El
mundo civilizado de comienzos de este
milenio ya no está dispuesto a pasar,
con los ojos cerrados, las páginas del
libro de la historia y dejar impunes crímenes
de lesa humanidad perpetrados por líderes
ávidos de poder y con una mente rayana
en lo patológico. Stalin en la URSS, Hitler
en Europa, Pol Pot en Cambodia, Idí Amín
en Uganda, Pinochet en Chile, los “gorilas”
en Argentina y el último de los “inmortales”
en Cuba, son fenómenos que no se pueden
dejar repetir. Si antes los “supremos”
morían en un confortable exilio o en la
cama - seniles y putrefactos como Zacarías
Alvarado, el prototipo de todos ellos,
en el célebre “Otoño del patriarca” de
García Márquez-, ahora deben enfrentar
un Tribunal Internacional e irse secando
en una cárcel vitrina en Holanda o Inglaterra
hasta quedar como la “momia” de unMuseo
de Antropologia.
En oportunidades anteriores, tratamos
la escalofriante trayectoria del hombre
fuerte de la antigua Yugoslavia. Los hechos
subsiguientes nos dieron la razón. Hoy
Sloban Milosevic comparece (el primer
ex–jefe de un Estado en hacerlo) ante
el Tribunal Internacional de La Haya.
Es una seria advertencia para que eventuales
sátrapas o tiranos, en su delirio de grandeza,
no se crean con impunidad asegurada respecto
de crímenes contra su pueblo o contra
pueblos vecinos.
|
|
Análisis
& Opinión
Más de 550 artículos que combinan la actualidad política mundial y la reflexión académica y conocimientos del autor
Biografia
del autor
CV, trayectoria, principales
obras y publicaciones y personajes
de la historia que lo han
inspirado
Editoriales
Más de 120 Editoriales publicados sobre la actualidad política del Mundo : análisis de opinión de situaciones complejas y de gran impacto sobre el mundo de hoy. |
|
|
| 28
DE JUNIO MEMORABLE
En general, nuestros países de desarrollo
limitado producen más problemas de los que
logran solucionar. Pero hay regiones –como
los Balkanes– que –en afortunada frase de
Winston Churchill– constituyen “un espacio
que produce más historia de la que pueden
consumir”. Y hay una fecha en dicho espacio
planetario que es repetitiva y portadora
de mal augurio.
• 28 junio 1389: el ejército otomano aniquiló
a las tropas del zar Lazar en Kosovo Polje.
Fue la desaparición del reino serbio y el
inicio de siglos de dominación turca.
• 28 junio 1914: el joven serbio–bosnio
Gavrilo Princip asesina al archiduque austro–húngaro
Francisco Fernando, episodio que enciende
la chispa de la Primera Guerra mundial y
subsiguiente auge del comunismo y fascismo.
• 28 junio 1989: aniversario 600 de la batalla
de Kosovo Polje, ocasión en la que Milosevic,
convertido en mesías salvador, ante un millón
de serbios jura llevarlos a una victoria
en la guerra contra todos los gusanos albaneses
(shiptar) y a crear una gran Serbia sólo
para los serbios.
• 28 junio 2001: Milosevic cruza el umbral
de una celda en Schevenigen, Holanda, para
ser juzgado.
CRIMENES DE GUERRA
En 1979 moría Tito, quien había sabido mantener
en jaque a los nazis invasores en una larga
guerra de guerrillas. Y al ser derrotado
el Eje por los Aliados, Tito no permitió
que entraran fuerzas rusas de ocupación
e impusieran su régimen como en otros países
“liberados”. Inició con su Liga Comunista
un modelo socialista propio (autogestionario)
e hizo viable en Yugoslavia, por 40 años,
una Confederación de varias Republicas difíciles
de gobernar juntas.
En 1989, con la caída del muro de Berlín
y el desmoronamiento de los regímenes comunistas,
la unidad yugoslava se quebró. Quedaron
como herencia 6 Repúblicas (Serbia, Croacia,
Bosnia–Herzegovina, Montenegro, Macedonia
y Eslovenia) y dos Regiones autónomas (Kosovo
y Voivodina), todas con sus diferentes identidades
nacionales. Fue entonces cuando el genio
maquiavélico de Milosevic hizo a un lado
su pasado comunista y emergió como el gran
líder nacionalista de Serbia. Como Presidente
de Serbia lanza su cruzada de limpieza étnica.
Cancela las autonomías de Kosovo y Voivodina,
establecidas en 1974 por Tito. Organiza
una revuelta en Montenegro para instalar
sus hombres al frente de dicha República.
Cuando en junio de 1991, las dos repúblicas
del norte, Eslovenia y Croacia, proclaman
su independencia, Milosevic suelta los modernos
jinetes de la guerra que anegarían en sangre
los Balkanes. La acción militar para frenar
la independencia de Croacia (de mayoría
ortodoxa griega) fue cruenta. Pero las operaciones
en 1995 contra Bosnia– Herzegovina (de mayoría
musulmana) fue una total carnicería, como
no se había visto desde las matanzas nazis
en Europa oriental.
En 1997, Milosevic ante la imposibilidad
de repetir período como presidente de Serbia,
se hace elegir presidente yugoslavo. Intensifica
sus hostigamiento contra los albaneses–
kosovares y bombardea sus poblaciones. Europa
y Estados Unidos a través de la OTAN intervienen
fuertemente, en la semana santa de 1999,
para detener el brazo armado del exterminador
serbio. Debido a los efectos negativos del
conflicto de Kosovo, Milosevic pierde las
elecciones generales en setiembre 2000.
Y aunque intenta forzar una segunda vuelta,
apoyado por su Partido Socialista Serbio
(SPS), tiene que dimitir y refugiarse en
su lujosa y bien parapetada mansión de Belgrado.
EL AJUSTE DE CUENTAS
Aunque para sus mismos conacionales y para
las potencias occidentales, eran ya proverbiales
el cinismo y la falta de escrúpulos de Milosevic
y de su inseparable mentora Mirjana Markovic,
llegó al fin la hora de responder de sus
actos ante un Jurado Internacional previsto
por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Fueron demasiados los errores y crímenes
cometidos por Milosevic. Desencadenó y perdió
cinco guerras (incluida la que todavía está
resolviéndose en Macedonia). Dejó en las
antiguas provincias de Yugoslavia ruinas
por todas partes, 250.000 muertos, 3 millones
de desplazados y refugiados lejos de sus
hogares, miseria extendida, corrupción galopante,
indignación por todos sus fraudes.
Su apostura altiva y gesto arrogante (en
la primera audiencia frente al Tribunal
Internacional de La Haya); sus respuestas
despectivas pero en perfecto inglés al presidente
del tribunal, el británico Richard May (“ese
es su problema”), pueden quizás consolar
a través de la TV a muchos de sus seguidores
en Serbia. Pero no podrán evitar que el
nuevo flautista de Hamelin, que como un
encantador de serpientes llevó a tantos
hasta el precipicio económico, político
y militar, sea debidamente juzgado y sentenciado.
Moraleja
Dios nos libre, en nuestras latitudes
tropicales, de encantadores y flautistas
Hamelin, que después de años resultan haber
sido líderes ávidos de poder y con mente
rayana en lo patológico.. El caso Milosevic
es aleccionador.
16/07/2001 |