rurales con activa política clientelista.

 

El Movimiento de los Sin-Tierra

• En 1984 (cuando se vivía el último año del régimen militar y se pedía a gritos elecciones directas para elegir Presidente del Brasil), con el apoyo de la Iglesia Católica y de partidos de oposición (PMDB y PT), se realizó el Primer Encuentro Nacional constitutivo del MST, con el slogan: "la tierra para quien la trabaja". En enero 1985 (cuando Neves fue elegido Presidente) se realizó el Primer Congreso Nacional del MST, con el slogan: "sin Reforma Agraria no hay democracia". Neves falleció sin asumir y el cargo de Presidente lo asume José Sarney, quien crea el MIRAD (Ministerio de Desarrollo y Reforma Agraria), al que se subordina el INCRA. De entonces para acá, quienes enfrentan al PNRA (Plan Nacional de Reforma Agraria), como son los propietarios rurales y quienes defienden a ultranza la propiedad privada, se han organizado alrededor de la URD (Unión Democrática Rural), un sólido bloque conservador, que defiende sus tierras a través de mecanismos legales y/o milicias privadas con armas. Es el gran adversario del MST, que a su turno, ha venido multiplicando el número de "áreas en lucha", con invasiones de tierras y una política de resistencia de masas. Su slogan: "ocupar- resistir- producir" queda bien ilustrado con la frase de una de sus militantes, Edina Toreani: "Veintitrés veces hemos ocupado la hacienda San Bento; veintitrés veces la policía nos ha expulsado. Pero en la veinticuatro la cosa va".

• A partir de 1990 (II Congreso Nacional del MST), el Movimiento ha adoptado la estrategia de llevar a las ciudades la propuesta de lucha por la tierra. Además de la invasión de propiedades rurales y la ocupación de predios públicos, se han adoptado acciones como marchas nacionales y caminatas, tratando de obtener pantalla ante el público urbano y los medios de comunicación. Y desde 1993, el MST rompe los límites del espacio rural y amplía su base de apoyo anexando a la lucha a un gran número de desposeídos urbanos que sobreviven en condiciones precarias en las grandes ciudades. Su slogan es ahora: "Reforma Agraria: una lucha de todos".. Hoy el MST está organizado en 22 Estados brasileños. Hay más de 1.500 asentamientos, con más de 145.000 familias, muchas organizadas en cooperativas.

 

El reto para Cardoso

El Movimiento de los Sin-Tierra es una acción colectiva que representa a los desposeídos y busca conquistar la propiedad familiar de la tierra, actuando al margen de la institucionalidad legal e incluso recorriendo la ilegalidad como forma de romper las barreras de la exclusión social y política. Es actualmente una organización impresionante, que dispone de un enorme poder de presión y cuenta con dirigentes muy capaces. Es una experiencia radical de re-socialización de la población rural, que a juicio del profesor Celso Furtado, constituye la única respuesta válida para acabar con el desempleo masivo que está produciendo Brasil. Al concluir el gobierno de Cardozo, el próximo 31 de diciembre, su primer período, habrá asentado 280.000 familias en tierra propia, un número superior a las 218.000 familias que el INCRA asentó en 30 años, a partir de su fundación en 1964. Pero aun así, el reto social y político que todavía le queda es formidable. Hay que dar tierra, hay que dar empleo productivo, hay que integrar a la economía nacional a más de 80 millones de excluídos en Brasil !

2 noviembre 1998