•
Otros subrayan que el populismo "es
un reparto complaciente de la riqueza. Un
reparto sin producción. Funciona
en forma paternalista y clientelista mientras
haya recursos que repartir. Si no hay posibilidad
de reparto, el populismo colapsa"[3].
•
Recogiendo varios de los elementos atrás
señalados, podemos definir el populismo:
un movimiento, a veces ideológico,
de movilización de masas urbanas,
que se caracteriza por un discurso ligado
al pueblo y una distribución complaciente
de la riqueza, sin equivalente producción
de ella.
Características
Es un fenómeno eminentemente:
v obrero y urbano
v transitorio y no permanente
v nacionalista
v manipulado desde arriba
v que mantiene el modelo capitalista.
El
campesinado difícilmente es encuadrado
por el populismo. Las masas asalariadas
son el elemento dinámico de la sociedad.
Se asume que las masas no son encauzables
por los partidos tradicionales, sino movilizables
y organizables por el poder del Estado,
de donde deriva el intento de un sindicalismo
estatal.
En
este juego populista, las masas asalariadas
terminaron aliadas con el gobierno (Italia,
Argentina, Brasil, México), y a su
vez, la burguesía (trepadora) logra
subsistir y vigorizarse sin tener directamente
el poder político. Esto cambia el
esquema tradicional de poder.
En América Latina puede hablarse,
con fundamento, de regímenes populistas
en los gobiernos de: Cárdenas (México
1934-1940), Perón (Argentina 1946-1953),
Vargas y Goulart (Brasil 1950-1954 y 1961-1964),
Ibáñez (Chile 1952-1958),
Velasco Ibarra (Ecuador 1933/ 1944/ 1952-1956/
1960/ 1968). Se habló de tendencias
y algunos elementos de corte populista en
los gobiernos de Paz Entensoro (Bolivia),
Pérez Jiménez (Venezuela),
Rojas Pinilla (Colombia) y Allende (Chile).
Partidos populistas
Son
partidos electorales de masas, reformistas
y policlasistas. El líder proviene
de la clase alta o media. Es clave para
este movimiento de masas, las cuales suelen
seguir más caudillos que ideas.
La
doctrina o ideología es pobre. Inicialmente
representa una rebelión contra el
poder establecido; posteriormente, ya en
el poder, exhibe exceso de paternalismo
y demagogia a gran timbal. Se aprovecha
bien el nacionalismo para enfrentar, en
el discurso, el Imperialismo de turno (Inglaterra-
EUA)[4].
Crisis
y decadencia del populismo
La
cadena diabólica de causas, que precipita
el quiebre de todo populismo es sencillamente
la siguiente:
1.creciente intervencionismo estatal ;
2. gigantismo del Estado;
3.burocratización paquidérmica;
4. ineficacia de respuesta del Estado;
5. descontento general y colapso.
Al
no lograr el populismo resolver efectivamente
los problemas reales, tal como se lo prometía
a las masas, pierde poco a poco el apoyo
de ellas y de la burguesía (atenta
sólo a sus intereses); cae por sí
sola, y deja un vacío de poder, que
entran de ordinario a llenar inmediatamente
los militares (Argentina, Brasil, Ecuador)
o una social democracia modernista (Venezuela).
Ningún
régimen populista ha cambiado las
estructuras de un sistema. Y todos han sido
corruptos y corruptores; no productivos
y no cumplidores de promesas.
Hipótesis explicativas
Dada
la complejidad del fenómeno en sí
y dado que el fenómeno adopta formas
y peculiaridades propias de varias culturas
y espacios geográficos, no es fácil
encontrar una explicación suficiente
y convincente que pueda aplicarse a todos
los casos de populismo. Por lo menos 6 intentos
de teorías o de hipótesis
explicativas encontramos en varios autores[5].
Todas deben responder a dos clases de preguntas:
• ¿El populismo es un tipo
de movimiento o un tipo de ideología?
• ¿Cuáles son las fronteras
del populismo, que lo separan de otros movimientos
sociales e ideologías políticas?
A.
El populismo es un fenómeno clasista.
Es la expresión típica de
una determinada clase social. Objeción:
¿De qué clase social ? Los
movimientos populistas en América
Latina se han apoyado sobre muy diversa
base social (pequeña burguesía
/ burguesía nacional/ sectores marginales).
Las clases sociales sí están
presentes en el populismo, pero nó
en cuanto clases.
B.
El populismo es un nihilismo. Es un simple
concepto que intenta explicar algo, pero
sin contenido real ni histórico.
Objeción: Tiene que ser algo más
que un simple concepto vacío de contenido.
Más que una categoría analítica
es un dato de la experiencia, qe hay uqe
explicar.
C.
El populismo es una ideología. No
puede hablarse de él como de un movimiento
y menos organizado. Representa un talante
ideológico de anti- status quo, de
apelación al pueblo y no a las clases,
de anti-intelectualismo y otras cosas. Objeción:
Este tipo de hipótesis resulta muy
general y solamente descriptiva de algunos
rasgos populistas, pero no es explicativa
del fenómeno.
D.
El populismo es un movimiento ideológico
de transición. Es un fenómeno
aberrante, que resulta de la "asincronía"
(es decir, de la coexistencia simultánea)
de los dos polos, en el proceso de tránsito
de una sociedad tradicional hacia una sociedad
industrial. Tiene, por ello, un efecto de
vitrina y un efecto de amalgama.
Es
ésta la teoría llamada funcionalista,
brillantemente trabajada y difundida por
autores argentinos como: Germani (1973)[6],
Di Tella (1973), Ianni (1973, 1975)[7].
Objeción : El populismo no es el
fenómeno de una etapa transicional
de subdesarrollo a desarrollo. Los populismos
reales, tanto los europeos como los latinoamericanos
se han dado, más bien, en los países
más desarrollados relativamente.
Así, por ejemplo, el poujandismo
en Francia, el fascismo en Italia, el populismo
en Argentina, Uruguay, Chile.
Objeción:
Si la hipótesis fuera verdad, tendríamos
que plantearnos tres preguntas, a todas
las cuales habría que responder con
un NO. A saber: • ¿A mayor
desarrollo económico, corresponde
entonces menor populismo? • ¿Las
sociedades industriales están inmunes
de incurrir en populismo? • ¿Las
sociedades atrasadas no podrán pasar
a formas más modernas de canalización
de la protesta popular, sin hacer el trayecto
del populismo ?[8].
E.
El populismo es una forma de autoritarismo
que surge de la imposición de las
masas. No es la forma militarista de autoritarismo,
pero tiene las mismas aristas caudillescas
y sigue el ritmo de las demandas de las
masas[9].
Objeción: No siempre los populismos
son autoritaristas (aunque por lo general
son superprotectores y paternalistas) y
las masas no suelen ser las que imponen
las tomas de decisiones. Las masas son volubles
e incoherentes; entran en alianzas con el
mismo poder y con los sectores económicos
dominantes (burguesía nacional y
pequeña burguesía).
F.
El populismo es un fenómeno ideológico,
que articula el pueblo al discurso político
de la clase dominante. Es un fenómeno
cuya ideología política liga
directamente la presencia del pueblo a su
discurso. "Nuestra tesis es que el
populismo consiste en la presentación
de las interpretaciones popular-democráticas
como conjunto sintético-antagónico
respecto a la ideología dominante"[10]
. "El populismo surge en un campo ideológico
específico: el constituido por la
doble articulación del discurso político”.
Este
es el primer movimiento en la dialéctica
entre "pueblo" y "clases":
1) Las clases no pueden afirmar su hegemonía
sin articular el pueblo a su discurso; y
2) la forma específica de esta articulación
(en el caso de una clase que para afirmar
su hegemonía debe enfrentarse al
bloque de poder en su conjunto) será
el populismo. Personalmente nos inclinamos
por esta hipótesis.
Comentario final[11]
El
populismo, puede afirmarse, tuvo gran parte
en la destrucción de las democracias
en países como Uruguay, Argentina,
Brasil y quizás también Chile.
Y sin llegar a tanto, el virus populista
(con sus congéneres la demagogia
y el clientelismo) ha mermado la eficiencia
de regímenes democráticos,
en países como Ecuador, Venezuela,
Perú.
El
populismo "ha constituido la más
grave enfermedad política de América
Latina !"[12]
. |