| CUATRO
MOMENTOS JALONAN LA MARCHA DEL PENSAMIENTO
Cuatro
grandes momentos jalonan nuestra marcha
de pensamiento. Así lo expone Teilhard,
en un texto eminentemente “metodológico”
dirigido a científicos incrédulos.
Allí les hace unas consideraciones
apologéticas, a través de
las cuales una mente sana y desprejuiciada
puede llegar a una síntesis entre
las perspectivas científicas y los
datos fundamentales de la Fe en Cristo.
El texto se titula Comment je crois.
1º YO CREO QUE EL UNIVERSO ES UNA EVOLUCION.
2º YO CREO QUE LA EVOLUCION VA HACIA
EL ESPIRITU.
3º YO CREO QUE EL ESPIRITU REMATA EN
(DIOS) PERSONAL.
4º YO CREO QUE EL SUPREMO PERSONAL
ES EL CRISTO UNIVERSAL.
Esto equivale a cuatro etapas lógicas
que abarcan una marcha ascendente del pensamiento:
1º
EL MUNDO en evolución, del que partimos.
2º EL ESPIRITU HUMANO, en el que el
Universo material adquiere un significado
especial, muy avanzado e irreversible.
3º EL PUNTO OMEGA, Dios Personal y
Trascendente, hipótesis de convergencia
y plenificación del Universo.
4º EL CRISTO PAULINO, recibido de la
Revelación judeo-cristiana, quien
llena sobreabundantemente la hipótesis
del Punto Omega, como Centro de convergencia
del Universo entero.
Podemos
decir entonces que sobre la base de una
perspectiva general y dinámica del
Universo (1), apoyamos la afirmación
del Espíritu, el de la inmortalidad
y la personalidad (2). Esta afirmación
culmina con la deducción de un Dios
personal, trascendente y presente al Mundo
(3). Finalmente, confrontamos el Cristianismo
y especialmente la Cristología de
san Pablo con la hipótesis de ese
Centro Omega, a la vez inmanente y trascendente,
que existe como explicación última
del Cosmos y de su profunda orientación
(4).
Nos
elevamos, así, intelectualmente del
“fenómeno cósmico”,
que se prolonga en el “fenómeno
humano”, hasta la “existencia
de un Dios personal”. Y observamos
finalmente que en pleno fenómeno
humano se pone de relieve y se impone a
nuestra atención el "fenómeno
cristiano”, el de Jesús palestinense
y Cristo Señor del universo de Pablo
en el Nuevo Testamento.
SINTESIS INTELECTUAL
1.
Materia y espíritu
“Materia y espíritu se contradicen
si se les aísla. <In natura rerum>,
el uno es inseparable de la otra; el uno
no es sin la otra. No hay concretamente
materia y espíritu, sino que existe
solamente la materia convirtiéndose
en espíritu”. “Materia
y espíritu no son dos cosas, sino
dos estados, dos caras de una misma trama
cósmica, según que la trama
se la mire o se la prolongue en el sentido
en que ella se hace (espíritu), o
al contrario, en el sentido en que ella
se deshace (materia)”.“¡Del
fondo de la materia a la cima del espíritu
no hay más que una evolución
!” (Teilhard).
2.
Inmanencia y trascendencia
“Es una fe nueva en la que se integra
la Fe ascensional hacia un Trascendente
y la Fe propulsora hacia un inmanente”.
“Como a mí me gusta decirlo:
la síntesis del "Dios"
(cristiano) hacia-Arriba y del "dios"(marxista)
hacia-Adelante, es el único Dios
que podremos adorar en adelante en “espíritu
y en verdad” (Teilhard).
3.
Porvenir terrestre y Reino de Dios
“Es arrastrando consigo todo el mundo
como uno avanza hacia el seno de Dios”.
“No solo no se contradicen Progreso
humano y Reino de Dios, sino que de esta
conjunción jerarquizada se prepara
a salir probablemente el renacimiento cristiano,
cuya hora parece biológicamente que
ha llegado” (Teilhard).
4.
Personalización y colectivización
“La ansiedad ante el Comunismo tiene
que ver con el carácter impersonal,
material, del <Omega> rojo; mal colocado,
este Omega deforma la personalidad (la moralidad
de los elementos que agrega). Ante el Comunismo,
lo que se estremece y rebela en nosotros
es lo personal (lo verdaderamente evolutivo).
En cambio, aunque con un <planetismo>
insuficiente, lo que se salva esencialmente
en la Democracia es ese elemento <personal>;
de ahí que nos sintamos en ella en
mar abierto. Aquí radica la verdadera
distinción entre Comunismo y Democracia”
(Teilhard).
5.
Hacia–Adelante y hacia–Arriba
“Me confirmo cada día más
en esta doble convicción: que el
nudo del problema espiritual presente está
en la síntesis del Hacia-Arriba con
un Hacia-Adelante, y que el principio de
la solución de este problema de las
dos Fes está en el discernimiento
por encima de nosotros, de un punto crítico
de maduración humana, -fase experimental
y punto de aplicación de la Parusía-”.“Los
hacia-Arriba y los hacia-Adelante del Universo
coinciden: nada de hacia-Arriba sin hacia-Adelante,
y nada de hacia-Adelante sin hacia-Arriba”
(Teilhard).
II.
El otro apoyo de Filosofía Social
de mis principios intelectuales
Jacques
Maritain en su obra El Hombre y el Estado
(1983) logra una feliz síntesis de
filosofía social cuando afirma:
" (1)El Individuo es para el Estado,
(2) el Estado es para la Persona,
(3) la Persona es para Dios".
Por
lo 1º rechazamos todo individualismo
liberal, manchesteriano y capitalista que
ha dado lugar en las sociedades modernas
a graves injusticias sociales y a una globalización
de capitalismo salvaje. Legitimamos para
nuestro tiempo -tanto en países desarrollados
como sobre todo en países de desarrollo
limitado- la existencia, presencia activa
e intervención del Estado en economía
y distribución de riquezas. El Estado
debe ser el garante efectivo de los derechos
de las personas y de los grupos sociales,
especialmente de los más débiles
y el administrador equitativo de bienes
contra las injusticias del Mercado. "Tanto
mercado cuanto sea posible, tanto Estado
cuanto sea necesario!". Asumimos por
este capítulo una visión humanista.
Por
lo 2º rechazamos todo colectivismo
estatal que pase por sobre los derechos
de las personas y de los grupos sociales
y trate de engullir glotonamente a la sociedad.
Por gigantesco y poderoso que sea (económica,
militar y políticamenter) el Estado,
tiene unos límites que no puede sobrepasar,
señalados por los derechos individuales,
sociales y políticos de las personas,
desde su gestación hasta la muerte.
No se puede invocar la 'razón de
Estado' como última justificación
de todo. El totalitarismo, cualquiera que
sea de izquierda o derecha, no tiene cabida
en esta concepción de un humanismo
integral en donde las personas están
por sobre el Estado, que es sólo
instrumento del bien común, cualquiera
sea su tamaño y sus apetitos.
Por
lo 3º rechazamos una visión
puramente terrenista de las personas y la
sociedad humana y asumimos todo un humanismo
integral, que desborda el simple naturalismo
y temporalismo terreno de otros, que quedan
en la consrucción de pirámides
truncas, por maravillosas y bien intencionadas
que sean.
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