Israel y Palestinos (Editorial 74)
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La solicitud formal que el pasado 24 de septiembre presentó personalmente el presidente de la Autonomía Palestina, Mahmoud Abbas, a las Naciones Unidas para admitir a los Palestinos, de una vez por todas y de pleno derecho, como nuevo Estado en la comunidad de naciones, ha vuelto a poner sobre el tapete mundial un problema complejo y de larga data que lleva 63 años discutiéndose y peleándose entre las partes implicadas. Pero en el momento actual la Causa Palestina, en la mayoría de sectores del mundo, es vista con mucho más simpatía, comprensión y solidaridad que antes, con mayor inclinación a una aceptación unánime. Lo que no quiere decir que pueda ser absuelta con un simple plumazo del Consejo de Seguridad de la ONU o una publicitada declaración de principios humanitarios, sin haberse antes logrado acuerdos concretos y efectivos entre las dos partes, cuyo cumplimiento garantice Justicia para el sufrido pueblo Palestino, Seguridad para Israel y Paz para todos en el centro del convulsionado Medio Oriente.

 

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Historia de guerras y acuerdos
Al final de la Segunda Guerra Mundial (1948) la Sociedad de Naciones otorgó el territorio de lo que era un Protectorado inglés para la creación del nuevo Estado de Israel. Los palestinos quedaron sin territorio propio asignado, con la simple promesa internacional de futuro Estado. Desde entonces las pugnas de las dos naciones (la judía y la palestina) han sido incesantes y recurrentes, con momentos fuertes (seis guerras) y momentos de negociación (en dieciséis ocasiones importantes). Ambas naciones tratan de asegurarse la supervivencia en la comunidad de naciones, un mayor control del pequeño territorio por ahora compartido o al menos lograr una forma equitativa de convivencia pacífica.

1949. Se firma el armisticio que pone fin a la Guerra de Independencia de Israel. En el armisticio se trazan los actuales límites de la Franja de Gaza y los límites que el naciente Estado de Israel tendría hasta 1967. Egipto se queda con el control de la Franja pero no la anexa a su territorio ni otorga la ciudadanía egipcia a sus habitantes, sino que establece allí un gobierno militar de ocupación.

1967. Estalla la Guerra de los Seis días. Israel conquista la Franja a los egipcios pero tampoco anexa el territorio ni otorga ciudadanía israelí a sus habitantes, sino establece allí un gobierno de ocupación militar. Pero durante el período de ocupación, Israel construye asentamientos judíos.

1979. Egipto e Israel firman un tratado de paz. Como parte del acuerdo Israel devuelve a Egipto la península del Sinaí, conquistada en la Guerra de los Seis Días. Egipto no reclama la devolución de Gaza.

1994. En el marco de los Acuerdos de Oslo, Israel le pasa a la Autoridad Nacional Palestina de Yasser Arafat, la administración de la Franja de Gaza, exceptuando los asentamientos judíos y los puestos militares que continuaron bajo control israelí.

2000-2001. Gran fracaso de las negociaciones de Camp David y Taba, auspiciadas por el presidente Clinton, debido a que Arafat (presidente de la Autonomía Palestina) cometió la insensatez de negarse a aceptar una propuesta en la que Israel (Ehud Barak como primer Ministro) reconocía para los palestinos el 95% de los territorios de la orilla occidental del Jordán (Cisjordania) y la Franja de Gaza, además de aceptar que ellos participaran en la administración- gobierno de Jerusalén oriental. Dicha oportunidad de un buen acuerdo para los palestinos se perdió para siempre, porque la sociedad israelí ha venido desde entonces en un proceso de radicalización y de fuerte rechazo al terrorismo palestino.

2005. El gobierno de Ariel Sharón lleva a cabo el "Plan de retirada unilateral", desmantelando todos los asentamientos y puestos militares. Culmina la ocupación israelí en Gaza que queda bajo soberanía de la Autoridad Palestina. Israel se reserva el control de los espacios aéreo y marítimo y de todos los pasos fronterizos (excepto por la frontera entre Gaza y Egipto). Gaza sigue dependiendo de Israel para el suministro de electricidad, combustible, agua potable y mercaderías.

2010. El Gobierno israelí anunció el domingo 20 de junio de 2010 que autorizó el
ingreso a Gaza de “todos los productos” a excepción de los “militares”, en respuesta a las presiones internacionales por las trágicas consecuencias del asalto israelí a la “Flotilla de la Libertad” a finales de mayo. “La nueva política hacia Gaza recién anunciada por el Gobierno de Israel es un acontecimiento que acogemos con agrado”, dijeron los miembros del llamado Cuarteto de Madrid o grupo de mediadores (Estados Unidos, Rusia, la ONU y la Unión Europea) en una declaración de Tony Blair difundida en la sede de Naciones Unidas.

Terrorismo de palestinos
Contra Israel los palestinos siguen haciendo terrorismo con su brazo armado HAMÁS en la pequeña franja de Gaza y esto radicaliza a Israel para proseguir sus operaciones “limpieza” de supuestas infraestructuras terroristas, retaliaciones y embargos de bienes con destino a Gaza. El Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS), creado en diciembre 1987 por un grupo de militantes islamistas que decían pertenecer a los Hermanos Musulmanes de Egipto, lanzó una serie de sublevaciones populares (Intifadas) contra la ocupación israelí. HAMAS no reconoce el Estado de Israel y se ha mantenido como un enconado opositor de valiosos y promisorios acuerdos entre Israel y la Autonomía Palestina, como los logrados en Oslo (1983 y 1995), Camp David (2000), Madrid (2003). El propósito de su odio visceral es la destrucción de Israel, en sintonía con las amenazas de Ahmedineyad de Irán y quizás también con su ayuda. La situación se complicó desde que en junio de 2007 -habiendo reconocido Israel de tiempo atrás (tratados de Oslo) la Autonomía Nacional Palestina y adjudicado a ella territorios de Gaza y Cisjordania- Hamas ganó una mayoría significativa -participando sin dejar las armas- en una muy ingenua e inexplicable consulta llamada “democrática” convocada por el actual presidente moderado de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas. Y Hamas sigue parapeteado tras dicho control parcial y violento de Gaza. Hamas e Israel han pasado a los actos violentos. Dejaron de gruñir y se agarraron a mordiscos. Sin embargo, no podemos olvidar que el perro israelí muerde más duro (como lo ha demostrado en seis guerras), pero los perros árabes son muchos más y se esconden hasta debajo de las faldas de la población civil.

Belicismo de israelíes
Israel, es un país nacido a la fuerza en una tierra enemiga (que fue posesión suya dada por Yahvé al pueblo judío hace más de 2.000 años). Es un pequeño país rodeado de poblaciones hostiles musulmanas, y cuando lo tocan u hostigan, tiende a desquitarse haciendo un uso desmedido de su sofisticado poderío militar. La memoria histórica de la tragedia sufrida por el pueblo judío durante siglos -especialmente con el exterminio del llamado “Holocausto” en la infame era de Hitler- lo ha convertido en un país con reflejos furiosos, paranoicos, muy dado a la hiperreacción frente a amenazas reales o imaginadas. No suele cobrar ojo por ojo -aplicando la ley talmúdica del talión-, sino que por cada ojo que le sacan, extirpa cien o elimina al adversario. Lo ha venido poniendo en práctica en la franja de Gaza, para contrarrestar y castigar el permanente e insensato terrorismo de las milicias de Hamas contra su territorio.

Conclusión
Israel-Palestina es la frontera donde se enfrentan dos concepciones del mundo y dos territorios antagónicos. Ahí la tensión es tan alta, que pareciera ser el sitio donde se chocan las placas tectónicas de dos continentes. Es un límite frágil, de donde puede surgir una conflagración mundial. Más vale que allá se alcance la coexistencia pacífica de dos Estados –como lo desean ambas partes- uno para los palestinos y otro para los israelíes.

09-10-11