Historia de guerras y acuerdos
Al final de la Segunda Guerra Mundial
(1948) la Sociedad de Naciones otorgó
el territorio de lo que era un Protectorado
inglés para la creación
del nuevo Estado de Israel. Los palestinos
quedaron sin territorio propio asignado,
con la simple promesa internacional de
futuro Estado. Desde entonces las pugnas
de las dos naciones (la judía y
la palestina) han sido incesantes y recurrentes,
con momentos fuertes (seis guerras) y
momentos de negociación (en dieciséis
ocasiones importantes). Ambas naciones
tratan de asegurarse la supervivencia
en la comunidad de naciones, un mayor
control del pequeño territorio
por ahora compartido o al menos lograr
una forma equitativa de convivencia pacífica.
1949.
Se firma el armisticio que pone fin a
la Guerra de Independencia de Israel.
En el armisticio se trazan los actuales
límites de la Franja de Gaza y
los límites que el naciente Estado
de Israel tendría hasta 1967. Egipto
se queda con el control de la Franja pero
no la anexa a su territorio ni otorga
la ciudadanía egipcia a sus habitantes,
sino que establece allí un gobierno
militar de ocupación.
1967.
Estalla la Guerra de los Seis días.
Israel conquista la Franja a los egipcios
pero tampoco anexa el territorio ni otorga
ciudadanía israelí a sus
habitantes, sino establece allí
un gobierno de ocupación militar.
Pero durante el período de ocupación,
Israel construye asentamientos judíos.
1979.
Egipto e Israel firman un tratado de paz.
Como parte del acuerdo Israel devuelve
a Egipto la península del Sinaí,
conquistada en la Guerra de los Seis Días.
Egipto no reclama la devolución
de Gaza.
1994.
En el marco de los Acuerdos de Oslo, Israel
le pasa a la Autoridad Nacional Palestina
de Yasser Arafat, la administración
de la Franja de Gaza, exceptuando los
asentamientos judíos y los puestos
militares que continuaron bajo control
israelí.
2000-2001.
Gran fracaso de las negociaciones de Camp
David y Taba, auspiciadas por el presidente
Clinton, debido a que Arafat (presidente
de la Autonomía Palestina) cometió
la insensatez de negarse a aceptar una
propuesta en la que Israel (Ehud Barak
como primer Ministro) reconocía
para los palestinos el 95% de los territorios
de la orilla occidental del Jordán
(Cisjordania) y la Franja de Gaza, además
de aceptar que ellos participaran en la
administración- gobierno de Jerusalén
oriental. Dicha oportunidad de un buen
acuerdo para los palestinos se perdió
para siempre, porque la sociedad israelí
ha venido desde entonces en un proceso
de radicalización y de fuerte rechazo
al terrorismo palestino.
2005.
El gobierno de Ariel Sharón lleva
a cabo el "Plan de retirada unilateral",
desmantelando todos los asentamientos
y puestos militares. Culmina la ocupación
israelí en Gaza que queda bajo
soberanía de la Autoridad Palestina.
Israel se reserva el control de los espacios
aéreo y marítimo y de todos
los pasos fronterizos (excepto por la
frontera entre Gaza y Egipto). Gaza sigue
dependiendo de Israel para el suministro
de electricidad, combustible, agua potable
y mercaderías.
2010.
El Gobierno israelí anunció
el domingo 20 de junio de 2010 que autorizó
el
ingreso a Gaza de “todos los productos”
a excepción de los “militares”,
en respuesta a las presiones internacionales
por las trágicas consecuencias
del asalto israelí a la “Flotilla
de la Libertad” a finales de mayo.
“La nueva política hacia
Gaza recién anunciada por el Gobierno
de Israel es un acontecimiento que acogemos
con agrado”, dijeron los miembros
del llamado Cuarteto de Madrid o grupo
de mediadores (Estados Unidos, Rusia,
la ONU y la Unión Europea) en una
declaración de Tony Blair difundida
en la sede de Naciones Unidas.
Terrorismo
de palestinos
Contra Israel los palestinos siguen haciendo
terrorismo con su brazo armado HAMÁS
en la pequeña franja de Gaza y
esto radicaliza a Israel para proseguir
sus operaciones “limpieza”
de supuestas infraestructuras terroristas,
retaliaciones y embargos de bienes con
destino a Gaza. El Movimiento de Resistencia
Islámica (HAMAS), creado en diciembre
1987 por un grupo de militantes islamistas
que decían pertenecer a los Hermanos
Musulmanes de Egipto, lanzó una
serie de sublevaciones populares (Intifadas)
contra la ocupación israelí.
HAMAS no reconoce el Estado de Israel
y se ha mantenido como un enconado opositor
de valiosos y promisorios acuerdos entre
Israel y la Autonomía Palestina,
como los logrados en Oslo (1983 y 1995),
Camp David (2000), Madrid (2003). El propósito
de su odio visceral es la destrucción
de Israel, en sintonía con las
amenazas de Ahmedineyad de Irán
y quizás también con su
ayuda. La situación se complicó
desde que en junio de 2007 -habiendo reconocido
Israel de tiempo atrás (tratados
de Oslo) la Autonomía Nacional
Palestina y adjudicado a ella territorios
de Gaza y Cisjordania- Hamas ganó
una mayoría significativa -participando
sin dejar las armas- en una muy ingenua
e inexplicable consulta llamada “democrática”
convocada por el actual presidente moderado
de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas.
Y Hamas sigue parapeteado tras dicho control
parcial y violento de Gaza. Hamas e Israel
han pasado a los actos violentos. Dejaron
de gruñir y se agarraron a mordiscos.
Sin embargo, no podemos olvidar que el
perro israelí muerde más
duro (como lo ha demostrado en seis guerras),
pero los perros árabes son muchos
más y se esconden hasta debajo
de las faldas de la población civil.
Belicismo
de israelíes
Israel, es un país nacido a la
fuerza en una tierra enemiga (que fue
posesión suya dada por Yahvé
al pueblo judío hace más
de 2.000 años). Es un pequeño
país rodeado de poblaciones hostiles
musulmanas, y cuando lo tocan u hostigan,
tiende a desquitarse haciendo un uso desmedido
de su sofisticado poderío militar.
La memoria histórica de la tragedia
sufrida por el pueblo judío durante
siglos -especialmente con el exterminio
del llamado “Holocausto” en
la infame era de Hitler- lo ha convertido
en un país con reflejos furiosos,
paranoicos, muy dado a la hiperreacción
frente a amenazas reales o imaginadas.
No suele cobrar ojo por ojo -aplicando
la ley talmúdica del talión-,
sino que por cada ojo que le sacan, extirpa
cien o elimina al adversario. Lo ha venido
poniendo en práctica en la franja
de Gaza, para contrarrestar y castigar
el permanente e insensato terrorismo de
las milicias de Hamas contra su territorio.
Conclusión
Israel-Palestina es la frontera donde
se enfrentan dos concepciones del mundo
y dos territorios antagónicos.
Ahí la tensión es tan alta,
que pareciera ser el sitio donde se chocan
las placas tectónicas de dos continentes.
Es un límite frágil, de
donde puede surgir una conflagración
mundial. Más vale que allá
se alcance la coexistencia pacífica
de dos Estados –como lo desean ambas
partes- uno para los palestinos y otro
para los israelíes.
09-10-11