|
En 1956, se graduó en la Facultad
de Ingeniería de la Universidad de
El Cairo, donde fue entrenado como fedayín
(combatiente). Uno de los primeros objetivos
políticos de Arafat fue liberar a
la OLP de la tutela del presidente de Egipto,
el coronel Gamal Abdel Nasser. Por ello,
en octubre 1957, creó el movimiento
Al Fatá. El viraje decisivo
se produjo en 1967, cuando Israel lanzó
la ofensiva contra los territorios palestinos
de Cisjordania (entonces en poder de Jordania)
y de la franja de Gaza. Tras esta operación,
alrededor de 325.000 refugiados palestinos
se vieron obligados a huir. Para Arafat,
había llegado el momento de romper
con Nasser y el resto de la Liga Árabe
y comenzar una lucha en solitario. En 1968,
Al Fatá y otras agrupaciones
nacionalistas ingresaron en la Organización
para la Liberación de Palestina (OLP),
y en 1969, Arafat fue elegido presidente
del Comité Ejecutivo de la OLP (CEOLP).
Arafat
optó entonces por las acciones terroristas.
Para ello, dividió a sus 250.000
milicianos en dos grupos, los fedayines,
encargados de la lucha guerrillera en territorio
palestino, y la Organización Septiembre
Negro, autora de notorios atentados terroristas.
En 1974, el Consejo Nacional Palestino aceptó
la existencia de Israel como Estado y estableció
como objetivo la creación de una
"autoridad nacional en cualquier parte
de la Palestina liberada", sin renunciar
al objetivo final de crear un "Estado
palestino democrático" mediante
la guerra de liberación. Los grupos
más radicales se desmarcaron de Arafat.
Poco después, la ONU reconoció
los derechos del pueblo palestino a la autodeterminación,
a la independencia y la soberanía
nacionales, y al retorno de su población
refugiada, y admitió a la OLP con
el estatus de observador permanente. En
julio 1974, ante la Asamblea General de
la ONU, Arafat vive lo que muchos consideramos
su mejor hora. Con una rama de olivo en
una mano y la otra acariciando una cartuchera,
ofrece a Israel “la paz de los valientes”
o el combate a ultranza.
Va
obteniendo la aceptación de líderes
europeos y sobre todo en los años
80 el anhelado reconocimiento de Estados
Unidos. En 1991 se celebró en Madrid
la histórica Conferencia de Paz para
Oriente Próximo, que fue seguida
de otra en Washington en 1991. Después
de negociaciones secretas, que culminaron
con los acuerdos de Oslo de agosto de 1993,
Yasir Arafat, el primer ministro israelí,
Isaac Rabin y el presidente estadounidense,
Bil Clinton, firmaron el 13 de noviembre
de 1993 en Washington un acuerdo de paz
por el que se reconocía el autogobierno
de Palestina, se exigía el reconocimiento
mutuo entre Israel y la OLP y se declaraba
la retirada de las fuerzas israelíes
en la franja de Gaza y en Cisjordania. Las
fuerzas israelíes se retiraron de
Gaza y Jericó en mayo de 1994, y
Arafat fue recibido por una gran multitud
en julio cuando regresó como presidente
de la Autoridad Nacional Palestina. Ese
año, Arafat recibió el premio
Nobel de la Paz (compartido con Isaac Rabin
y Simon Peres). En 1996, después
de su triunfo en las elecciones legislativas,
fue elegido presidente de la Autoridad Nacional
Palestina. En abril, Yasir Arafat logró
que el Consejo Nacional Palestino reformara
la Constitución para que se declarara
que ya no era necesaria la lucha contra
Israel.
Tras
una oleada de ataques suicidas, Israel bajo
la política dura de Ariel Sharon,
acusó al presidente palestino de
no actuar con contundencia frente a los
grupos extremistas palestinos, y el Ejército
israelí optó en 2001 por sitiar
las oficinas de Arafat (la Mukata) en Ramala.
En mayo de 2003, Abu Mazen fue nombrado
primer ministro después de una creciente
presión de Washington en favor de
una reforma de la Autoridad Nacional Palestina.
Enfermo, Arafat permaneció en la
Mukata, que sólo abandonó
el viernes 29 de octubre en dirección
a París, donde murió.
Mahmud
Abbas
Abbas
también conocido como Abu Mazen,
69 años, nació en Safed, Galilea;
es un hombre moderado, partidario de la
negociación y arquitecto en 1995
de los acuerdos de Oslo, que le dieron el
banderazo de salida al proceso de paz. Se
ha mantenido en el difícil filo de
la navaja entre la búsqueda de apoyo
en las bases palestinas y cierta confianza
que le tienen Estados Unidos e Israel por
su discurso moderado. Ha dicho que desea
llevar a cabo una nueva Intifada pero sin
armas, lo cual muestra que es un moderado,
pero a la vez no lo hace favorito de los
grupos radicales palestinos. En su último
mitin electoral afirmó su determinación
para negociar la paz con Israel tan pronto
como termine el proceso electoral. “Después
de los comicios, comenzaremos a negociar”
con Israel. “Pondremos la Hoja de
Ruta en la mesa y le diremos que estamos
dispuestos a aplicarla hasta el final”,
apuntó. La Hoja de Ruta (30/04/2003)
es el Plan de paz de los Cuatro de Madrid
(ONU, Estados Unidos, Unión Europea
y Rusia), que gira sobre el eje de dos Estados
con mutuas relaciones en los campos de seguridad,
económico, humanitario y creación
de instituciones bajo los auspicios de los
Cuatro. Afirmó que el primer ministro
israelí Ariel Sharon puede ser un
socio para la paz. “No puedo decir
que Sharon no sea un socio, pero si es serio
o no en sus intenciones es algo que deberemos
explorar”, subrayó. Las prioridades
del nuevo Presidente electo son: el final
de la ocupación, la creación
de un Estado Palestino, una solución
justa para el problema de los refugiados,
la liberación de prisioneros y alcanzar
“esa calma que tanto necesitamos los
palestinos”.
Conclusión
El
análisis lógico de la situación
del Medio Oriente, desemboca necesariamente
en la rápida consolidación
de dos Estados independientes y en la supresión
de los asentamientos judíos. En este
momento lo que existe es un Estado en el
que impera el “apartheid”.
A mediano plazo, con el nuevo Presidente
Abbá, debería configurarse
un Estado palestino independiente, federado
con Israel. Dos Estados independientes y,
sin embargo, dependientes entre sí,
plenamente concientes de que sus destinos
están indisolublemente unidos. La
capital de ambos pueblos debe ser Jerusalem
que así podrá convertirse
en una ciudad símbolo de la paz mundial
en la que eleven sus plegarias al mismo
Dios las tres grandes religiones monoteístas
del mundo.
12 enero 2005 |