Los guiones de conducción de la izquierda
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Frente al hecho evidente del fracaso o situación crítica de la izquierda, tanto a nivel mundial (a raíz del derrumbe del socialismo real en 1989) como en cada uno de nuestros países latinoamericanos, se plantea actualmente la necesidad de una nueva izquierda que sea, a la vez, viable y diferente. Una izquierda que recoja la angustia de millones de pobres y marginados de nuestro continente, cuya situación en lugar de mejorar se sigue agravando; una izquierda que, dentro del nuevo escenario económico más internacionalizado, sea alternativa válida frente a esa nueva derecha que, rugiendo fuerte, aparece con dinamismo por todo el mundo, y va a ser impulsada ferozmente por el gran Domador, desde el epicentro capitalista de los Estados Unidos.

Varios guiones se pueden prever e intentar para la realización de una nueva izquierda en América Latina. Guiones que conduzcan las bandadas en búsqueda esperanzada de nuevos cielos; guiones que marquen el derrotero a seguir de las acciones en una como pieza cinematográfica de otro período histórico; guiones de una nueva trama de ideas y acciones, de teoría y praxis, para el desempeño de una fuerte ideología política de cambio[1].

Un primer guión, de tipo novela Épica, sublimaría al héroe de siempre. Identificado el proyecto ideológico del socialismo democrático, se vería cómo enfrentó los retos del capitalismo del primer Manchester y cómo trató de realizar la utopía del Comunismo del Este. Se proyectaría entonces cómo debería enfrentar, con aires de triunfador, los retos del nuevo capitalismo salvaje del Pacífico.

 

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Un segundo guión, de tipo novela policial, partiendo de un crimen (el desgraciado proceso de las ideologías de izquierda), trataría de descubrir al culpable (al asesino), que queda identificado por las huellas propias dejadas en el escenario del crimen, cuales fueron la insuficiencia de las propuestas de la izquierda frente a la realidad cambiante y las raíces teóricas de dicha insuficiencia[2]. En palabras de Ludolfo Paramio, "se trata de hacer un nuevo diseño del socialismo capaz de hacer frente sin complejos a la ofensiva del pensamiento conservador. Ellos nos han arrebatado una década: las próximas deben ser nuestras".

Un tercer guión, de tipo novela histórico- temática, se nos antoja posible y viable[3]. Y justifica con seriedad el subtítulo, aparentemente burlón y desconcertante, del presente artículo. Asumimos -sin otra pretensión que la de simple inventario- la Divina Comedia del Dante Alighieri como si pudiera ser (que no lo es) novela histórico -temática. Y encontramos en ella, a través de sus 100 cantos, con sus alusiones a múltiples personajes y episodios históricos, una marcha deliberada de ascenso purificador que va haciendo el personaje central. El Dante, flanqueado por Virgilio (la razón) quien lo guía desde el Infierno hacia el eterno mundo y luégo de la mano de Beatrice (la razón iluminada por la fe) quien lo sigue acompañando, hace un proceso de reconversión que lo saca del Purgatorio hacia el Paraíso, la última y suprema esfera del fuego. "Mi Líder y yo entramos por ese camino escondido, para regresar al mundo de la luz; y sin preocuparnos por el reposo, ascendimos tan alto, él primero y yo segundo, que a través de un círculo abierto yo vi algunas de las bellezas que el Cielo sustenta, y seguimos adelante de nuevo para ver las estrellas"[4].

Se trata, en pocas palabras, de intentar una reconversión teórica y práctica de la izquierda, de lo que ha sido hasta ahora. Equivale a proponer una reconversión del marxismo, que en dosis más o menos grandes ha inspirado la izquierda y las izquierdas hasta el momento. Ello implica:

1) Redefinir aquellos VALORES que siempre han inspirado lo mejor de la izquierda y del marxismo que nos vienen de la modernidad.

2) Incorporar NUEVOS VALORES, frente a las exigencias de las nuevas realidades y como respuesta a la postmodernidad. Hay que liberar a la izquierda de los prejuicios religiosos y reivindicar una Ética naturalista, válida para todos. Religión, Derechos humanos, Ecología, son realidades a las que no puede dar la espalda sino más bien asumir la izquierda del siglo XXI.

3) Discernir los INSTRUMENTOS ADECUADOS para una nueva praxis válida y ajustada a las exigencias Éticas de nuestra Época.

No se puede recaer en una doble conciencia, la de asumir como verdaderas una premisas teóricas y rechazar sus consecuencias reales. Esto equivaldría a revivir sencillamente la misma utopía. Se trata de un sincero proceso de profundización y purificación (Divina Comedia), que desemboque en un nuevo planteamiento teórico (recomposición de factores), que, a su vez, alimente una nueva praxis social y democrática de izquierda. Es la propuesta de un nuevo diseño (utópico pero posible[5]) de socialismo, capaz de hacer frente con éxito a la ofensiva teórica y práctica del pensamiento capitalista conservador o de derecha. ¿Que esto implica un reformismo, una apertura, un pluralismo de la izquierda ? No cabe duda. Pero la izquierda no tiene otra salida. Debe ajustar cuentas con su pasado ideológico y, por lo mismo, con el marxismo[6].

Por los componentes que prevemos deberá tener este nuevo modelo socialista, no podrá ser un "desarrollismo de izquierda", compitiendo a duras penas con la derecha por dar un mayor desarrollo económico a nuestros países. No puede reducirse a ser una "izquierda simplemente utópica", sino debe vehicularse por una utopía concreta, como la que propone Bloch. No puede volver a ser una "izquierda cínica " de doble cara: una realmente revolucionaria y otra aparentemente democrática. De ninguna manera debe desembocar en un "fanatismo y/o sectarismo de izquierda", y menos aún, en un "clericalismo" radical como fue el movimiento de Cristianos por el Socialismo13, nacido en el Chile de Allende, y más tarde convertido en el ámbito más globalizante de las Teologías de Liberación, donde trataron de fusionarse Marxismo y Cristianismo en AmÉrica Latina[7].

 

[1] Nos inspiramos en la Introducción al excelente trabajo de varios especialistas, publicado inicialmente en Madrid 1988 y reproducido en buena hora por Nueva Sociedad: Evolución y crisis de la ideología de izquierdas, Caracas, Nueva Sociedad 1993, p. 9-12. 8.

[2] Este el guión seguido concientemente por los autores del volumen citado atrás, en 3 grandes capítulos: 1) Aproximación histórica a la crisis ideológica de la izquierda. 2) Las raíces de la crisis. 3) El escenario ideológico de los años 80 para acá.

[3] Versa sobre argumentos o temas reales, sucedidos en el pasado con respecto a la Época en que se la escribe, mezclándole además conflictos o problemas de todo orden: religiosos, políticos, éticos, sociales. Un poco al estilo de los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós, por los que desfila una historia y una temática muy verosímiles de España.

[4] The Divine Comedy of Dante Alighieri, London, Encyclopaedia Britannica 1982, p. 52, Hell, Canto XXXIV, 127.

[5] Utopía (a-topos) es un modelo ideal de sociedad (y por lo mismo se constituye en fuerte crítica de los modelos vigentes), que no se encuentra actualmente realizado en tiempo y espacio, pero que no excluye que lo pueda ser.

[6] Evolución y crisis de la ideología de izquierdas, Caracas, Nueva Sociedad 1993, p. 141ñ142. 13. Enrique Neira, Cristianos por el Socialismo. Un caso de ideología política latinoamericana, Caracas, Ediciones Trípode, 2a. ed. 1979.

[7] Enrique Neira, Teología de la Liberación. Marxismo y Cristianismo en América Latina, Mérida, Universidad de los Andes 1990.