La
RELIGIÓN es la religazón
individual y grupal con el “totalmente
OTRO” (lo Divino), cuya existencia
todas las religiones del mundo reconocen.
Para las grandes religiones monoteístas
(Judaísmo, Cristianismo, Islam),
ese totalmente Otro es una Realidad, una
Energía, una Fuerza única
y absolutamente buena, de donde procede
cuanto se mueve, existe, vive y piensa
en el universo. Este Bien supremo tendrá
la última palabra sobre cualquier
tipo de mal, que es carencia de bien.
Ángeles, demonios, potestades,
galaxias habitadas, seres humanos tenemos
dos dimensiones o caras: una oscura y
maligna, otra luminosa y benévola.
En la conciencia de cada hombre o mujer
y de cada grupo social se libra una permanente
guerra entre la atracción del Bien
y del Mal, entre la luz y las tinieblas.
La balanza hacia uno u otro de los dos
mundos la inclina la libertad, donde ella
se da.
Star Wars en clave política
La guerra de exterminio entre los Jedi
(caballeros en los que predomina la Luz)
y los Sith (los ángeles caídos
en los que predomina la Tiniebla) se libra
en medio de galaxias, al menos seis con
sus correspondientes planetas y dos estrellas
de la muerte. En este universo existen
diversos sistemas políticos y poderes
paralelos como la Federación de
comercio. Hay todo tipo de organizaciones,
buenas y malas, democráticas y
tiránicas, pero todas con el objetivo
de reunir el mayor poder para lograr tener
supremacía en el universo. Toda
la saga puede leerse, así, en clave
política, como el mismo George
Lucas lo acepta en entrevista al diario
argentino “Clarín”.
“Me interesa la historia y me llama
la atención cómo terminan
las democracias, por qué la gente
acepta un dictador. Escribí esta
historia pensando en Julio César,
Napoleón y Hitler. Eso me preguntaba
hace 30 años, y me sigo preguntando
ahora, porque me da miedo de que siga
pasando lo mismo”. Política,
diplomacia y poder se mezclan para formar
las organizaciones en “Star Wars”.
1. La R e p ú b l i c a G a l á
c t i c a. Comenzó con una unión
entre varios mundos. Su clave de funcionamiento
era de naturaleza democrática.
Los planetas miembros elegían a
un representante ante el Senado que regía
la galaxia de la República, la
cual quería llevar justicia, libertad
y prosperidad a miles de planetas. En
su ocaso estuvo, sin embargo, plagada
de codicia y corrupción.
2. El I m p e r i o. Palpatine, representante
de Naboo, a través de manipulaciones
llega a la dirección de la República.
Con una masiva maquinaria de guerra, bajo
el mando de Darth Vader, subyuga cientos
de mundos al servicio de su Nuevo Orden.
Con la aparición del joven Jedi
(Luke Skywalker), Palpatine es asesinado
por Darth Vader; el Imperio entra en crisis;
es derrotado en Endor. La nueva Estrella
de la Muerte es destruida y la paz vuelve
a la galaxia. Los héroes de la
Rebelión cantan victoria del Bien
sobre el Mal, como tiene que ser (Episodio
VI. El regreso del Jedi 1983).
3. La A l i a n z a R e b e l d e. Alzados
contra el Nuevo Orden en la República
los grupos de resistencia ocupan clandestinamente
muchas bases en diferentes puntos de la
galaxia, eludiendo los golpes del Imperio
hasta su final.
4. La O r d e n J e d i. Se unieron para
estudiar la Fuerza y proteger a la galaxia
del mal. Sus estamentos principales: *
los Maestros que instruyen, * los Caballeros
que viajan y defienden la justicia, *
los Aprendices, * los Padawan que se forman
y practican con Maestro especial.
5. Los S i t h. Son los malos del paseo;
expulsados de la República; refugiados
en el planeta Korriban, y condenados a
vagar por la galaxia.
Una cierta filosofía
En una entrevista con la BBC, Lucas confiesa
que “cuando escribí la primera
Guerra de las Galaxias, sentí necesidad
de impregnarle cosmología. Incluí
a la Fuerza dentro de la película
para concientizar a los jóvenes
sobre la espiritualidad y que se preguntaran
sobre el misterio. Que comenzaran su búsqueda”.
Y en verdad, encuentra uno en su saga
elementos tomados del Budismo, el Judaísmo,
el Cristianismo y el Islam, además
de préstamos al Gnosticismo (los
caballeros Jedi, gracias al balance entre
mente-cuerpo y un conocimiento progresivo
filosófico-religioso, ascienden
a una esfera oculta y se capacitan para
influir en el destino de la galaxia).
Lucas siempre ha dicho que sus películas
no pueden compararse con una religión
ni pretenden inducir una nueva. Repite
la siguiente anécdota. Una vez
el director de “El Padrino”,
Francis Ford Coppola, le sugirió
que convirtiera la filosofía Jedi
en un movimiento religioso para movilizar
el interés global en sus películas.
“Recuerdo que me dijo: ‘con
la religión se tiene poder real’.
Y yo le respondí: ‘Olvídalo,
no tengo ningún interés
en el poder’”. Pero tras 30
años de genialidad y la incorporación
de lo último en logros tecnológicos,
a Lucas le está llegando el poder
económico y el de la fam.